Edición mensual - Diciembre 2006 - Puertollano

Por fin comunicados como Dios manda

Cantaba La Vieja Trova Santiaguera un famoso estribillo que decía así: “cómo cambian los tiempos Venancio, qué te parece…”. Este son cubano podría servir como la banda sonora de uno de los acontecimientos más importantes que afecta a Puertollano y su comarca; la apertura al tráfico rodado de dos tramos de la autovía A-41 que une Ciudad Real con la ciudad industrial.

J. Carlos Sanz

Nº 181 - Puertollano

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¡Por fin tenemos autovía! exclamará a partir de ahora buena parte de la ciudadanía puertolla-nense, pues en la mente de la mayoría se pensaba que este día no se iba a producir nunca. Como manda la tradición con cualquier obra ejecutada por el ente público, ha habido retrasos con respecto a las fechas inicialmente previstas aunque eso ahora es lo de menos ya que el volumen de 10.000 vehículos diarios que soportaba la N-420, y que daba lugar a interminables caravanas debido a la numerosa presencia de tráfico de mercancías y pesado, pasará a la historia como una pesadilla de la que se consiguió despertar.

Parcialmente, todo hay que aclararlo. Porque el tramo puesto en servicio supone el 50% de la autovía proyectada, “si bien en breve se abrirá al tráfico el tercer tramo entre Argamasilla de Calatrava Norte y Puertollano Norte”, adelantaba Magdalena Álvarez, la pizpireta Ministra de Fomento que acudió a la cita como mandan los cánones.

El fin de una asignatura pendiente

El caso es que con la tan demandada puesta en marcha de la autovía Puertollano-Ciudad Real, las dos poblaciones más importantes de la provincia dan un paso de gigante para estar más interrelacionadas constituyendo lo que en términos de Geografía Urbana se conoce como Conurbación, que se define como el proceso y el resultado del crecimiento de varias ciudades, las cuales se integran para formar un solo sistema. Si bien las distintas unidades que lo componen pueden mantener su independencia funcional y dinámica, pues no es de recibo afirmar en estas líneas que con la autovía se acabarán las idiosincrasias de ambos municipios, ni mucho menos, sólo que la distancia física entre ambos territorios queda reducida a un mero trámite de kilómetros, que ahora se podrán recorrer en unos quince minutos a lo sumo.

Un Corredor de comunicaciones modélico

El bautismo de esta nueva infraestructura viaria fue aprovechado por José María Barreda, presidente autonómico, para dejar claro que en Castilla-La Mancha se están dando “las condiciones objetivas para nuestro crecimiento y por esta razón, los castellano-manchegos podemos ser optimistas, sin bajar la guardia porque tenemos que seguir haciendo muchas cosas”. Al menos, y según el análisis llevado a cabo por Barreda, en materia de comunicaciones la región se las promete muy felices, y en concreto el área urbana que se extiende entre Puertollano y Ciudad Real es a día de hoy un nexo de infraestructuras modélico “pues junto a la línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla y el futuro aeropuerto, constituye un centro de comunicaciones vanguardista”. Vamos que la provincia de Ciudad Real estará estupendamente comunicada ya sea por tierra y aire. Falta el ámbito marítimo pero eso habrá que dejarlo como quimera.

Lo que sí tienen claro nuestros políticos y empresarios es que la fórmula infalible para materializar el desarrollo socioeconómico de un lugar debe llevar como ingrediente básico la palabra “corredor”, ese espacio alquímico que transforma en oro todo lo que se le presenta a su paso. Y como no podía ser menos, la A-41 presenta en algunos de sus tramos conexiones directas con la línea de Alta Velocidad y el futuro Aeropuerto “Don Quijote”.

Pero echemos un vistazo a la cuestión monetaria porque en lo que va de ejecución de obras, el Ministerio de Fomento se ha gastado la friolera de 69 millones de euros, lo que da una idea de la magnitud de la obra llevada a cabo. Cifra que hay que sumar a los 183 millones de euros que el departamento que preside Magdalena Álvarez lleva invertidos en Castilla-La Mancha en lo que llevamos de legislatura.

Lo que queda por hacer

A eso hay que añadirle los tramos viarios que aún están pendientes de materializarse. En ese sentido, y en lo que atañe directamente a Puertollano y su comarca, la Ministra de Fomento aseguró que la partida presupuestaria del 2007 contempla licitaciones y ejecuciones de obras de la A-43 a su paso por la provincia de Ciudad Real. Nos referimos a la conocida Autovía “Levante-Extremadura” y que permitirá unir estas dos regiones de manera transversal y sin necesidad de pasar por Madrid. Es más, la propia ministra afirmó que Fomento se ha decantado por la opción sur, y que en los próximos años, la conexión viaria entre Mérida y Ciudad Real pasará por Puertollano y Almadén. Comentario que provocó tal satisfacción en Hermoso Murillo, primer edil puertollanense, que se le iluminó el rostro nada más oír aquellas palabras. La lástima es que el inicio de obras de dicho tramo tendrá que esperar otro añito más al estar pendiente de la Declaración de Impacto Ambiental.

Con esta y otros actuaciones, como la futura autopista de peaje que unirá Madrid, Toledo y Córdoba, y que dispondrá de un ramal que conectará con Puertollano, Castilla-La Mancha dispondrá en 2010 de 2.800 kilómetros de autovías y autopistas, según señalaba Barreda.

Y retornando al famoso estribillo de La Vieja Trova Santiaguera, más de uno estará pensando estos días “cómo cambian los tiempos” porque no está demás recordar que hasta hace muy poco, nuestra región y en concreto la provincia de Ciudad Real eran lugares de paso, territorios por donde discurrían las autovías de primera generación (caso de la famosa A-4, que por cierto será sometida a labores de renovación tal y como aseguró Magdalena Álvarez) que nos atravesaban pero no nos comunicaban. Afortunadamente, los tiempos han cambiado y la provincia de Ciudad Real también tiene el derecho a estar bien comunicada. Que ya era hora.