Edición mensual - Virgen de Gracia 2004 - Colaboraciones

Fiestas patronales: Fiestas de la recogida de la cosecha

Domingo Ruiz Nevado

Nº 152 - Colaboraciones

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En el transcurso del verano, concluida o a punto de concluirse la recolección de los cereales, comienzan a celebrarse en nuestras aldeas, pueblos y ciudades las tradicionales Fiestas patronales.

El antecedente de estas celebraciones, se encuentra en las arcaicas Fiestas de Recogida de la Cosecha. De origen pagano, las antiguas culturas ofrecían frutos y divertimento a sus dioses en agradecimiento a la fertilidad y a la abundancia de los frutos recolectados. Posteriormente, con la llegada del cristianismo, ésta y otras fiestas de origen pagano, fueron reconvertidas para el culto religioso.

Fue durante la Edad Media, cuando la iglesia comienza a desarrollar su implacable entramado de poder en la sociedad, cuando se hace desaparecer cualquier resquicio de culto pagano con la adopción definitiva de estas celebraciones, cristianizándolas. Así, a lo largo de la alta Edad Media se reafirma el inmenso dominio de la iglesia, apareciendo los poderes monacales y las órdenes militares, que regentaban y administraban las considerables posesiones de la iglesia, administrando el poder civil y religioso, en estrecha comunión con reyes y señores. Entretanto, en esta época crece en importancia el culto a la Virgen María. Los templos se consagran en honor a la Madre de Dios bajo distintas advocaciones. En la Baja Edad Media, época de grandes penurias y de azotes de plagas, el pueblo clamaba a la Virgen en amparo de sus desgracias.

Fue en la década de 1340 con la aparición de la Peste Negra que asoló buena parte de Europa, cuando las gentes desesperadas apelan a la mano intercesora de la madre de Dios, surgen los milagros y las apariciones marianas localistas que, definitivamente sellan las designaciones de las distintas advocaciones de María.

A partir de entonces, es cuando esta fiesta de la cosecha, de evidente origen pagano, fue definitivamente cristianizada, dedicándola a la Virgen María en sus distintas denominaciones locales, apareciendo la figura de la Patrona de la villa, gozando de gran devoción y de poder en las poblaciones.

En nuestro pueblo, como en la inmensa mayoría de los pueblos de España, festejamos el ocho de septiembre a nuestra patrona, la Virgen de Gracia, celebrando las fiestas patronales, bajo su consagración y dedicada a la figura religiosa, como titular del patronazgo.

Los elementos a destacar en las Fiestas patronales son: tradición y religiosas. Generalmente, en otras localidades, a estas fiestas religiosas, se adherían otras de carácter comercial; las ferias. En nuestro pueblo no son coincidentes. Las fiestas de Septiembre nacieron, por tanto, únicamente con el fin de alabar y festejar a la Virgen de Gracia. En otra ocasión conoceremos y analizaremos, la evolución de nuestras fiestas a través de los tiempos, sus usos y costumbres.

Que pasen unas felices y fraternales fiestas.