Edición mensual - Febrero 2006 - Opinión

Editorial

Calles y esculturas

Ahora que el ayuntamiento de Puertollano está inmerso en la semipeatonalización y reurbanización de algunas de las calles más céntricas de nuestra ciudad, como es el caso de las calles Aduana, La Fuente, Calzada, etc., se plantea la interrogante de cual es el ornato más adecuado para las mismas después de comprobar que tras el cemento, el hormigón y las baldosas queda un espacio importante vacío, insulso y sin contenido. Así, las calles semipeatonalizadas recientemente no son precisamente las calles más bonitas de nuestra ciudad. Esta sensación no sólo ha llegado a la mayor parte de la ciudadanía y visitantes, sino también a nuestros políticos y, por ende, hasta nuestros técnicos municipales que se han puesto a trabajar para encontrar soluciones a esta cuestión. Y ya se ha apuntado una solución que, a nuestro juicio, es muy interesante: sacar de su olvido en los almacenes municipales auténticas obras de arte, en este caso cuatro esculturas, que han sido premiadas o adquiridas por el Salón de Arte Ciudad de Puertollano. Una excelente idea ya que, además de sacar partido a estas “joyas” de nuestro patrimonio artístico contribuirá a darle algo más de “alegría” a nuestras calles sin que le cueste un duro al erario público.

En concreto se trata de “Booleana III” del madrileño Luis López Villamir, una escultura en acero cortén con unas medidas de 1250 X 450 X 360 centímetros y que fue premiada con un millón de pesetas en el LI Salón de Arte Ciudad de Puertollano; “Eco” de María Luisa Rodríguez Martín, Premio JCCM-Ayuntamiento de Puertollano de la cincuenta y cuatro edición de este mismo Salón de Arte; “Enredavientos” de José Lillo Galiani, en acero cortén adquirida por el ayuntamiento en la LV edición del Salón; y “Medievo VI” de Manuel Fuentes Lázaro, escultura en acero cortén, la mayor de todas las relacionadas ya que tiene unas dimensiones de 2000 X 370 X 200 y qué fue adquirida por el ayuntamiento para la edición número LVI del Salón de Arte Ciudad de Puertollano.

Cuatro esculturas para cuatro calles de nuestra ciudad y una gran interrogante ¿Qué se va a colocar en la plaza de Villarreal, conocida popularmente como plazolete de Patón?

Aquí, de lo que se trata es de que la “idea” sea lo menos costosa y por eso inicialmente se pensó en ubicar, en el centro de la plaza, una farola de grandes dimensiones que ya fue adquirida, tiempo ha por el ayuntamiento, y que se encuentra depositada en los almacenes municipales. Pero lo de la farola no convence mucho al alcalde, Joaquín Hermoso Murillo, que optaría si el coste no fuese muy elevado por colocar alguna escultura, que lógicamente debería de ser de mayor tamaño que las que van a ir en las calles. Pero aquí llega el problema económico ya que, con la reciente subida del precio de los metales, como mínimo tendría un coste de dieciocho mil euros en adelante y, esto, sin ser demasiado pretenciosos. ¿Qué hacemos?

Ahí está la papeleta para nuestros ediles y aquí la pregunta para el arquitecto municipal en cuyas manos está el resultado final de estos proyectos de ornato urbanístico ¿Para cuándo van a estar instaladas estas cuatro esculturas en la vía pública? Suponemos que, si al final se instalan, será en un breve plazo de tiempo porque estas calles están pidiendo a grito algo más de brillo y originalidad.