Edición mensual - Mayo de 2003 - Puertollano

Se apuesta por la recuperación del Patrimonio Industrial como factor de riqueza

Durante el pasado mes de marzo, en el Centro de Estudios Universitarios de Puertollano se celebró el primer curso sobre la Defensa, Conservación y Uso del Patrimonio Industrial. A lo largo de tres días, profesionales de diversas disciplinas como la Geografía, la Historia del Arte, el Turismo, Geología, Arquitectura, entre otras, debatieron y pusieron de manifiesto la importancia de la preservación y recuperación del Patrimonio Industrial como un recurso esencial para el desarrollo local y regional. Se dejó muy claro que Puertollano, por su idiosincrasia industrial y minera, tiene que generar un proyecto de gran envergadura donde la Conservación del Patrimonio Industrial que poseemos sea un factor clave en los próximos años para hacer de nuestra ciudad un motor de difusión y desarrollo en esta materia.

José Carlos Sanz

Nº 130 - Puertollano

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Desde luego, se han sentado las bases. El Equipo de Gobierno ha tomado buena nota de que la reutilización y recuperación del Patrimonio Industrial constituye una actividad emprendedora, un factor de autoestima y que supone una ruptura con la tendencia fatalista que impregna de negritud nuestro futuro socioeconómico. A juicio de Luis Pizarro, Concejal de Cultura, el curso en sí mismo no ha supuesto un descubrimiento para las posiciones del Equipo de Gobierno en el tema de la conservación del Patrimonio Industrial, que son claras y definidas. Sí ha sido un acicate, según el concejal por dos motivos: “primero porque ha incrementado nuestro deseo de seguir configurando un proyecto en torno a la recuperación global del Patrimonio Industrial y segundo porque hemos podido comprobar como otros proyectos que ya están funcionando, como el museo minero de Escucha (Teruel) o el parque minero de Riotinto (Huelva), se han convertido en un factor de riqueza y desarrollo para las respectivas poblaciones. De todas formas me gustaría felicitar a Esther Almarcha e Isidro Sánchez, directores del curso por la excelente organización y contenidos del mismo”. Asimismo contamos con una lanza a nuestro favor y es el hecho de que el Ministerio de Cultura ha incluido a la cuenca minera de Puertollano como uno de sus objetivos esenciales para la recuperación del Patrimonio Industrial existente.

En Puertollano, debido a la falta de interés o de una inadecuada conciencia política sobre el tema, no se ha podido evitar el deterioro o desaparición de buena parte de su Patrimonio Industrial. Es el caso de los edificios que componían la Fundición La Paz o la Sociedad Eléctrica de Puertollano. De igual forma cuando la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya (SMMP) desapareció vendió gran parte de sus propiedades. Quizás el ejemplo más significativo lo constituyan los Talleres Calatrava donde se procedía a la destilación de pizarra bituminosa. Un complejo industrial de gran importancia pues cuenta con edificios tan importantes como una Central Termoeléctrica o talleres de reparación, que en la actualidad está en manos privadas, en concreto de la empresa Calado.

Importancia de la conservación y recuperación

Sin embargo, desde hace unos años a esta parte se ha dado un giro de 360 grados a esta actitud de dejadez. Afortunadamente se han podido recuperar algunos elementos patrimoniales como los castilletes Santa María o Pozo Norte, y se ha iniciado una actitud negociadora con empresas como ENCASUR para recuperar, en la medida de lo posible, cierto patrimonio industrial minero como la recuperación de elementos singulares de la minería de interior (locomotoras, vagones, rozadoras de interior, volcadores de vagones, etc) o la preservación de elementos vinculados a la actividad minera a cielo abierto (excavadoras y maquinaria de taller).

En la actualidad las propuestas municipales para la recuperación y conservación del Patrimonio Industrial van por dos líneas de actuación muy definidas. Una es la que atañe a la construcción del Museo de la Minería del Pozo Norte y sus alrededores. Un proyecto que está en fase avanzada de construcción y que de sobra es muy conocido por todos. El siguiente paso, asegura Luis Pizarro, será urbanizar el entorno aledaño al Museo de la Minería para hacerlo visitable “y con posterioridad irlo extendiendo a otros pozos mineros cercanos como el de San Felipe o San Julián”. La otra, y quizás tan ambiciosa como la primera, es la que comprende los márgenes situados en la carretera Córdoba. Por un lado están los antiguos Talleres Calatrava y por otro la escombrera conocida como “El Terry”. Por parte del Equipo de Gobierno hay diseñado un proyecto de recuperación. Tal y como señala Luis Pizarro, “nos interesa mucho recuperar medioambien-talmente la escombrera del Terry. Una actuación que permitiría congeniar un elemento resultado de la actividad industrial que de por sí posee una identidad, con las exigencias de ciertos sectores medioambientales que reclaman su recuperación”. Pero el meollo del asunto está en cómo recuperar de nuevo los Talleres Calatrava. Como ya hemos señalado anteriormente, todo el entramado de edificios y elementos está en manos privadas. “Es el gran reto para la conservación del Patrimonio Industrial de Puertollano” sentencia el concejal quien asegura que el Ayuntamiento tendrá que esforzarse en la recuperación de ese Patrimonio Industrial. “No tenemos que olvidar que está en manos de unos empresarios y que las negociaciones no serán fáciles”. Se lleva tiempo intentado hacer entrar en razón a los propietarios actuales. De hecho en dos ocasiones se ha solicitado a la Junta de Comunidades la declaración de la zona como Bien de Interés Cultural, lo que sin duda, facilitaría y de qué manera las cosas. Incomprensiblemente no ha habido tal declaración. Esther Almarcha, Directora del Departamento de Historia del Arte de la UCLM, pone el dedo en la llaga al afirmar que existe una lentitud administrativa a la hora de canalizar expedientes de declaración de Bien de Interés Cultural “porque no existe en nuestra región un marco legal sólido para la protección del Patrimonio Industrial. De hecho en Castilla-La Mancha ningún elemento industrial está declarado Bien de Interés Cultural”. Almarcha considera que la situación puede mejorar ahora que se ha puesto en marcha un Plan Nacional de Conservación de Patrimonio Industrial.

