Edición mensual - Diciembre de 2004 - Opinión

Editorial

AVE (otra vez)

Puertollano siempre ha sido la “oveja negra” de AVE y a las pruebas nos remitimos.

Recuerdan ustedes la polémica inicial sobre si pasaba o no por aquí? ¿Recuerdan que, después de decidirse que sí, se empezó a dudar de si hacer la estación aquí o en Brazatortas? ¿Y lo de las escaleras mecánicas? Han pasado años hasta conseguirlas…

Y la penúltima: Ahora entramos en la asociación de ciudades AVE a la que ya pertenecían Madrid, Córdoba y Sevilla. Hemos necesitado doce años para poder acceder a esta asociación ¿Por qué no entramos en el momento de su creación si nuestra estación se inauguró al mismo tiempo que las demás? ¿Es nuestra ciudad una ciudad de segunda clase para AVE? ¿Será lo que nos merecemos?

Bueno, con solo darse una vueltecita por alguna de las otras estaciones se comprobará las abismales diferencias en su superficie, acabado y mantenimiento.

Y ahora, otra penúltima porque sospechamos que vendrán más, nos cambian el modelo de lanzaderas para llevarse las que tenemos a otra parte.

Sin embargo Manuel Fuentes, presidente de la asociación de usuarios del servicio de lanzaderas Madrid-Ciudad Real-Puertollano ha mostrado su indignación con el nuevo sistema de gestión ya que según él “constituye un paso atrás, tal vez definitivo, que no sólo impedirá la afluencia de nuevos usuarios, sino que, de aplicarse, hará cuestionarse a muchos de los 1.200 usuarios actuales el continuar utilizando el servicio”. Para Manuel Fuentes los aspectos más negativos son la desaparición de todas las tarjetas y la aparición de la nueva Plus de 20 a 50 viajes que obliga a los usuarios a la formalización de reservas con la consiguiente pérdida de tiempo y la pérdida de la garantía de conseguir billete de vuelta si no hay plazas en el tren. Esto se podría haberse paliado con el incremento en la frecuencia de los trenes pero se pierden 83 plazas en cada tren, ya que se pasa de 320 plazas a 237, agravándose así los problemas que ya existen en las horas punta. La problemática ha calado ya en el consistorio de Puertollano y según ha informado su gabinete de prensa, el alcalde, Joaquín Hermoso, ha pedido una reunión urgente con el presidente de RENFE al tiempo que ha solicitado información sobre definición de servicios, horarios, frecuencias, vehículos tarifas, bonificaciones, etc., al director general de Servicios de Transporte de Alta Velocidad. Con esta iniciativa se persiguen dos objetivos: tener una información clara y verídica sobre los cambios y utilizar todos los mecanismos a su alcance para que éstos no perjudiquen a sus usuarios.

Y aquí estamos, lo cierto es que, de momento, lo que antes se vendía como algo que nos beneficiaba ahora se torna perjudicial porque, por ejemplo, el precio del abono sube un 22%.

Habrá que ponerse las “pilas” para tratar de salir lo mejor parados posible de este entuerto porque, una vez más, AVE nos deja a la cola.