La Policía Nacional ha lanzado en Talavera de la Reina (Toledo) la operación “Águila”, una investigación policial con el punto de mira puesto en una red de cultivos ilegales de marihuana concentrada en el barrio del Patrocinio de San José. Hasta el momento, se han desmantelado ocho plantaciones “indoor” y se ha detenido a un total de once personas, entre ellos los responsables de la explotación de las plantaciones. La operación continúa abierta para esclarecer la procedencia -supuestamente ilícita- de los numerosos efectos hallados en los registros y no se descarta que se produzcan más detenciones.
El punto de inicio de esta investigación se sitúa en el mes de marzo de este año, cuando los agentes de la Policía Nacional especializados en la investigación y represión de los delitos contra la salud pública en la demarcación de Talavera de la Reina y su comarca, hallaron indicios que apuntaban a la existencia de un conglomerado de cultivos ilegales de cannabis en el barrio del Patrocinio de San José, concentrados en viviendas situadas en un radio de 500 metros.
Las primeras averiguaciones permitieron confirmar que la red contaba con al menos once inmuebles sospechosos de albergar plantaciones “indoor” o de ser usados como “guarderías” de la droga. Esta actividad ilícita contaba con el apoyo de multitud de personas relacionadas con vínculos familiares y personales con los responsables de los cultivos, quienes ejercían labores de vigilancia las 24 horas del día para detectar la presencia policial. Además, disponían de una infraestructura eléctrica clandestina destinada a hacer frente a la alta demanda de energía que requerían los cultivos.
Un despliegue policial para entrar en los once inmuebles a la vez
Una vez identificados todos los responsables de los inmuebles sospechosos, se organizó un dispositivo policial de gran envergadura para realizar, de manera simultánea, once registros domiciliarios. Fruto de este operativo se logró la detención de once personas, así como la aprehensión de 1.952 plantas de marihuana, 1,273 kilogramos de hachís (presentados en tabletas y bellotas), 40 kilogramos de cogollos de marihuana, 33,8 gramos de cocaína, 33,5 gramos de MDMA, 4.845 euros en metálico, diversas armas blancas, cuatro dispositivos táser, varias armas de fuego detonadoras y un lanzacohetes contra-carro C90 ya percutido, catalogado como arma de guerra.
Además, se localizaron y anularon los enganches ilegales de estos inmuebles a la red de suministro eléctrico, neutralizando así el grave y manifiesto riesgo de incendio que suponían para las familias de las viviendas colindantes por la sobrecarga de la red.
De los once detenidos, que habían hecho del tráfico de drogas su principal modus vivendi y principal fuente de ingresos económicos, ocho contaban con antecedentes. Además, a uno de ellos le constaban en vigor dos requisitorias de búsqueda, detención en ingreso en prisión por parte de la autoridad judicial relacionada con el tráfico de drogas, por lo que una vez que pasó a disposición judicial, se ordenó su inmediato ingreso en un centro penitenciario.
El hallazgo de numerosos objetos robados mantiene la investigación abierta
Durante los registros, principalmente herramientas de trabajo. Algunas de ellas ya han sido devueltas a sus legítimos propietarios, quienes previamente habían denunciado su sustracción mediante robo con fuerza en sus vehículos. No obstante, la investigación continúa abierta y aún hay algunos objetos pendientes de estudio, por lo que no se descarta que se produzcan más detenciones.
En esta investigación, llevada a cabo por la Brigada Provincial de Policía Judicial, han participado también unidades de la Brigada de Seguridad Ciudadana y Policía Científica de la Comisaría Local de Talavera de la Reina, así como dos equipos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Comisaría Provincial de Toledo y personal de apoyo adscrito al Centro de Coordinación contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) de la Secretaría de Estado de Seguridad.