Edición mensual - Contraportada - Septiembre de 2004

La Rincona

La cólera de Dios

Benjamín Hernández

Nº 151 - Contraportada

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Desde que el homínido bípedo adquirió los rudimentos de la conciencia, tuvo que enfrentarse a un dilema extraordinario: valorar lo que le rodeaba. Para obrar este ejercicio de la razón aprendió a nombrar las cosas que veía y las que sentía o percibía. Lo que era aprehensible con los ojos y el resto de los sentidos llegaba, más o menos, a comprenderlo. Pero había objetos, sentimientos y sucesos que no podía racionalizar. Éstos estaban más allá de lo natural. Eran, por tanto, sobrenaturales.

Cuando algo que no puedes controlar tiene la capacidad de afectarte de forma extraordinaria, sin posibilidad de resistirte, es simplemente terrible. Si la suerte hacía que se sobreviviera a un encuentro con lo que era más poderoso, ineludible, que podía costarte la vida, se intentaba explicar la supervivencia como un milagro.

Así comenzó el mito. Todo lo que no era humano o animal era divino. Incluso la capacidad para vencer las dificultades más cotidianas podía ser deificada para que pudiera repetirse mediante algún rito que pareciese favorecer a la suerte. Lo primero que se hizo mágico fueron los elementos y los animales que escapaban del entendimiento. Así el sol, el viento, las mareas, la luna, la concepción, la vida y la muerte, la Tierra de la que todo surge, los ríos, el fuego, los árboles, las montañas y la propia capacidad para dominarlas o influir en ellas. En definitiva: la Naturaleza.

Pero el hombre interpretó como terrible esta paradoja de que la Naturaleza estuviera controlada por fuerzas sobrenaturales para él. Generalmente, estas fuerzas eran terribles y había que aplacarlas con sacrificios y rituales que mitigaran sus coléricas consecuencias.

Cuando la percepción de estos acontecimientos se hizo más sofisticada, se les pusieron nombres de antiguos héroes y heroínas que pasaron a ser dioses. Pero los dioses seguían siendo terribles y exigían más y más esfuerzos para estar a bien con ellos y que no nos hicieran sufrir.

Había veces en que, hicieras lo que hicieras, los dioses no se aplacaban nunca. Entonces se inventó el concepto de pecado. Esta idea se depuró con las religiones místicas, iniciáticas y sacramentales, que dieron más tarde lugar a los cultos monoteístas.

Pero el dios único también era terrible y se encolerizaba con una frecuencia incomprensible. Cuando a pesar de que las cosas se hacían lo mejor posible, la cólera divina se desataba, el pecado puntual pasó a ser un pecado original. Dios se comporta arbitrariamente porque el ser humano tiene como estigma una falta que se remonta al principio de los tiempos. Menudos son los sacerdotes para que nadie proteste por el comportamiento cruel con sus devotos. Tú a lo mejor no has hecho nada, pero lo habrían hecho tus padres, o los padres de tus padres, o los primeros progenitores de la especie.

Lejos de que las luces de la razón y de la ciencia hayan explicado que hay fuerzas absolutamente naturales cuyo control no se puede ejercitar y que cuando suceden, por motivos y ciclos que son explicables pero no se pueden predeterminar, la religión no se ha extinguido.

Ya podían demostrar los geógrafos e historiadores que la tierra es redonda y que el origen de las especies se remonta a varios miles de millones de años. Para muchos credos, si la Biblia, por ejemplo, dice que hace cinco mil años que se crearon los cielos y la tierra y los animales y las plantas, no se admite ni uno más. Y sonríen con la estupidez y el atrevimiento de los ignorantes si les enseñas un fósil de trilobites.

La cólera de Dios alcanza a quienes detentan el poder. Hablamos con terror de los integrismos y las religiones radicales, que justifican el martirio y el asesinato como medio de alcanzar la palma de la salvación. Y no nos fijamos en que quienes aseguran combatir contra esas creencias devastadoras van a misa o al oficio o al culto que sea para prepararse para la guerra. No recordamos que hay vicarios castrenses y religiones orientales de la compasión y la no violencia que mantienen las castas y la marginación como pago de un karma (volvemos al pecado original).

En Puertollano, la Conferencia Episcopal es la dueña de una emisora de radio en la que me he, prácticamente, criado. Me refiero a la Cadena COPE, donde tengo amigos del alma y compañeros irrepetibles. Pues al final, las cuentas de resultados han impuesto que se convierta en un repetidor de Ciudad Real, con una plantilla mínima, con la desaparición de toda una historia de la comunicación en la ciudad.

Qué lástima que, en contra de lo que quieran hacernos creer, la cólera de Dios la controlen sus propios ministros.

Las obras del Centro de Atención a la Infancia “Virgen de Gracia” podrían finalizar en los meses de septiembre u octubre de este año. Esta nueva guardería infantil será gestionada directamente por la Junta de Comunidades y cumplimentará las funciones que hasta ahora realiza la Guardería “El filón” con la creación de 120 nuevas plazas para niños desde 0 hasta 3 años de edad.

Después de la semipeatonalización de la calle Aduana de Puertollano, las obras de remodelación de las principales vías de Puertollano continuarán con las calles Amargura, Calzada y plaza de Villarreal, a las que, además, se les renovarán las redes subterráneas de servicio. Estas obras de renovación o tratamiento tendrán su continuidad posteriormente con las calle de La Fuente, Vélez y Santa Ana.

El programa “Teatro en los centros educativos de Puertollano” será sacado a concurso en breve. Primero, el proyecto deberá ser aprobado por la Junta Local de Gobierno para, posteriormente, hacer públicas las bases del concurso de adjudicación. A partir de aquí, los aspirantes a participar en este concurso dispondrán de ocho dias naturales para presentar sus proyectos.

La comisaría de Puertollano sólo dispone de 72 agentes y está equiparada a las de otras poblaciones como Alcazar de San Juan y Valdepeñas que son ciudades con muchos menos habitantes y, lo que es más importante, sin centrales térmicas ni refinerías de petróleo. ¿Para cuándo el cumplimiento de las promesas que hizo aquí el subdelegado del gobierno en una de sus recientes visitas?