El diputado autonómico del Partido Popular de Castilla-La Mancha, y viceportavoz en las Cortes Regionales, Santiago Serrano, ha recordado este viernes que nuestra comunidad autónoma ocupa los primeros puestos tanto en presión como en esfuerzo fiscal, y ha aprovechado para poner “deberes para septiembre” a Page: que baje los impuestos tal y como viene reclamando el PP-CLM y su presidente, Paco Núñez, en el parlamento autonómico.
Así se ha pronunciado Serrano, que ha informado de que Castilla-La Mancha lidera, junto a Cataluña y Asturias, el ranking de las regiones con mayor presión fiscal sobre el contribuyente medio; situándose también entre las tres comunidades autónomas cuyos ciudadanos realizan un mayor esfuerzo fiscal.
Además, el diputado popular ha recordado que la región también ocupa un puesto destacado entre las autonomías donde más se retrasa el día de la liberación fiscal, es decir, aquel desde el cual la renta de los ciudadanos queda disponible para consumir y ahorrar, o los días del año que trabajamos para pagar impuestos. En concreto, en Castilla-La Mancha ese día es el 17 de julio, solo viéndose superado por Cantabria, el 18 de julio; y Cataluña el 21 de julio.
Santiago Serrano se ha referido también a otro de los indicadores económicos y fiscales relevantes y que “lastran” a nuestra región, como es el caso de la falta de competitividad fiscal, situándonos en el puesto número once en esta materia según los datos de la Fundación para el Avance de la Libertad y Tax Foundation. Unos datos “preocupantes”, según el viceportavoz del GPP ya que el PSOE de Castilla-La Mancha muestra una “cerrazón preocupante” ante los continuos ofrecimientos del PP de poner en marcha una bajada generalizada de impuestos que colabore con la dinamización, la competitividad y la calidad de vida de los castellanomanchegos.
En concreto, Serrano ha recordado la propuesta fiscal que el PP-CLM ha llevado a las Cortes Regionales y que el PSOE de Page se negó a negociar ni a pactar, demostrando que “no tienen ningún interés” por nuestra tierra más allá de un afán recaudatorio “voraz”.
Así, el viceportavoz parlamentario ha enumerado que el PP ha propuesto: deflactar el tramo autonómico del IRPF modificando al menos los tres primeros tramos, así como los mínimos personales y el resto de las deducciones; bonificar al 99 por ciento el Impuesto sobre Sucesiones hasta los 225.000 euros de base liquidable, mejorando las condiciones temporales para mantener la bonificación del impuesto en los casos de adquisiciones de empresas cuando éstas se reciban por herencia o donación familiar; elevar los porcentajes de bonificación del Impuesto sobre Donaciones en las transmisiones ‘inter vivos’ desde el 95 al 99 por ciento; reducir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales del 9 por ciento actual, al 6 por ciento, y rebajar el tipo reducido para la adquisición de la primera vivienda habitual al 4 por ciento; reducir a la mitad el tipo impositivo general de Actos Jurídicos Documentados del 1,5 por ciento actual, al 0,75 por ciento; o establecer una cuota cero para trabajadores autónomos durante los dos primeros años de actividad y una bonificación del 50 por ciento durante el tercero.
Estas, según Serrano, son algunas de las medidas enunciadas por el GPP en las Cortes, defendidas por el presidente regional, Paco Núñez, que se han encontrado con el “portazo” de Page y el PSOE, que siguen negándose “sistemáticamente” a bajar los impuestos a los castellanomanchegos para aliviar la “enorme” carga fiscal que sufren.