Entre la Junta de Comunidades que se hace la “sueca” y la negativa recalcitrante de los propietarios actuales a no ceder al Ayuntamiento ni un ápice de lo que allí se “conserva” -si puede llamar conservación a unos edificios abandonados a su suerte y pasto de la intemperie y del deterioro-, el Equipo de Gobierno se puede ver obligado a tomar decisiones extremas. Y lo extremo sería la expropiación forzosa de los terrenos. Según Pizarro “la expropiación es siempre una posibilidad, sería el último recurso al que nos gustaría acudir y confiamos en que negociando con ellos entiendan la relevancia del tema y se beneficie los intereses municipales”. Una negociación en la que esperemos prevalezca el sentido común y no se tenga que llegar a acuerdos del tipo “yo te recalifico estos terrenos a cambio de que tú me des esto otro”. Ya veremos.

Gestión del Museo de la Minería

La inminente puesta en marcha del Museo de la Minería destapa otro asunto pendiente de resolver como es la gestión del mismo. La cultura y el Patrimonio Histórico-Artístico se han convertido en una demanda de consumo. Está fuera de dudas que la adecuada protección y conservación del Patrimonio Industrial es una alternativa económica. Para Luis Pizarro, en lo concerniente a la gestión del Museo de la Minería, es un poco precipitado el pronunciarse, “de lo que no nos cabe duda es que el éxito de un proyecto como éste pasa por generar riqueza a nuestro municipio. Desde el Equipo de Gobierno tenemos que elegir aquella opción que garantice este objetivo”. En ese sentido el debate se centra en qué tipo de entidad debe gestionar el Museo de la Minería. Ya existen referentes en museos y parques mineros de otros lugares. Estos están gestionados por Patronatos o Fundaciones locales; tienen la ventaja de que al ser entidades vinculadas al municipio sus beneficios revierten en él. Entonces, ¿qué tipo de gestión nos conviene más. Una llevada a cabo por una fundación local u otra por parte de una entidad foránea?. Ante esta tesitura Pizarro señala que “el Ayuntamiento no aspira a ganar dinero si no que sea la ciudad la que lo gane, tanto por el número de visitantes que lleguen a Puertollano como por los gastos que estos mismos generen. La futura gestión del Museo de la Minería debe garantizar esto. Para el Equipo de Gobierno, lo deseable es una gestión eficaz que revierta en beneficios para la ciudad. Si es una fundación local o una entidad ajena nos da igual”. Los beneficios que se obtengan dependerán del paquete de actividades o propuestas que se oferte al visitante. “Naturalmente alrededor del museo tiene que existir un conjunto de actividades que sean atractivas. No nos interesa que la gente venga, visite el museo un par de horas y luego se vaya de Puertollano. Lo que necesitamos es que alrededor haya una gama de posibilidades que deban ser conocidas y utilizadas por los visitantes”.

Una propuesta global para el futuro más cercano

Esto entronca con un aspecto que los profesionales reunidos en el Curso de Patrimonio Industrial pusieron de manifiesto. Interrelacionar el Patrimonio Industrial con el cultural-etnográfico y el natural para una interpretación global de toda la zona. El Museo de la Minería, por sí solo no puede albergar el potencial de beneficios que se espera. Es preciso vincularlo con otras alternativas que vayan en consonancia con esta propuesta global a la que hemos hecho referencia. “Por sí mismo, Puertollano tiene que generar un eje de interpretación global para convertirlo en cabecera del Valle de Alcudia”, señalaba Raúl Menasalvas, Director del Museo Municipal. Los complementos más inmediatos pasan por relacionar la cuenca minera de Puertollano con la de Almadén, la recuperación de patrimonio industrial cercano como el Pozo Elorza, la creación de una vía verde que uniría Puertollano con el municipio de Conquista, y sobre todo una adecuada funcionalidad del Centro de Naturaleza “Dehesa Boyal” como antesala didáctica de un extenso patrimonio natural como es el Valle de Alcudia.

Las cartas están puestas sobre la mesa. Pizarro opina que es un proyecto de gran envergadura “pero no nos engañemos. Algo tan ambicioso se entiende a largo plazo. Sin embargo, no vamos a parar hasta conseguirlo”.

Pero no todo depende de la Administración Local. La ciudadanía también puede convertirse en parte activa de este proyecto mediante el asociacionismo vinculado a la recuperación del Patrimonio Industrial. Miguel Ángel Álvarez Areces, presidente de INCUNA (Industria, Cultura y Naturaleza) así lo atestiguaba. Una asociación en defensa del Patrimonio Industrial es muy aconsejable porque sirve para fomentar los contactos entre los interesados. Realiza denuncias, campañas y propuestas para la conservación del Patrimonio. Lleva a cabo reivindicaciones de importancia sobre la conservación del Patrimonio ante la Administración y la sociedad civil. En España contamos con varias asociaciones vinculadas a la preservación e intervención del Patrimonio Industrial. Así, aparte de INCUNA tenemos AMCTYC o SEDPEYM. Todas dependen del TICCICH, una entidad fundada en 1977 y que tiene implantación en varios continentes. La conciencia popular y su posicionamiento también es esencial para que proyectos como el que se quiere realizar en Puertollano salgan adelante. Hay que mojarse. Y esto va por todos.