Edición mensual - Junio 2007 - Cultura

Más de15.000 participantes en los 19 años de la Muestra de Teatro Local

Toca creer en el teatro

Eugenio Blanco

Nº 188 - Cultura

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De las múltiples acciones que ‘Algarabía’ genera seguramente la actividad socialmente más comprometida sea Muestra de Teatro Local. Y es que los datos hablan por sí mismos: diecinueve ediciones (incluyendo la que está caminando en estos días) y más de 15.000 participantes. Así es, más de 15.000 personas han participado en los múltiples talleres de teatro que la compañía ha ido poniendo sobre el mapa de la ciudad en todas las ediciones.

Actualmente la Muestra está formada por dieciocho grupos de trabajo. La Muestra ha ido creciendo con los años: además de los grupos de los colegios y de los institutos, se han creado talleres especiales (de adultos, para mujeres, con la Escuela Oficial de Idiomas) que le han dado al proyecto un tejido grueso, con voces múltiples, donde la búsqueda de la expresividad y el contacto se erigen como las enseñas.

“Intercambio de sensibilidades”

Borja Rodríguez, coordinador de la Muestra, define el proyecto como “un intercambio de sensibilidades”. El teatro siempre es la referencia, “el teatro, que representa la vida”, y desde esa premisa se empieza a trabajar con todos los grupos. Según relata Rodríguez no es tanto el objetivo artístico el que se busca, sino el dar rienda suelta a los vínculos de expresión, dotar al asistente al taller con técnicas para que pueda explorar dentro de su abanico de comunicación.

“Se piensa… y luego se habla”, mandatos como éste, que en un primer momento pueden parecer simples tienen una gran relevancia a la hora de articular un panorama armónico que redunda en la capacidad de comunicar. 15.000 personas, desde 1989, han interiorizado cosas como ésta.

Desde el 28 de mayo hasta el 15 de junio los dieciocho grupos que integra esta Muestra representarán alrededor de 20 espectáculos. Todos ellos tendrán lugar en el Auditorio de la ciudad, en dos horarios: 11.30 y 19 de tarde. Se calcula que en esta nueva edición de la Muestra acabarán participando alrededor de 800 personas, según cuenta Borja Rodríguez, que también ha sido nuevamente el encargado de diseñar el cartel promocional.

Amplio arco de edad

Gran cantidad de títulos serán representados. Borja Rodríguez cuenta que la primera parte del año (el primer trimestre) sirve para conocer a cada uno de los grupos, para empezar a trabajar a nivel general sus niveles de expresión. Cuando el grupo ya está hecho se elige la obra que mejor case con el carácter global del grupo.

Casi todas las obras que se representarán han sido adaptadas por el propio Borja Rodríguez. En la mayoría de casos son obras clásicas, a las que se les ha extraído la clave, “es sorprendente como los más jóvenes interiorizan el texto”.

Rodríguez se muestra especialmente entusiasmado con la obra que van a representar unos niños de entre 4 y 7 años: representarán el viaje desde que nos levantamos hasta que nos acostamos en las diferentes edades: “ha sido un trabajo de investigación larguísimo donde los niños han participado con mucha intensidad”. ‘Nada más despertar’ se llamará la obra.

Desde los benjamines, hasta el taller de adultos hay un amplio espectro de edad, demostrando la fuerza sincrética del proyecto, su capacidad de llegar a diferentes arcos de la sociedad de Puertollano. Este año, además, la representación de la obra irá precedida de lecturas poéticas. También una exposición narrará los vaivenes de un año de teatro. El coordinador y uno de los monitores nos ofrecen un diálogo sobre la manera que tienen de vivir la Muestra.

Eugenio Blanco: A los niños se les conmueve más o se les convence...

Borja Rodríguez: El proceso depende  muchísimo de varios factores; la edad, el momento del año escolar, etc. (No es lo mismo un grupo que acaba de iniciarse en una asignatura nueva y, sobre todo, diferente, que cuando ya tiene asumida una serie de cuestiones.). Tampoco se enfrenta de la misma manera un participante de infantil que uno que acaba de entrar en el instituto, pues los baremos que tratan de asumir respecto al resto de sus compañeros nada tienen que ver. Aun así, cabe destacar que los niños siempre conmueven y sorprenden.

Dayana Gálvez: Al principio nos acercamos a los coles y les hacemos pequeñas demostraciones de lo que van a ser los talleres mediante improvisaciones y representaciones de piezas teatrales cortitas. Estas demostraciones despiertan su interés y hacen que sean ellos los que vengan a nosotros después con muchas ganas de hacer teatro.

Intentamos estimular su interés para que ellos solitos sean los que se acerquen a los talleres, intentamos ser el vehículo mediante el cual descubran el teatro, en los casos en los que nunca han tenido contacto con él, y ser herramientas de las que puedan servirse para desarrollarlo, si ya están familiarizados con él.

