'Héroes Anónimos', una década de emoción, sensibilidad y humanidad en Castilla-La Mancha Media
“SOY FELIZ”. Así respondía Sergio, un chico conquense, ciego de nacimiento y con autismo, en una Gala en 2019 de Héroes Anónimos, un espacio de servicio público de Castilla-La Mancha Media, cuando yo mismo le preguntaba ese día con el micrófono en la mano que cómo estaba. Con esas dos palabras el bueno de Sergio lo dijo y resumió todo. Seguramente el centenar de presentes y los miles que seguían entonces en directo la gala de forma online no hubiéramos respondido de forma tan sencilla y brillante y quizá la mayoría no habríamos sido ni capaces de exteriorizar de forma tan simple pero completa nuestros sentimientos. Una persona que nunca ha podido ver los colores y la belleza de las cosas nos daba, me daba, un ejemplo más de lo que es la vida.
Y así lo reconoció otro de mis héroes singulares que he conocido en esta década, Juanra, que hizo pública en uno de los primeros programas, allá por 2016, su cruel enfermedad sin cura, la ELA, y con una esperanza de vida de poco más de tres años y que ese día, el de Sergio, aprendió también que no hay que quejarse y que hay que acordarnos de vivir cada instante, cada minuto, el hoy porque, el mañana –como él dice-, es incierto y desconocido. Me hizo especial ilusión poder juntar en Toledo y que se conocieran en Héroes Juanra y Unzué y sus respectivas mujeres, esas cuidadoras invisibles y esenciales en sus vidas, como tantas otras y otros que han pasado por el programa. Momentos únicos, inolvidables…
Pero si tuviera que destacar una historia que en estos años me marcó de forma un tanto especial fue la de Basilisa, una simpática extremeña que residía en El Casar, en Guadalajara, y que en sus últimos días en paliativos dio un testimonio único de normalizar y aceptar la muerte y dignificar a esos profesionales sanitarios. Y es que, tras haber grabado el programa en marzo, una semana antes de la emisión su hija, Manuela, me pidió el poder verlo en vida pues la familia se juntaba con su madre a la que la quedaban pocas horas según los médicos…Horas después de ver el programa antes de su emisión, ese mismo día Basilisa se marchó de este mundo con un ejemplar testimonio, vivencias que nunca olvidaré…
Hoy, Héroes Anónimos, el programa que dirijo en la televisión pública, cumple 10 años. Más de 2.500 testimonios, 21 temporadas, 258 programas y 8.000 minutos de televisión, que dan para contar muchas cosas y anécdotas. Héroes, como se dice en la web, es humanidad, respeto, amistad, compromiso social, comprender al que piensa distinto, considerar la diferencia, solidaridad, esfuerzo, trabajo y superación, entre otros valores… A través del programa hemos tejido una red de héroes y heroínas, de personas de bien, por toda la región y es para sentirnos orgullosos.
Y sí, el programa me ha emocionado, hecho llorar y me ha cambiado la forma y manera de percibir la vida. Cada testimonio, evidentemente unos más que otros, han sido una lección de vida porque se han expresado desde el corazón, de forma humana, con gran sensibilidad y eso en esta sociedad tan débil y deshumanizada -si se me permite la expresión- es un tesoro. Héroes, servicio público con mayúsculas, acerca a nuestra sociedad la realidad de personas cuyas vidas no son nada fáciles, contribuyendo a hacerla mejor, más justa y solidaria.
Y sí, también hemos recibido multitud de Premios, 61, y reconocimientos por el programa, pero mi mayor premio ha sido y es aprender a escuchar y enriquecerme de los demás, de esa humanidad, de esa fortaleza emocional a pesar de las dificultades, de esa capacidad de superación de tantos y tantas héroes y heroínas anónimos. Y así ser más integrador, tolerante y sensible con los demás.
Porque, parafraseando algunos de los títulos de los programas y más allá de las capacidades de cada uno “la vida no va ni se mide en cromosomas, “hay que cuidar de quienes nos cuidaron”, “adaptarse para comprender” y, en definitiva, “no olvidarse de vivir ni dejar de soñar”. Que te escriban cada semana con comentarios como estos: “gracias mil a nuestra Televisión Regional por hacer mi sonrisa más brillante y mi vida mucho mejor”, “Héroes, la sociedad os necesita”, “gracias por hacer visibles a tantos héroes y heroínas, antes anónimos”, “Héroes es una continua lección de vida, un programa imprescindible”…es para sentirte reconfortado y sin palabras…
No me quiero olvidar de aquellas y aquellos que, desgraciadamente, en el tiempo se han marchado habiéndonos dejado el legado de su testimonio y, por supuesto, tampoco al resto del equipo que ha hecho posible estos diez años del programa y sin los que esto no habría sido posible, así como a Carmen Amores, que confió en su día en este proyecto estando al frente de CMM.
“GRACIAS, SOY FELIZ”.
Julián Cano, director y presentador de 'Héroes Anónimos' en Castilla-La Mancha Media