La primavera de 2026 fue la segunda más cálida registrada desde 1961 en Castilla-La Mancha

La temperatura media se situó 1,6 grados por encima del valor normal y Guadalajara registró la primavera más cálida de toda su serie histórica

El subdelegado del Gobierno de España en la provincia de Toledo, Carlos Ángel Devia, y el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Castilla-La Mancha, Luis María Bañón, han presentado hoy en la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha el balance climático de la primavera de 2026 en la región.

Durante la comparecencia, Devia ha destacado que la primavera ha sido “muy cálida”, convirtiéndose en la segunda de la serie histórica desde 1961, junto con la registrada en 2017 y solo por detrás de la de 2023. Asimismo, ha señalado que la temperatura media regional se situó 1,6 grados por encima de los valores normales del periodo de referencia 1991-2020.

El subdelegado también ha resaltado que Guadalajara ha registrado la primavera más cálida de toda su serie histórica, especialmente abril, calificado como “extremo” y situándose en segundo lugar desde que hay registros.

En cuanto a las precipitaciones, ha explicado que, pese a algunos episodios de lluvia intensa, la precipitación acumulada se quedó en el 79% del valor habitual para esta época del año.

Precaución y protección

Ante el inicio del verano, Devia ha trasladado varios mensajes de prevención a la ciudadanía. En primer lugar, ha pedido extremar las precauciones frente a las altas temperaturas, especialmente en el caso de niños, personas mayores y quienes practican deporte al aire libre. Asimismo, ha llamado a mantener la vigilancia en piscinas y zonas de baño y ha incidido en la importancia de prevenir los incendios forestales.

“Podemos tener un verano caluroso y el riesgo de incendio es muy importante”, ha advertido el subdelegado, quien ha recordado que Castilla-La Mancha afronta un periodo de riesgo elevado y ha apelado a la responsabilidad individual para evitar situaciones de peligro. “Hay que ser muy cuidadosos y preventivos”, ha añadido.

Por su parte, Luis María Bañón ha subrayado que los datos registrados esta primavera constituyen “un dato muy significativo”, ya que se trata de la segunda primavera más cálida observada en Castilla-La Mancha desde que existe una serie homogénea de datos regionales.

El delegado territorial de AEMET ha explicado que el carácter excepcionalmente cálido de la estación se debe, en gran medida, al comportamiento de abril, que contó con temperaturas muy superiores a los valores habituales para ese mes.

Bañón ha señalado además que los análisis realizados por AEMET muestran que “la tendencia es clara a que en Castilla-La Mancha las primaveras sean cada vez más cálidas”, ha afirmado. Según ha detallado, la evolución de la serie climática refleja un incremento de la temperatura media de aproximadamente 0,35 grados por década.

Respecto a las precipitaciones, ha explicado que marzo fue un mes húmedo, mientras que abril y mayo resultaron secos, lo que ha llevado a que la primavera finalice con una precipitación acumulada equivalente al 79% de lo normal. No obstante, ha precisado que, a diferencia de la temperatura, los análisis no muestran una tendencia estadísticamente significativa en la evolución de las lluvias.

Previsión para los próximos meses

En cuanto a la situación meteorológica actual, Bañón ha advertido de que junio está registrando temperaturas muy elevadas y podría situarse entre los meses de junio más cálidos de la serie histórica en distintos puntos de Castilla-La Mancha. De cara al verano, las previsiones apuntan a temperaturas superiores a las habituales y a la posibilidad de que las precipitaciones se sitúen ligeramente por encima de lo habitual en algunas zonas de la región.