Edición mensual - Feria de Mayo 2006 - Colaboraciones

Los tres estrenos de Almodóvar

Víctor Morujo

Nº 174A - Colaboraciones

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Resulta curioso comprobar la diferencia que hay entre el estreno de “Volver” y la primera vez que se quiso estrenar una película de Pedro Almodóvar en Puertollano. Mientras que en este último caso el Ayuntamiento se ha desvivido por lograr la mayor repercusión mediática posible, a mediados de los ochenta, prohibió al cine club del Consejo de la Juventud iniciar sus actividades con la película “Entre Tinieblas”. Es cierto que al final esa película se proyectó, pero no sin antes haberse tenido que producir muchas presiones, aunque no fue la película inaugural del ciclo, que era lo que se pretendía, por aquello de que Almodóvar es de Calzada, estaba haciendo un cine insólito y estaba dispuesto a venir al pase de la película para hacer un cine forum con los espectadores.

La excusa que desde el ayuntamiento se dio al cine club del Consejo de la Juventud para desaconsejar vivamente (una manera sucinta de decir “prohibir”) la proyección de “Entre Tinieblas”, era tan paleta como decir que salían monjas y drogadictas. Eran los tiempos en que la oposición de derechas, entonces Alianza Popular, tenía incomprensiblemente contra las cuerdas al equipo municipal socialista. Eran los tiempos en que se censuró la libertad de expresión suprimiendo el “fanzine” del Área de la Juventud “Niño Meón”, por una historieta en que se satirizaba al clero. Curiosa reacción de un gobierno local “de izquierdas”, causada tan sólo por un suelto publicado en El País en que se hacían eco de las protestas de los conservadores.

Si analizamos someramente lo paleto de este hecho y lo pueblerino que ha sido el Ayuntamiento con el estreno de “Volver”, veremos que, en ambos casos, el razonamiento no ha sido cultural, sino simplemente mediático. En los ochenta, se quería evitar ser piedra de escándalo en la prensa. En el 2006, salir en la prensa a toda costa. Y en las dos ocasiones, el resultado ha sido francamente pobre. En el de “Entre Tinieblas” hay que recordar, pues justo es poner a cada uno en su lugar, que eran los tiempos en que Manuel Juliá, concejal, y Julio Romero, técnico, tenían una visión suficientemente moderna como para contribuir plenamente a que Puertollano fuera una sucursal destacadísima de “La Movida”, y sus buenas artes e influencia pesaron para que el Consejo de la Juventud, al final, proyectara “Entre Tinieblas” en el Cine Córdoba, sólo que Pedro Almodóvar no pudo ya asistir, como lo habría hecho en la fecha inicialmente prevista, porque estaba rodando ya su siguente película, “¿Qué He Hecho Yo Para Merecer Esto?” - de la cual, por cierto, “Volver” es una especie de nueva versión descafeinada.

El estreno de “Volver” ha sido otro fiasco, si se analiza como se debe, que es desde el punto de vista cinematográfico. Sí, es cierto que el evento salió en los telediarios y en algún programa del corazón, pero esta movida no tuvo reflejo ninguno en las revistas de cine, que es donde debe destacarse un estreno de Almodóvar. La única revista que se ocupó del tema en su número de Abril fue el “Cinemanía” de Polanco, y con un recuadro minúsculo titulado “Pedro Por su Casa” (encima con chiste). También había en la misma revista una columna de opinión titulada “Hollywood Puertollano” en la que el cronista en cuestión demuestra tal desconocimiento y desorientación, que resulta verdaderamente bochornoso.

El estreno de “Volver” que sale en las revistas de cine fue el “de verdad” en Madrid, al que sí asistió Penélope Cruz. Lo de Puertollano era un cambalache político orquestado por Barreda (a cambio de una aportación económica de la Junta al presupuesto de “Volver”) para poder chupar un poquito de cámara. Quien conserve la invitación del evento podrá comprobar que es Barreda quien nos invitaba. Y la razón de que se eligiera Puertollano fue, ni mas ni menos, que tener una parada del AVE y un auditorio mejor que el Quijano de Ciudad Real: no les quepa duda que se hubiera hecho en Ciudad Real si su nuevo teatro estuviera ya construido. Porque, de lo que se trataba, era de solventar el trámite lo más rápidamente posible: vengo, lo digo y me voy. En el AVE. Y pongo el estreno a una hora prudente para poderme volver a mi casita tranquilamente.

Del Almodóvar moderno, provocador e impactante de los ochenta, hemos pasado al Almodóvar de la cultura oficial del régimen, incapaz ya de ofrecer sanas dosis de mala leche, divertidos esperpentos humanos y costumbristas. “Volver” es la versión blanda y para todos los públicos de “¿Qué He Hecho Yo...?”, cuidadosamente calculada para ser aceptada por todos los públicos (¡Si hasta les gustó a los ancianos de Calzada!), pero con una historia que ya nos había contado: ama de casa abrumada con marido machista y bebedor al que se asesina sin consecuencias policiales, hijos, en este caso hija problemática, vecina prostituta de buen corazón, y madre en el pueblo manchego (papel que repite Chus Lampreave, por cierto). En “Volver” están todos los clichés de las primeras películas de Almodóvar, cuidadosamente dosificados: historia truculenta, costumbrismo, dosis de comedia y de drama, parodia de algún programa de televisión, una canción con la que identificar el filme... ¡Si hasta vuelve a salir Agustín Almodóvar como ferretero! Enfín, dos horas medianamente entretenidas, que vienen a ser más de lo mismo.

En resumen, un producto descafeinado que viene como anillo al dedo a la política cultural descafeinada del Puertollano actual. Del pase de “Entre Tinieblas” en los ochenta, en un Puertollano que era referente de modernidad en media España, hemos pasado al estreno falso del Almodóvar domesticado por el régimen, con un propósito exclusivamente mediático, que es lo único que parecen buscar nuestras autoridades “culturales”, exactamente lo mismo que buscaban al gastar dinero en el tontaina de Jesús de Manuel, el Oscar-del-Gran-Hermano, “El Bus” de Antena 3 o la millonada de la Vuelta Ciclista. Y eso no es destacar, porque la notoriedad hay que tenerla ya dentro.

Bueno, por lo menos el evento almodovariano ha servido para que pongan el Dolby Digital, eso sí, a un coste desorbitado. Si lo hubieran instalado cuando se abrió el auditorio y no hubieran recortado ese gasto, el precio habría sido mucho menor. De todos modos, para lo que va a servir al paso que vamos... A la concejalía de cultura no le interesa el cine, sólo le interesa salir en el telediario. Los de Puertollano, los que estamos aquí todo el año, a pasar hambre.