Edición mensual - Enero 2007 - Deportes

Las luces y sombras del CB Puertollano

Tras un principio de 2006 esplendoroso, con una trayectoria regular cuyo colofón fue la disputa del play-off de ascenso a liga EBA, la temporada en curso ha traído sensaciones encontradas con muchas derrotas en el otrora inexpugnable pabellón de la calle Numancia pero también con partidazos como en el que la fiebre amarilla derrotó al potentísimo equipo alcazareño, el Fundación Adepal, que comanda holgadamente la categoría. De ésta y otras cuestiones conversamos con Jesús Muñiz, entrenador del Club Baloncesto Puertollano.

Ángel Moreno

Nº 183 - Deportes

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Ángel Moreno: Jesús ¿Qué balance puedes realizar de esta primera parte de la temporada?

Jesús Muñiz: Un tanto agridulce, más por los resultados que por el trabajo, porque los chicos están respondiendo a las exigencias del cuerpo técnico y en eso no hay ninguna queja. El problema es, por ejemplo, haber perdido cuatro partidos, muchos de ellos en casa, y eso marca la diferencia entre estar décimos o estar terceros. Y también contentos por el buen final de primera vuelta realizado, ganando al líder y también al Básquet Cervantes y llegando a nuestro mejor momento de la temporada.

A. M.: Con las expectativas que había a principio de temporada, y también con los fichajes realizados ¿Esperabas que el equipo marchase en décima posición a estas alturas de año?

J. M.: Sinceramente no. Tampoco pensaba que la categoría se iba a reforzar y se iba a poner tan cara como luego a la postre ha sido. Sin embargo, esto es importante para el baloncesto de Castilla la mancha, porque el año pasado en Illescas, donde se decidió hacer una inversión grande por el baloncesto, y esta temporada en Alcázar, donde la apuesta es todavía aún más fuerte, se está demostrando que el baloncesto también puede ser rentable. Para los aficionados es muy positivo porque aunque en Puertollano estaban muy mal acostumbrados por lo del año pasado, este año se está viendo, de verdad, tan buen baloncesto como entonces o incluso mejor. Equipos como el Jerindote, que es un pueblecito de Toledo, el CABA o el Daimiel han mejorado muchísimo, han tirado la casa por la ventana, y eso más allá de resultados puntuales, es siempre bueno para el básquet. Por eso hay que poner en perspectiva el balance y además, esperar a que termine la temporada, que esto aún puede dar vueltas, para sacar conclusiones.

A. M.: Si comparamos la trayectoria de la temporada pasada y ésta, se observa que la proporción entre victorias en casa y a domicilio se ha invertido ¿A qué puede ser debido?

J. M.: Eso tiene relación con lo que te comentaba antes de la mejora general en el nivel de la categoría. Por parte del CB Puertollano yo no creo que exista un problema de calidad, sino de otros factores, porque los que nos ganan, lo hacen de muy pocos puntos, y siempre en partidos muy igualados. A lo mejor esos partidos eran los que ganábamos el año pasado. Creo que el trabajo, la calidad y el juego son similares al del año pasado pero el nivel global de la categoría lo ha hecho más.

A. M.: Dos nombres encima de la mesa: Javi Arroyo y Juan García, dos jugadores locales que han causado baja y a quiénes se les echa mucho de menos

J. M.: Cualquier entrenador los echaría en falta y cualquier equipo se resentiría de las bajas de jugadores tan representativos como Javi y Juan. Si estuviesen aquí, ayudarían muchísimo, pero somos los que somos y no podemos mirar atrás. Además, no son bajas que haya dado el equipo, porque Javi ya nos advirtió el año pasado de que iba a ser el último, y en el caso de Juan, con quién me he reunido hasta tres veces en este tiempo, le resulta imposible compatibilizar el baloncesto con su trabajo. Pero me gustaría decir que yo estoy contento con el equipo que hay

A. M.: Mirando al futuro. El año pasado se jugó la fase de ascenso. ¿Este año es posible o lo descartas?

J. M.: Hoy por hoy no hay que mirar a la fase de ascenso, si no ir pensando siempre en el próximo partido. No descartamos nada, pero hay que ir canasta a canasta. Eso sí, tanto si llegamos porque el equipo ha hecho una segunda vuelta inmaculada, como si no se llega, el equipo habrá dado el máximo.