Edición mensual - Abril de 2003 - Sociedad

Integrada por una veintena de personas, entre afectados y familiares, su ámbito de actuación es provincial

Se constituye la Asociación de Afectados de Fibromialgia

Con el firme propósito de informar a toda la población y como reacción ante el aislamiento que hace acto de aparición en el paciente afectado de fibromialgia, acaba de constituirse en nuestro municipio la Asociación Provincial de Afectados por SFM, siglas por las que se conoce el Síndrome de Fibromialgia, y que está integrado por una veintena de personas, entre afectados y familiares.

Una dolencia denominada el “dolor sin rostro” por quienes la padecen y cuyas causas son desconocidas, si bien entre la comunidad científica ya se están elaborando hipótesis al respecto; desde los que aseguran que hay personas genéticamente predispuestas hasta los que afirman que es el resultado o desencadenante de algún problema emocional o por características de personalidad.

¿Qué es el SFM?

El SFM afecta a un 3 % de la población española, lo que supone cerca de un millón de personas que han sido diagnosticadas con esta rara enfermedad. Así lo hacían público Nieves Mora, presidenta de la Asociación , Victoria Valderas, vicepresidenta de la misma, y Celia Mansilla, Portavoz. Según Valderas es una enfermedad difícil de detectar, “el diagnóstico se establece mediante el descarte de otras patologías”.

A juicio de los afectados, lo peor no son los síntomas que padecen si no el rechazo social que genera el SFM. El hecho de que las pruebas clínicas no revelen una dolencia concreta, dificulta establecer un diagnóstico por lo que muchos enfermos etiquetados de hipocondríacos o desequilibrados entre su entorno social.

Por este motivo, con la Asociación se pretende divulgar a la población cualquier tipo de información acerca de la fibromialgia y así mitigar el estigma de la incomprensión que se cierne sobre esta dolencia. Indica Valderas que “al no existir un conocimiento detallado en la medicina convencional sobre las causas del SFM, el enfermo suele ocultar su dolencia y entra en una dinámica de aislamiento”.

La sintomatología del SFM se caracteriza por presentar cuadros de dolores reumáticos que oscilan de pies a cabeza, anquilosamiento y rigidez muscular, desequilibrios y falta de coordinación psicomotriz, pérdida puntual de memoria, así como fatiga crónica. La fibromialgia no afecta por igual, y dependiendo del grado de afectación hay personas que pueden quedar incapacitadas para realizar sus tareas cotidianas y otras que sólo sufren las molestias de los síntomas.

Una dolencia de causa desconocida

Nieves Mora indicaba que actualmente se está realizando estudios exhaustivos para esclarecer el origen de esta enfermedad. Se especula que el desencadenante puede ser algún acontecimiento traumático, infecciones víricas, niveles anormales de ciertos neurotransmisores -los mensajeros químicos del cerebro- vinculados al Sistema Nervioso Central, como el caso de la serotonina.

Asimismo, no existe un tratamiento específico por lo que se suministran fármacos en función de la sintomatología padecida. Desde calmantes hasta antidepre-sivos que incrementan los niveles de serotonina, que en opinión de Valderas, “suele presentar niveles bajos en los afectados de SFM”.

El SFM afecta sobre todo a mujeres adultas, “personas muy activas que albergan una gran carga emocional, y cuya conducta conlleva a que sus organismos se vean sometidos a una enorme actividad psicoemocional”, afirmaba Victoria Valderas quien además rechazaba que la fibromialgia sea una enfermedad psicoso-mática.

Hay tres rasgos básicos por los cuales un profesional de la medicina puede establecer el diagnóstico del SFM: padecimiento de dolores musculares prolongados por más de tres meses, puntos dolorosos focalizados y aparición de una fatiga intensa. Por las características anómalas de la enfermedad, en el marco de la medicina oficial no exista una atención especializada para el afectado de SFM. Por ello son atendidos en función de la sintomatología que padecen, “normalmente un equipo multidisciplinar de reumatólogos y neurólogos”.

También señalaba Valderas que los afectados de SFM tienen que costearse íntegramente los tratamientos, que en la mayoría de los casos sólo son alivios sintomáticos, mientras que en otros casos, como la toma de antidepresivos durante cierto tiempo, acarrea un empeoramiento por los efectos secundarios. Debido a esta baja efectividad, algunos afectados recurren a terapias alternativas como la homeopatía e hidroterapia.