Edición mensual - Diciembre de 2004 - Sociedad

Los ecologistas solicitarán a la Junta un estudio epidemiológico en Puertollano

José Carlos Sanz

Nº 155 - Sociedad

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Un estudio llevado a cabo por Michelle L. Bell, profesor de estudios ambientales de la Universidad de Yale, relaciona de modo directo el incremento de mortalidad y el aumento de ozono experimentado en 95 comunidades urbanas grandes de Estados Unidos. Este artículo de investigación fue publicado el 17 de noviembre en la prestigiosa revista científica JAMA (Journal of the American Medical Association) y viene a demostrar que en algunas zonas urbanas norteamericanas la exposición a corto plazo al ozono se ha ligado a efectos adversos para la salud, incluyendo índices crecientes de las admisiones en hospitales y visitas al departamento de emergencia, por complicaciones respiratorias crónicas, disfuncio-nes de pulmón, etc. Según los datos comprobados por el profesor Bell, un aumento de 10-ppb (partes por mil millones) en el ozono atmosférico fue asociado a un aumento del 0,52% del índice de mortalidad diario, siendo el incremento más acusado, 0,64%, en las muertes cardiovasculares y respiratorias.

Las secuelas nocivas que acarrea el ozono para la salud de los ciudadanos no nos pilla de sorpresa en nuestro municipio. Desde hace tiempo, diversos colectivos sociales de la ciudad reivindican una mayor sensibilización de las autoridades sanitarias a este problema que como ahora se ha demostrado con este estudio elaborado en Estados Unidos, conlleva a un incremento de la mortalidad.

Credibilidad a este estudio

Uno de esos colectivos que lleva años pidiendo la elaboración de un estudio de similares características en Puertollano, es Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia. Vicente Luchena, Coordinador del mismo, confiere credibilidad a este trabajo de investigación “dado que en Puertollano hay un problema muy serio de contaminación por ozono, no en vano se superan los límites de información a la población en bastantes ocasiones”.

Por este motivo el colectivo ecologista solicitará a la JCCM, en concreto a las Consejerías de Sanidad y Medio Ambiente, que se verifique esta noticia y que a continuación se comunique a las autoridades sanitarias la conveniencia de llevar a cabo un trabajo de investigación similar, “dado que el problema es de una repercusión a la salud grave, incluso se habla de mortalidad relacionada con episodios de contaminación por ozono”. Este trabajo, según Luchena, da la razón a las voces que en el municipio se han lanzado sobre un problema que es más serio de lo que se quiere hacer ver, “como mínimo debe investigarse con la seriedad, rigor y presupuesto necesario, cosa que no se ha hecho hasta ahora”.

Sería la primera vez que se hace un estudio de este tipo en todo el territorio nacional para comprobar la repercusión en la salud de la exposición al ozono. Luchena recuerda que hace años se hizo un trabajo parecido a nivel particular “se presentó en unas jornadas celebradas en el Centro de Estudios Universitario pero no tenía la envergadura que requiere el problema”.

Estudio epidemiológico completo

Un trabajo de investigación que deberá centrarse sobre la exposición al ozono “ya que hay datos que se pueden extrapolar de los Estados Unidos pero también sobre otros contaminantes”. De hecho, el colectivo ecologista lleva demandando hace tiempo la realización de un estudio epide-miológico-sanitario sobre la repercusión en la salud de los contaminantes que está emitiendo la refinería, “no sólo de ozono, si no de otros contaminantes muchos de ellos tóxicos. El problema es serio y lo mínimo que debe hacer la administración pública es estudiarlo invirtiendo el presupuesto que sea necesario”.

Si acaso se llevara a cabo el estudio, las medidas que deberían adoptarse son sencillas, a juicio de Luchena. Pero otro cantar sería su aplicación como por ejemplo “presionar a Repsol para que reduzca de forma drástica estos contaminantes porque hasta ahora no hay control sobre los mismos. Lo único que existe es una medición y no de todos los contaminantes que emite la refinería”. Es imprescindible, para el colectivo ecologista, tomar cartas en el asunto y a pesar de que la ciudad ya cuenta con paneles electrónicos que informan sobre la calidad del aire y posibles episodios de contaminación, no es suficiente.

Mejorar las Redes de Vigilancia del aire

Al igual que las redes de vigilancia atmosférica, que para los ecologistas deben perfeccionarse incluyendo la medición de más contaminantes. “Ahora sólo se mide lo que es obligatorio. Es hora de que las autoridades vayan más allá de las leyes. Los tiempos evolucionan y no podemos quedarnos estancados en la medición de siete parámetros. Las autoridades deben modificar la ley y si han medirse más contaminantes también debe hacerse”. La ampliación del número de parámetros emitidos en la refinería es imprescindible, destaca Luchena, para tener una información más cercana a la realidad. “Es curioso porque a veces estamos delante del panel que nos indica una buena calidad del aire y éste es difícilmente respirable por el olor que tiene”.

Es cierto que con la instalación de paneles informativos se ha dado un paso importante “pero no puede ser el último. El camino para conseguir una atmósfera limpia en Puertollano debe seguirse con otros, ampliar los parámetros a medir y elaborar un estudio epidemiológico para estudiar con rigor cómo afecta en la salud de la población estos contaminantes”.

Con el objetivo de presionar a las administraciones competentes, el colectivo facilitará una copia de la noticia publicada en JAMA al Equipo de Gobierno municipal para que éste también solicite a la JCCM la realización de un estudio epidemiológico. De lo que no cabe duda es que estos contaminantes afectan a la salud de los puer-tollanenses. “De vez en cuando las autoridades sanitarias emiten informes en donde se demuestra que Puertollano está por encima de la media nacional en cuanto a algunas enfermedades graves e incluso cancerígenas. Esto hay que estudiarlo y si es así, habrá que ponerle solución. En definitiva, todo se reduce a una cuestión de dinero, que el ayuntamiento y la ciudadanía presionen a Repsol para que se vea obligado a gastarse más dinero en reducir las emisiones contaminantes. Repsol cambia dinero por salud y desde la población debemos decir que no queremos esa dicotomía”.