Edición mensual - Octubre 2005 - Opinión

Editorial

Veranito

Después de 10 meses del 2005 hay que echar la vista atrás para lo que está siendo un año, y sobre todo un veranito, sin precedentes en la historia local. Puertollano, esta vez, ha salido a la palestra de los medios de comunicación con noticias mucho más agradables que las que desgraciadamente venían siendo habituales. Un verano en que nos visitaron músicos de renombre internacional, dinosaurios del rock, como Deep Purple o Alice Cooper, con la organización en Puertollano del Quijote Rock. Un festival que llegó hasta aquí para compensarnos de alguna manera por las otras figuras de la música que no llegaban como Lenny Kraviz, Mike Olfield o el mismísimo Elton John. También con motivo del IV Centenario del Quijote, que en honor a la verdad ha sido el artífice de tanta movida cultural y musical, hemos tenido en Puertollano la exposición “La Mancha de Don Quijote, realidad de una fantasía”. Y si entramos en el aspecto deportivo, este verano ha sido para felicitaciones con la organización de la llegada de una de las etapas de la vuelta ciclista a España y de la celebración de la copa intercontinental de fútbol sala, en la que participaron los seis mejores equipos del mundo. Sin olvidar el “Mundialito de clubes sub-17 de fútbol” en el que pudimos conocer a las futuras estrellas de este deporte a través de la participación de doce equipos. Pero la cosa no acabó aquí ya que como broche de oro a la temporada estival llegó la celebración del Concurso Morfológico del Caballo con un importante éxito, no solo de público sino también de organización, lo que ha hecho posible que los que participaron en el evento hayan prometido su regreso el año que viene y muchos de los que no participaron, a la vista de los resultados, también.

El año que viene se repetirá el concurso, pero, no solo eso, también se está intentando que el Quijote Rock vuelva a celebrarse el próximo año en el “Cerrú”, que no cerrut, y que la exposición del Quijote vuelva a nuestra ciudad en las dependencias de lo que será el Museo de la Minería cuyas obras parece que van a buen ritmo.

Llevamos un muy buen verano y un año, en resumen, de los que marcan ¿será porque hemos cambiado de alcalde y tanto la juventud como el cambio en sí han traído más agilidad al consistorio?

Este año ya se ha notado, pero esperamos que aún se note más con la puesta en marcha de “Las Navas” término con el que se conocen popularmente ya a los nuevos polígonos industriales de Puertollano. Afortunadamente, la dehesa Boyal dejó de ser prioritaria para las inversiones del Miner y esta nueva corporación se ha centrado en lo que de verdad nos interesa: el relanzamiento y la diversificación industrial de Puertollano.

Pero aún nos faltan cabos por atar como el final de las obras del recrecimiento del Montoro, la puesta en marcha del aeropuerto, y ¿cómo no? Una de las infraestructuras más urgentes y vitales para la comarca como la autovía Puertollano-Ciudad Real que, por cierto, deberían de acabar con la misma celeridad con que lo han hecho en el caso del tramo de autovía Daimiel-Manzanares cuya inauguración se ha adelantado un año a los planes más optimistas. ¿Aquí no podríamos hacer lo mismo? ¿Aquí no es tan urgente?

En cualquier caso un veranito de los buenos..., que vayan viniendo muchos así.