Edición mensual - Junio de 2003 - Puertollano

Manuel Juliá: “FENAVIN es la Feria vitivinícola más importante del país”

Para Manuel Juliá Dorado ostentar la dirección técnica de FENAVIN supone un reto profesional que ha solventado holgadamente como así lo demuestra el éxito alcanzado en esta segunda edición. Los datos hablan por sí solos: más de 10.000 contactos comerciales se han fraguado en la feria, se han ampliado fronteras con países donde el vino español brillaba por su ausencia y sobre todo se ha logrado apuntalar a FENAVIN como el evento vitivinícola más importante en ámbito nacional y con pretensiones de ser una de las mejores del mundo. La Comarca ha conversado con este puertollanense quien realiza su balance acerca de un evento que ya es referente indispensable para embotelladores, productores y exportadores de todo el mundo.

José Carlos Sanz

Nº 132 - Puertollano

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José C. Sanz.- ¿Cuál fue la clave del éxito que todos los sectores implicados atribuyeron a la I Edición de FENAVIN?

Manuel Juliá.- FENAVIN 2001 ocupó un hueco importante en las ferias destinadas a la promoción del vino. En primer lugar, creo que el éxito se debió a dos razones: el establecer una feria exclusivamente del vino y al mismo tiempo establecer una feria del vino a nivel nacional. En segundo lugar, el concepto técnico de la feria se planteó en tres pilares: generar negocio, que se consiguió con el Centro de Negocios, la necesidad de que hubiera expositores, y que en FENAVIN estuvieran las Denominaciones de Origen; y que fuera un evento de primera magnitud, que se logró con la integración de todo el sector vitivinícola mediante la firma de convenios y el desarrollo de un amplio programa de actividades.

J. C.- ¿Qué se ha mejorado y qué novedades ha habido en FENAVIN 2003?

M. J.- Por un lado se eliminaron los problemas organizativos de la I Edición. Por otro se han potenciado elementos, por ejemplo, con más compradores de vino y la búsqueda de nuevos países donde introducir el vino español. En esta edición ha habido un aumento de los expositores, de modo que casi todas las Denominaciones de Origen del territorio español han estado representadas con más de 600 bodegas. En cuanto a novedades se refiere, hemos introducido la Galería del Vino, que no tiene precedentes en Europa y mediante la cual se han podido catar las distintas variedades del vino. Asimismo hemos consolidado el Centro de Negocios, que ya fue la gran innovación en la primera edición. Este año se ha configurado como lugar de encuentro, por donde han pasado más de 1200 profesionales que han podido disfrutar de múltiples servicios como zona de uso común con conexión a internet; área de descanso y lectura, despachos para consolidar sus acuerdos de negociación, azafatas trilingües inglés-alemán-francés, asistencia técnica e internacionalización de empresas, control de expositores e importadores, distribuidores, prensa especializada y agentes extranjeros.

J. C.- Por tanto, ¿Qué balance personal realizas de FENAVIN 2003?

M. J.- Ha sido un reto profesional desde una perspectiva técnica ya que se trataba de materializar en Castilla-La Mancha la feria más importante del país. Estadística-mente se ha conseguido. Las otras tres ciudades españolas donde se celebran ferias anuales del vino (Madrid, Barcelona y Valencia) no han podido competir con nosotros. Por ejemplo la feria de Madrid se ha trasladado al mes de octubre, que por cierto es una mala fecha porque se está en plena vendimia. Asimismo se ha incrementado en 600 el número de bodegas que han participado y por el Centro de Negocios han pasado 300 compradores de 22 países, algunos tan importantes como Alemania y Reino Unido. Hemos logrado introducir el vino español en mercados “vírgenes” como México, Estados Unidos, Brasil, Japón, República Checa o Polonia.

Por tanto, creo que los objetivos se han cumplido con creces; no sólo en la promoción de un sector como el vitivinícola sino también desde un punto de vista terciario. Nos consta que en Ciudad Real y alrededores, durante los días que se celebró FENAVIN, la mayoría de los hoteles estuvieron abarrotados.

J. C.- ¿Qué es preciso mejorar en las futuras ediciones de FENAVIN?

M. J.- Sobre todo seguir incidiendo en la profesionalización de la feria y organizarla de tal modo que no coincida en fin de semana trasladándola a días laborables. Así lograremos una mayor presencia de productores, embotella-dores y exportadores y eliminaremos el componente folklórico de la misma. También será preciso completar la mejora de las infraes-tructuras. En esta edición el pabellón ferial se ocupó en su totalidad y hubo que añadir tres carpas anexas para la enorme demanda de bodegas. Al final participaron 617 y se quedaron fuera cerca de cuarenta. El objetivo es consolidar a FENAVIN como la primera feria nacional del sector vitivinícola.

J. C.- ¿Tiene cabida en FENAVIN la finalidad comercial con el enfoque cultural de la misma?

M. J.- Claro que se puede complementar, de hecho así ha sido. Por un lado se han realizado actividades técnicas que han analizado el sector desde lo profesional. Pero no hemos descuidado el marketing. De todos los productos agroalimentarios el vino es el que más precisa de promoción. Por su componente cultural, como así aparece reflejado a lo largo de la historia. Y por ello hemos organizado actividades culturales que han tenido la finalidad de conferir prestigio al vino como elemento cultural. Así se celebraron foros donde participaron personas relevantes del mundo de la literatura, cine, radio y televisión.

Eso sí, lo prioritario en FENAVIN es el tema profesional y comercial. Pero también el marketing. El objetivo es promocionar el consumo del vino en la población que ha descendido a 33 litros por habitante, un 50% menos que hace unos años. Además ahora contamos con un elemento a nuestro favor y es el hecho de que el vino, tomado en cantidades moderadas, se sitúa en categoría de alimento.

J. C.- ¿Qué supone para Manuel Juliá ser director de FENAVIN?

M. J.- Entré a formar parte de este proyecto a mediación del presidente de la Diputación provincial, Nemesio De Lara. Tengo experiencia económica así como en la gestión y organización de macroeventos, caso de QUESO-MAN. Nemesio pensó que podría estar capacitado técnicamente para llevar a cabo esta actividad tan importante. He de agradecerle la confianza que ha depositado en mí en todo momento.

FENAVIN es una realidad necesaria. Cerca de 30.000 personas de esta provincia dependen del vino y más de 70.000 en toda Castilla-La Mancha. Nuestra región es la primera en extensión de viñedo y en producción vitivinícola. El 50% de la producción nacional procede de nosotros. En ese sentido, algo como FENAVIN viene a completar este halagüeño panorama.