La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo premia al Gobierno regional por la rehabilitación integral del edificio ‘El Nuncio’

En el acto en el que también se conmemora el 110º Aniversario de la institución

La Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo ha premiado en su edición de 2026 al Gobierno de Castilla-La Mancha por la rehabilitación integral del edificio histórico ‘El Nuncio’, sede de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, que fue inaugurado en octubre del año pasado por el presidente del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page; acto en el que también estuvo presente el consejero titular, Juan Alfonso Ruiz Molina.

“Un proyecto ambicioso que se ha hecho realidad gracias a la voluntad política” del Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de esta Consejería, y a la “excelente labor” de la dirección técnica y de obra, así como la “implicación” de los trabajadores y trabajadoras de esta casa tal y como ha expuesto la secretaria general de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Macarena Sáiz, quien ha sido la encargada de recoger el galardón de mano de la Real Academia en un acto en el que además se ha conmemorado el 110º Aniversario de esta institución con la presencia de su presidente, Eduardo Sánchez Butragueño.

Después de felicitar al resto de reconocidos en estos premios de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Sáiz ha puesto en valor la rehabilitación de un edificio que ha definido como “moderno, funcional, accesible y sostenible”, al mismo tiempo que ha remarcado que se trata de un inmueble emblemático del siglo XVIII que se ha recuperado en su totalidad como sede para la Administración regional y, por tanto, para el servicio público a la ciudadanía castellanomanchega, y que “forma parte de ese patrimonio cultural e histórico que nos identifica como región”.

Igualmente, la secretaria general ha recordado que el objetivo de esta obra no era solo “su restauración, sino que queríamos convertirlo en un edificio administrativo moderno, abierto y luminoso”, para lo cual se han seguido criterios de eficiencia energética, de accesibilidad y respeto patrimonial en un edificio con más de 230 años de vida. Una intervención global, ha continuado, que ha servido para adaptar las instalaciones al siglo XXI y que ha sido posible por la financiación a través de los fondos Next Generation EU para rehabilitación de edificios públicos.

Un proyecto que cumple con los objetivos marcados

En este sentido, la secretaria general de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha subrayado que la actuación ha permitido alcanzar los cuatro objetivos marcados desde el inicio del proyecto, esto es, mejorar la eficiencia energética del inmueble; reforzar las condiciones de seguridad y confort; reorganizar los espacios para favorecer un mejor funcionamiento administrativo y revalorizar el edificio como Bien de Interés Cultural (BIC).

Una obra arquitectónica de extrema complejidad, de más de 8.000 metros cuadrados, que ha supuesto según ha indicado, la cubrición de cuatro patios interiores; la renovación completa del sistema de climatización; la restauración de la capilla y la carpintería exterior; la recuperación del rodadero trasero como terraza abierta a la Vega Baja y la rehabilitación, entre otros, de los pasadizos del semisótano.

Todo ello, ha añadido, se ha desarrollado “desde el máximo respeto a los valores patrimoniales del edificio, buscando la recuperación de materiales y soluciones tradicionales, preservando elementos originales y aportando respuestas innovadoras que permitan compatibilizar conservación, funcionalidad, sostenibilidad y accesibilidad”.

Un compromiso con el Casco Histórico de Toledo

Asimismo, ha recordado que esta actuación responde al compromiso del presidente Emiliano García-Page con la modernización de sus infraestructuras y con la conservación del patrimonio regional, contribuyendo al mismo tiempo a mantener la actividad institucional en el corazón histórico de la ciudad de Toledo. Un proyecto que, según ha concluido, demuestra que la protección del legado histórico puede ir de la mano de la innovación, la sostenibilidad y la mejora de los servicios públicos.

La Real Academia ha reconocido la obra de El Nuncio en la categoría de ‘Rehabilitación’, que destaca las intervenciones arquitectónicas y urbanísticas que recuperan, ponen en valor o restauran espacios y edificios de interés histórico. Así, han reconocido la rehabilitación integral del antiguo Hospital del Nuncio Nuevo, por su respeto del esquema estructural original y la recuperando del uso de materiales y soluciones tradicionales.

Apoyo de la Junta a estas iniciativas que “fortalecen nuestra identidad”

Por su parte, el coordinador de la Delegación de la Junta en Toledo, Javier Úbeda, ha reiterado “el compromiso con la cultura, la investigación y la conservación del patrimonio” y ha garantizado el apoyo de la Junta de Comunidades “a iniciativas que, como ésta, fortalecen nuestra identidad y proyectan Toledo como un referente cultural dentro y fuera de nuestras fronteras”.

Javier Úbeda ha trasladado su felicitación a todos los premiados y premiadas por la RABACHT, institución a la que ha agradecido y reconocido la convocatoria de estos premios anuales que “constituyen un referente de excelencia que reconocen no solo el mérito individual y colectivo, sino que también reafirman el compromiso de nuestra sociedad con la conservación, con el estudio y la proyección de nuestro legado cultural”.

En este sentido, ha hecho hincapié en el papel de las administraciones públicas en la preservación y revitalización de nuestro patrimonio y ha asegurado que “hay decisiones que trascienden como la de dónde ubicar la capital de Castilla-La Mancha” porque haber elegido Toledo “ha impactado muy positivamente en la mejora de su magnífico casco histórico a través de la remodelación, remozamiento y mantenimiento de muchos inmuebles destinados a servicios del Gobierno regional e instituciones y órganos consecuencia del estado de las autonomías”.

Y como muestra de ello ha citado al edificio de El Nuncio, sede de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, una de las últimas actuaciones de recuperación patrimonial del Gobierno de Castilla-La Mancha y que ha merecido uno de los premios de la Academia toledana entregados esta mañana, “estudio y proyección de nuestro legado cultural”.

En el acto, junto a la secretaria general ha estado el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez; la presidenta de la Diputación Provincial, Concepción Cedillo; así como los arquitectos redactores del proyecto, Pepe Milla; Alfonso Azuela y Ignacio Heredero.

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