UPTES denuncia "el grave deterioro del transporte sanitario en Castilla-La Mancha" y anuncia nuevas acciones legales

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Una situación que "lejos de mejorar, continúa agravándose pese a las reiteradas denuncias realizadas por nuestra organización durante los últimos meses", añaden

La Unión de Profesionales y Técnicos de Emergencias Sanitarias (UPTES) ha denunciado públicamente "la grave situación que atraviesa el transporte sanitario de Castilla-La Mancha", una situación que "lejos de mejorar, continúa agravándose pese a las reiteradas denuncias realizadas por nuestra organización durante los últimos meses".

"Este jueves hemos tenido conocimiento de dos nuevos casos de intoxicación en una ambulancia de Soporte Vital Básico (S.V.B.) de Guadalajara, presuntamente provocados por problemas derivados de la mala combustión del vehículo. Un incidente de extrema gravedad que pone en riesgo la salud y la seguridad tanto de los profesionales como de los pacientes", explican.

Estos hechos "se suman a otro episodio reciente ocurrido en Cuenca, donde un conductor de una ambulancia S.V.B. tuvo que ser atendido en un servicio de Urgencias tras sufrir un golpe de calor debido al mal funcionamiento del sistema de aire acondicionado del vehículo", añaden.

Asimismo, "continúan produciéndose situaciones inadmisibles en distintas provincias de la región, como la utilización de vehículos destinados al transporte sanitario programado para la cobertura de servicios urgentes, sin contar con las características ni el equipamiento adecuados para la atención de emergencias".

Desde UPTES "llevamos meses alertando de la falta de renovación de la flota de ambulancias, del incumplimiento de las condiciones mínimas de seguridad y confort laboral, así como del progresivo deterioro de los vehículos que prestan servicio en la comunidad autónoma. Actualmente existen ambulancias que superan ampliamente el millón de kilómetros recorridos y cuentan con más de diez años de antigüedad, una situación incompatible con un servicio esencial para la ciudadanía".

"Nuestra organización ya ha trasladado en numerosas ocasiones estas deficiencias a las administraciones competentes, denunciando el estado de los vehículos, las condiciones de trabajo de los profesionales y los riesgos que esta situación supone para la asistencia sanitaria urgente. Sin embargo, las empresas adjudicatarias continúan sin realizar las inversiones necesarias para garantizar una flota segura y adecuada, mientras que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) sigue sin adoptar medidas eficaces que permitan revertir esta situación", remarcan.

"Especial preocupación genera el retraso en la puesta en marcha del nuevo concurso de transporte sanitario anunciado por el SESCAM a principios de año. Un procedimiento que debía haber supuesto una mejora de los recursos y de las condiciones del servicio, pero que, a día de hoy, sigue sin ofrecer respuestas ni soluciones inmediatas a los problemas existentes", detallan.

UPTES considera que la situación "ha alcanzado un punto crítico" y advierte de que los incidentes registrados en los últimos días "podrían ser la antesala de consecuencias mucho más graves si no se actúa de manera urgente".

"Por todo ello, nuestra organización procederá a ampliar las denuncias ya presentadas y a interponer nuevas acciones ante la Inspección de Trabajo y los organismos competentes, con el objetivo de exigir responsabilidades y garantizar la seguridad de los trabajadores, de los pacientes y de la ciudadanía en general", avisan.

UPTES exige "una actuación inmediata por parte de las empresas adjudicatarias y del SESCAM para renovar los vehículos que se encuentran en situación deficiente, reforzar los mecanismos de control y supervisión y garantizar que el transporte sanitario de Castilla-La Mancha disponga de los recursos materiales necesarios para prestar una atención segura, eficaz y de calidad", finalizan.