Edición mensual - Agosto de 2004 - Sociedad

La restauración de la Iglesia Virgen de Gracia en el aire por falta de dinero

José Carlos Sanz

Nº 150 - Sociedad

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A Jesús Mayorga, párroco de la emblemática iglesia Virgen de Gracia, no le cuadran las cuentas. “Si cada habitante, de los 50.000 que tiene Puertollano donara diez euros, se podría sufragar lo que cuesta rehabilitar el interior de la iglesia”. Sin embargo, desde que en septiembre del año pasado se iniciara la campaña para pedir colaboración económica a la ciudadanía, ésta no está respondiendo a la altura de lo que se esperaba. “Lo cierto es que la respuesta del pueblo está siendo bastante regular por no decir mala”, asegura Mayorga.

El pueblo no se “estira”

De hecho, a día de hoy se lleva recaudada una cantidad cercana a los seis millones y medios de las extintas pesetas muy lejos de las previsiones iniciales que estimaban en quince millones, el dinero que podía llevarse actualmente. Ante este panorama, el párroco de la Virgen de Gracia echa mano de la calculadora y afirma que “si dividimos la cantidad recaudada por cada habitante, da como resultado una aportación de 0,78 euros”. Vamos, algo irrisorio.

Independientemente de que uno sea creyente o no, al margen de que donar dinero es un acto voluntario y que se hace con convencimiento, podemos asegurar que la causa lo merece: la iglesia de la Virgen de Gracia se encuentra en un lamentable estado de conservación y si a esto añadimos el gran tránsito de feligreses que a diario acuden, podemos hacernos una idea de la delicada situación. Se supone que en dicho edificio se venera la imagen de nuestra patrona pero tal caudal de devoción brilla por su ausencia a la hora de adoptar entre todos un compromiso económico para que el edificio no se caiga a trozos. “A pesar que hemos redactado y enviado una carta a muchas personas en la que solicitamos su colaboración para sufragar los gastos de la obra, lo cierto es que la respuesta popular nos está defraudando. Espero que en las próximas fiestas patronales la gente se vuelque un poco más, porque si no va a ser muy complicado costear las obras de rehabilitación”.

Una iglesia que no tiene categoría BIC

A esta tesitura adversa se ha llegado por dejadez de los anteriores cargos. Así, la iglesia de la Virgen de Gracia, a pesar de su antigüedad, no está catalogada como monumento histórico-artístico por la Ley del patrimonio ni tampoco ostenta la categoría de Bien de Interés Cultural que hubiera ahorrado tantos quebraderos de cabeza. “Al no estar declarada Bien de Interés Cultural no podemos acogernos a las subvenciones estatales en materia de restauración”, afirma Jesús Mayorga para quien esta situación de vacío “artístico” que rodea a la iglesia tiene sus días contados. “Una vez concluyan las actuales obras de rehabilitación iniciaremos el proceso administrativo correspondiente para solicitar la declaración de Bien de Interés Cultural. Ahora no nos interesa hacerlo, porque los trámites burocráticos nos obligarían a paralizar las obras y tendríamos que ponernos a la cola de otros muchos edificios que están a la espera de tal concesión. Y eso lleva mucho tiempo”.

Lo cierto es que desde hace dos meses las obras de remodelación externa de la iglesia están en marcha. Se trata de la primera fase de un proyecto de rehabilitación diseñado por el arquitecto Diego Alvárez de los Corrales que consta de dos. En la inicial se está procediendo a la remodelación del tejado y la fachada, y se recuperará el antiguo templete que estaba situado en la entrada anexa a la explanada de la Glorieta Virgen de Gracia. Asimismo, se está adecentado la cubierta con la construcción de un alero de ladrillo y en los cuatro vanos altos de la iglesia se van a disponer vidrieras, que están siendo fabricadas por un particular, José Cabañero Alcaide.

