Edición mensual - Febrero 2006 - Opinión

Mercadona acosa

C.N.T. Puertollano

Nº 171 - Opinión

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Los publicistas de Mercadona nos venden la imagen de una empresa modélica, respetuosa con la legalidad laboral y comprometida con el bienestar de sus empleados. Es falso.

Dicen velar por la salud de sus trabajadores, pero la sobrecarga de tareas y el estrés laboral repercuten en bajas por problemas musculares, psicológicos, etc., y quieren solucionar el problema sometiendo a una persecución implacable a quienes sufren las bajas por enfermedad.

Se vanaglorian de pagar sueldos por encima de convenio, pero son similares a los que abonan otras cadenas comerciales, una miseria comparados con los beneficios multimillonarios de cada año.

Alardean de favorecer la maternidad pagando el sueldo íntegro, pro al final son las propias madres las que soportan el gasto, pues les descuentan la productividad de ese año y la subida del año siguiente, en total unos 2.400 _ por los cuatro meses de baja maternal.

Se ufanan de las contrataciones indefinidas, pero instauran un sistema de puntuaciones (sistema estándar lo llaman) que conlleva el despido y renovación anual de un porcentaje fijo de la plantilla, y la confrontación y competencia entre los propios trabajadores.

Dicen dar un trato humano a sus empleados, pero en realidad, la política de personal de la empresa provoca un clima de crispación generalizado.

El poder que otorgan a los encargados de los centros da lugar a la proliferación de casos de acoso moral en el trabajo, tal y como viene denunciando la C.N.T. desde hace un año.

Esa es la realidad que la C.N.T. está desenmascarando. Todo comenzó con unos compañeros despedidos en Huelva; gracias a la acción directa y solidaridad entre todos los trabajadores que nuestra organización practica, comenzaron a aparecer numerosos casos por Andalucía (Córdoba, Sevilla, Málaga, Adra, etc.) extendiéndose más tarde a otros puntos de la geografía española: Madrid, Valencia, Extremadura, etc., y ahora también en Puertollano.

Efectivamente, aquí también se ha desvanecido toda su fachada publicitaria y se ha destapado un caso de acoso moral a una compañera. Esta trabajadora lleva 4 años en la empresa, comenzando su ingreso en la empresa en un centro de Madrid. Dicha compañera se ha caracterizado por ser una empleada ejemplar, responsable en su trabajo y con un trato exquisito con los clientes, tal y como reflejan las valoraciones que de su trabajo hacía la propia empresa. Tras su petición de traslado a la localidad de Puertollano estos informes continuaban siendo positivos, hasta que desde hace varios meses nuestra compañera comienza a recibir un trato vejatorio y humillante por parte del encargado del centro de nuestra localidad situado en el Paseo San Gregorio.

Este acoso le acarrea a nuestra compañera una depresión de la cual se intenta todavía reponer, pero después de reincorporarse a su trabajo en el mes de diciembre (momento de máximo beneficio para la empresa), se despide a nuestra compañera finalizado dicho mes, ahora que ya no era tan necesaria para Mercadona.

De esta forma tan prepotente, arbitraria e injusta. El encargado del centro, con el beneplácito de la dirección de Mercadona, culmina un proceso de acoso moral. Sabemos que no es la única trabajadora que está sufriendo los métodos caciquiles de este tipejo, pero por miedo a represalias se mantienen calladas, incluso sufriendo, al igual que nuestra compañera, fuertes depresiones.

Desde C.N.T. estamos pidiendo única y exclusivamente la readmisión de esta empleada en otro centro de la localidad. Mercadona no tiene derecho a usurpar la dignidad de una de sus trabajadoras tal y como lo ha hecho, y la C.N.T. va a estar ahí para denunciarlo y evitarlo.

Hacemos un llamamiento: en primer lugar a los propios trabajadores de la empresa, para que se animen a denunciar estas prácticas y se unan en la lucha por la mejora de sus condiciones laborales. En segundo lugar a todos esos ciudadanos consumidores, para que se solidaricen con la trabajadora acosada y despedida. La mejor forma de hacerlo es realizando un boicot a esta cadena de supermercados, yendo a otros sitios a realizar las compras.

Con esta práctica se le ataca donde a ellos más les duele, que es recortando sus beneficios y obligando de esta manera a que Mercadona erradique estos ataques a los derechos y a la propia dignidad de sus trabajadores.

Porque entre todos lo conseguiremos. La C.N.T. va a iniciar en Puertollano y toda la provincia de Ciudad Real una campaña de información a los ciudadanos e iniciar una dura lucha a favor de los derechos de los trabajadores de Mercadona, para evitar en el futuro casos tan deleznables como el ocurrido con nuestra compañera. Pedimos su readmisión para que vuelva a trabajar y no puedan destruir una familia.