Edición mensual - Feria 2003 - Personajes

Continuamos en este número con la serie de personajes célebres de Puertollano, dibujados por F. Gutiérrez “Curro”, siempre representados con un matiz cómico y nostálgico. Estamos seguros de que a las personas mayores les vendrán infinidad de recuerdos acerca de los dos personajes protagonistas en esta ocasión, a los que seguramente conocieron. Asimismo este testimonio “comiquero” se hace extensible al resto de personas, que quizás de oídas, conocen pequeñas pinceladas acerca de estas personas.

Aliaga y Alberto.- Hemos publicado ya bastantes personajes célebres de Puertollano, pero como estos dos, quizás ninguno les llegue a igualar, por su gracia y su personalidad y que se reían todos los días.

Aliaga era el doble exacto de “EL GORDO”, el de las películas cómicas de EL GORDO y EL FLACO, tenia un gracejo especial y sabiéndose el doble de ese personaje de película (ya que fue confundido, en Madrid, bastantes veces por él) actuaba y se vestía como el célebre EL GORDO de esas inolvidable películas. Llevaba siempre un “gabán”, y en el pueblo cuando alguien sobresalía en algo, se le decía: “Eres mas famoso que el gabán de Aliaga”.

Alberto, conocido como “Alberto el de la Grabiela”, famosa confitería, célebre por sus tortas, situada al principio de la calle Aduana, y pegada al local de Muebles Aliaga. Este personaje era muy aficionado a los toros, en la feria se ponía en la puerta de su local atrancado en la pared, con un sombrero cordobés y con la bota o guarda-polvo echado sobre el hombro y recogido como si fuera un capote de paseo, saludaba a todo el que pasaba por allí, y solía decir: “Que Dios reparta suerte”.

Revive.- Ahora que se celebra el centenario del Atlético de Madrid, traemos este personaje que fue y será uno de los forofos mas grandes del equipo “colchonero” en Puertollano

Tenía una bicicleta y la llevaba llena de banderas, escudos y otros muchos utensilios atados en el manillar o en el porta-equipajes, así como linternas, transistores, etc. Fue él quien dijo, cuando se encontraba muy malo, que le dieran de baja como Atlético y que lo apuntaran al Real Madrid, pues prefería que se muriese un “merengue” a que lo hiciera un “colchonero”. Como era del equipo también llamado el “pupas” no se murió y por eso la llamaban Revive, pues a los del Atlético les está prohibido morirse pronto, ya que tienen que sufrir lo suyo en este mundo, pues con decir que eres del Atlético en seguida te llevan a URGENCIAS y no pasa lo que a los del Real Madrid, que se les puede infectar una Copa de Europa en cualquier momento. En la feria, cuando las casetas se ponían en el Paseo San Gregorio, es cuando a Revive le gustaba más pasearse con su bicicleta.