La segunda fase, en el aire

Pero el grueso del proyecto está en la segunda fase. A juicio de Jesús Mayorga, “será lo más costoso porque nos enfrentamos a varios problemas. Primero, el suelo de la iglesia está muy deteriorado debido al elevado tránsito de fieles. También hay que picar y alisar las paredes porque en la actualidad están enlucidas con tierra y carbonilla, presentado una superficie muy rugosa y en las oquedades se acumula mucho polvo y suciedad”. Sorprende que el edificio religioso más visitado por la población –es cierto que en calidad artística, la iglesia de la Asunción está por encima- tenga un aspecto tan “tercermundista” como el propio párroco lo califica. Las obras de interior se completarían con la construcción de un zócalo o friso de material noble, instalación eléctrica en el resto de dependencias, reparación de barandillas y escalera del coro. En total, unas obras que están presupuestadas en torno a los 50 millones de pesetas y que finalmente han sido adjudicadas a una constructora almodoveña que ya tiene experiencia en la remodelación de edificios religiosos como ya hicieron al acometer las obras de remodelación en la iglesia del Carmen. El hecho de que finalmente sea una empresa de otra localidad la encargada de realizar las obras también supone una decepción para Jesús Mayorga. “Estamos muy contentos con esta constructora pero no podemos decir lo mismo de las empresas locales porque ninguna se interesó ni presentó pliego de obras”. Otra muestra más de ese desentendimiento al que Mayorga hace continua alusión.

Las obras van a buen ritmo y se prevé que la ejecución de la primera fase de las mismas concluya a finales de año. Así, la intención de la Junta de obras de la iglesia Virgen de Gracia es que “nada más terminar la restauración externa comenzar con la remodelación del interior. Nos gustaría que en Semana Santa de 2005, el edificio estuviera terminado y adecentado”. Algo que se antoja harto complicado si nos atenemos a las apreturas económicas actuales pero que para Jesús Mayorga no constituye un óbice insalvable porque ya se está barajando otra solución. “Lo que no estamos dispuestos a hacer es dejar las obras a medias. En el caso de no conseguir los fondos necesarios, y si la Junta Económica así lo decide, solicitaríamos un crédito bancario”.

Colaboración dispar de empresas y ciudadanía

A pesar de la enclenque colaboración económica de buena parte de la ciudadanía, Mayorga elogia a aquellos “que en realidad son gente humilde, de escaso poder adquisitivo y que están aportando el dinero que pueden. Eso me emociona a seguir en esta línea”. Pero no sólo la campaña de colaboración ha ido dirigida al pueblo ya que a las empresas, entidades bancarias y grandes superficies de la localidad también se les ha solicitado ayuda económica. Y de momento, la respuesta ha sido muy dispar, tal y como destaca Mayorga, “algunas como Repsol, ENCASUR o ENEL sí han donado alguna cantidad pero ninguna otra empresa importante de Puertollano ha respondido de momento”. Lo mismo ocurre con las entidades bancarias quienes por ahora sólo han ofrecido su mutismo como respuesta.

En el caso del consistorio, Mayorga se muestra satisfecho porque ayudará en la medida de lo posible. “Con el anterior alcalde, Casimiro Sánchez, ya me reuní y le expuse la situación. Desde el principio me mostró su compromiso de colaborar económicamente y finalmente sufragarán los gastos de restauración del tejado y la espadaña. Es algo muy digno de destacar sobre todo porque el Ayuntamiento no tendría porque destinar fondos públicos para este tipo de cosas pero lo hacen por respeto a su patrona”.

El caso es que a día de hoy la remodelación completa de la iglesia de la Virgen de Gracia sigue teniendo pinta de probabilidad y no de realidad. ¿Será posible, por tanto, finalizar las obras de remodelación? “Lo que el pueblo decida, así se hará. Esto depende de la ciudadanía, de los que se consideran fieles de la patrona”, sentencia Mayorga. Total, que la cosa está en el aire.