Edición mensual - Julio 2008 - Puertollano

Los profesores de FP reivindican estos estudios como una salida útil

Eugenio Blanco

Nº 201 - Puertollano

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Los profesores de Formación Profesional se quejan de que esta opción todavía es muy desconocida en la comarca de Puertollano. Reivindican estos estudios “eminentemente prácticos” que están haciendo que muchos alumnos se puedan colocar con grandes ventajas en empresas que están trabajando y que se están instalando en la zona.

Manuel Amigo, profesor de módulos de mecánica del IES Virgen de Gracia, uno de los institutos que imparten FP en la ciudad, asegura que las empresas cada vez necesitan más técnicos especialistas y menos licenciados o ingenieros, “hay que tener en cuenta que por cada ingeniero se necesitan quince o veinte técnicos”. Continúa Amigo diseccionando el mercado laboral asegurando que toda esa demanda de trabajo no se está satisfaciendo con solvencia por parte de los centros porque cuesta que los chavales se introduzcan en alguno de los módulos.

Como es sabido hay módulos de Grado Medio y módulos de Grado Superior. Los primeros se abordan después de superar la ESO, mientras que el acceso a los segundos sólo es posible al aprobar el Bachillerato. “La Formación Profesional busca desarrollar habilidades eminentemente prácticas”, dice Ángel Olivas, orientador del mismo centro, “una de las grandes ventajas que ofrecen los ciclos formativos es que la parte final de la formación se desarrolla en empresas, con un alto porcentaje de alumnos que se quedan trabajando en las mismas”.

Inercias

El orientador del IES Virgen de Gracia teje un discurso que intenta enriquecer el panorama de los padres a la hora de pespuntear la formación de sus hijos, “nos hemos creído que la universidad es la panacea y debemos decir que, por ejemplo, en el desarrollo industrial de Puertollano los técnicos se demandan más”. Hay que desterrar, pues, la idea de que la formación universitaria otorga un paraguas mejor a la hora de que los alumnos tengan más salidas profesionales.

Olivas asegura que la FP, además, no es un cambio cromo por cromo con la universidad. Se pueden hacer estudios universitarios cuando se acaban los ciclos formativos, cuestión que cada vez se está poniendo más en boga: alumnos que no tienen muy claro qué es lo que quieren hacer y se meten a aprender un oficio y después consideran que les va bien dotar a todas esas líneas prácticas del corpus teórico que dan los estudios universitarios.

Y es que todavía es difícil variar la imagen que tienen la generación que son padres maduros hoy. Todavía sigue instalada la idea de que la universidad es el mejor vehículo para desclasar a muchos jóvenes que han crecido en hogares donde sus padres no habían recibido estudios universitarios.

Y en toda esta perspectiva, las mujeres, las chicas que terminan estudios en el instituto es el polo más reticente a formarse en los ciclos de FP. “Hay alguno como administración, donde sí que se han integrado perfectamente, pero en otros que suenan a trabajos más masculinos, los ciclos más técnicos, el porcentaje de mujeres es aún bajísimo”.

Hay una contradicción en esta estado global de la formación. Por un lado se promueve la igualdad laboral, impulsada por las administraciones, y por otro lado las familias y los clichés sociales hace que las chicas no se animen a hacer módulos técnicos. Ángel Olivas lo tiene claro: “vivimos un momento perfecto para que las chicas que quieran conseguir un trabajo rápido y buen remunerado se pongan a hacer trabajos técnicos, porque las administraciones están subvencionando a las empresas a la hora de integrar a mujeres en todos los ámbitos laborales, y el técnico en este sentido es el más desguarecido”.

Oferta

Los profesores de los institutos han querido coger el toro por los cuernos, puesto que la carencia de alumnos está haciendo que muchas administraciones estén empezando a decir que se corre el riesgo de que se cierren aquellos módulos que no están funcionando.

En este momento de ajuste educativo, las Consejerías de Educación miran con reparo el momento de los ciclos y empiezan a hacer números para saber si cuadran las cuentas. Les preocupa el poco interés que están causando algunas de las propuestas y les extraña una ecuación que no cuadra: gran fracaso escolar y ahínco por introducirse rápido en el mundo del trabajo. En este contexto la FP se presume una salida muy interesante, pero hay resistencias que por muchos motivos no se pueden romper.

Sin embargo las matrículas de los IES que ofertan Formación Profesional (Virgen de Gracia, Salesianos y Leonardo Da Vinci) ya están las secretarías. Hay una amplísima oferta de estudios: administración, informática, mecánica, actividades de salud y deportivas, técnicos industriales... trabajos todos ellos muy acoplados a las necesidades sociales que marca nuestro tiempo. La mejor manera de aprender un oficio, para vivir de él.