E. B.: ¿Cómo se valora la imaginación de los pequeños? ¿Y su esfuerzo?

B. R.: Al igual que cuando tratamos con personas en centros de Mayores, y contamos con su experiencia como punto de arranque, con los niños sabemos que su mayor valor es la imaginación y la falta de conceptos precocinados, que llegan siempre con la espontaneidad por delante, aun cuando son tímidos, saben serlo sin pasar por ningún tamiz aprendido. En cuanto a su esfuerzo es destacable cómo los niños que responden a una conducta más inquieta, en ocasiones, se llenan de responsabilidad en los cometidos artísticos y llegan a obtener grandes resultados, empujando incluso, al grupo a una continuidad y al compromiso propio de una labor en común.

D.G.: Se admiten todo tipo de aportaciones, en algunos colegios incluso escribimos obras con ellos, escribimos las obras que su imaginación nos dicta. Sobre sus ideas se desarrolla un texto en el que el esfuerzo de los chic@s queda recompensado con una obra a la carta, una obra propia, que sólo ellos van a estrenar y que quedará en los archivos para posteriores ediciones del proyecto.

Cuando llega la Muestra además sucede ese intercambio «mágico» que tiene lugar en el escenario cuando el público está delante y que nos deja experiencias maravillosas.

E. B.: ¿Qué admiráis más de ellos?

B.R.: En la actividad de Dramatización y Teatro se da algo que me parece auténtico, y es el verdadero intercambio social y cultural de alguien exhibiendo un trabajo distinto sobre el escenario, y otro que lo observa y que lo asume desde el patio de butacas. Así, niños y niñas que suelen ser algo más retraídos respecto al grupo, rompen totalmente gracias a este reconocimiento y se les aprecia un cambio social importante.

D.G.: Es muy curioso como reacciona cada niño ante el teatro, los mas rebeldes suelen acabar implicándose mucho y realizando muy buenos trabajos.

A mí me impresiona el esfuerzo de los más tímidos por realizar esta actividad, es digna de admiración la superación que demuestran estos peques. Para ayudarles en esta tarea realizamos ejercicios de desinhibición con los que adquieren mas soltura y aprenden a relacionarse en el grupo. Es una parte del trabajo que me encanta y que encuentro especialmente útil. Ver como niñ@s logran superar su timidez y sus inhibiciones en los talleres es realmente bonito.

E. B.: ¿Cómo elegís las obras? ¿Qué criterios son los que utilizáis?

B.R.: Todos los años hay adaptaciones de algún clásico (Medsea, Edipo, La Orestiada, Las Bacantes...) pues nos parece fundamental acercar, de manera sencilla y divertida, estos elementos del teatro. Así, podemos ver a niños muy jovencitos (9-10años) dominando perfectamente el esquema básico de la Orestiada a través de una pieza confeccionada especialmente para ellos y, sobre todo, con ellos. En otras ocasiones se trata de obras ya estrenadas en otros centros, o más desenfadadas, pero siempre tratando de hacer asequible el hecho teatral.

D.G.: Para elegir las obras se toman en cuenta los gustos del grupo que la va a representar y la cantidad de intérpretes que intervienen, entre otros muchos factores. Pretendemos hacer llegar a los niñ@s obras clásicas de una manera divertida, por lo que disponemos de muchas adaptaciones realizadas por Borja Rodríguez de éstos clásicos que funcionan muy bien con los chic@s y con las que se logra acercarlos aún mas al teatro, haciéndoles conocedores de parte de su historia.

E. B.: ¿Qué mostráis en la Muestra?

B.R.: Como ya dijimos, más que el resultado artístico individual, que puede ser mayor o menor, lo importante es saber que existe una actividad que comparte una sensibilidad por la cultura viva, la del día a día, la de aceptar unos criterios, que no siempre pasan por los del triunfo televisivo, sino por el enriquecimiento de la persona a través de ese intercambio. Y no es algo que estemos inventando nosotros, por muy buenos o muy malos que seamos, sino que viene haciéndose desde siempre en muchos lugares del mundo.

D.G.: En la Muestra se exponen los trabajos realizados durante todo el curso escolar. Las obras realizadas durante tantos ensayos y la evolución de los niñ@s queda reflejada ante su público. El público es una parte esencial del Teatro por lo que la Muestra se convierte en el colofón perfecto para los talleres.

E. B.: ¿Qué cogen los niños del Teatro? ¿Qué dejan los niños en el Teatro?

B.R.: Nosotros tratamos de ofrecer algo más que una monitoría de teatro: se trata de un proyecto pedagógico completo, con sus objetivos, sus contenidos, sus evaluaciones, etc. Y, fundamentalmente, lo que tratamos de ofrecer es parte de la formación del individuo en su desarrollo personal e intelectual.

D.G.: Es difícil decir todo lo que aporta el Teatro a los niños, amplía sus capacidades para relacionarse, elimina pudores innecesarios y barreras comunicativas. Se divierten, principalmente se divierten, y a la vez adquieren una serie de capacidades muy útiles en su vida diaria. Trabajan en equipo, se comprometen con un proyecto que hacen propio, aprendiendo a responsabilizarse de sus acciones, y además tienen experiencias.