La Gerencia de Atención Integrada de Albacete consolida el uso terapéutico de las ‘Comfort Room’ con un protocolo pionero en Salud Mental

Un equipo multidisciplinar de profesionales ha desarrollado un documento que unifica los criterios de utilización de estas salas de confort, diseñadas para favorecer la autorregulación emocional y prevenir situaciones de agitación desde un modelo de atención centrado en la persona

La Gerencia de Atención Integrada de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), continúa avanzando en un modelo de atención en Salud Mental más humanizado con la consolidación del uso terapéutico de las denominadas Comfort Room, espacios especialmente diseñados para ayudar a las personas a recuperar la calma y favorecer la autorregulación emocional en situaciones de ansiedad o agitación.

Con el objetivo de garantizar una utilización homogénea, segura y basada en la evidencia, un equipo multidisciplinar de profesionales ha elaborado el ‘Protocolo Comfort Room’, un documento pionero que establece los criterios de uso de estos espacios terapéuticos y servirá como herramienta de referencia para la práctica clínica, la formación de los profesionales y la mejora continua de este recurso asistencial.

Las Comfort Room constituyen una alternativa terapéutica integrada dentro de los recursos de Salud Mental. Su finalidad es ofrecer un entorno seguro que favorezca la relajación, la modulación sensorial y la regulación emocional mediante intervenciones no farmacológicas adaptadas a las necesidades de cada persona. Para ello, las actuaciones se apoyan en el control del ambiente y en el empleo de recursos sensoriales individualizados que contribuyen a disminuir la ansiedad y prevenir situaciones de agitación.

Este modelo se enmarca en la evolución de la atención en Salud Mental hacia intervenciones cada vez más respetuosas con los derechos de las personas y orientadas al proceso de recuperación. En este contexto, las Comfort Room contribuyen a reducir la necesidad de recurrir a medidas coercitivas, promoviendo la participación del paciente en la gestión de su propia crisis y favoreciendo un acompañamiento terapéutico basado en la confianza, la escucha y el respeto.

En Castilla-La Mancha, esta filosofía está plenamente alineada con el Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria, que impulsa un modelo de atención centrado en la persona, su dignidad, sus necesidades emocionales y su participación en los procesos asistenciales.

La Gerencia de Atención Integrada de Albacete dispone actualmente de dos Comfort Room. Una de ellas está ubicada en la Unidad de Hospitalización Breve del Hospital Universitario Perpetuo Socorro y la otra en la Unidad de Media Estancia, donde también prestan asistencia el Hospital de Día y el Programa de Tratamiento Asertivo Comunitario.

Ambos espacios han sido diseñados para favorecer la sensación de seguridad y bienestar mediante una cuidada adaptación del entorno. Cuentan con iluminación regulable, tecnología audiovisual, vinilos personalizados, acabados especialmente confortables y mobiliario adaptado, además de diferentes elementos terapéuticos como pelotas de estimulación, rodillos antiestrés, difusores de aromas o mantas ponderadas, entre otros recursos orientados a facilitar la regulación emocional.

El protocolo ha sido elaborado por la terapeuta ocupacional Belén Cabañero Simarro y la enfermera especialista en Salud Mental Ana Mansilla Belmonte, dentro de un trabajo colaborativo en el que han participado quince profesionales de Psiquiatría, Psicología, Enfermería y Terapia Ocupacional, coordinados por el jefe de Sección de la Unidad de Media Estancia, Luis Víctor Blas Fernández, con la colaboración de la jefa del Servicio de Salud Mental, María Jesús Montes Lozano, el coordinador de Enfermería de la Unidad de Media Estancia, Javier Muñoz, y la Dirección de Enfermería.

Para las autoras, "la implementación y el uso adecuado de las salas de confort, junto con estrategias de desescalada verbal y un entorno terapéutico seguro, representan una herramienta relevante para mejorar la atención en los dispositivos de salud mental, prevenir situaciones de agitación y promover intervenciones acordes con el modelo de recuperación".

El documento describe las diferentes fases del procedimiento, desde la valoración inicial hasta la intervención y el seguimiento posterior, estableciendo criterios de utilización adaptados a las distintas situaciones clínicas y apoyados tanto en la evidencia científica como en la experiencia acumulada por los profesionales de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete.

Además de homogeneizar la práctica asistencial, el protocolo servirá como base para la formación de los profesionales que trabajan con este recurso. Según las autoras, “se recomienda su utilización como guía profesional flexible, sujeta al juicio clínico y a la adaptación individualizada de cada caso, en coherencia con los principios de la humanización del SESCAM y con las recomendaciones internacionales para la reducción de intervenciones coercitivas”.

En los próximos meses, Belén Cabañero y Ana Mansilla serán las encargadas de extender esta formación entre los equipos asistenciales, mientras el proyecto continuará evolucionando mediante un proceso permanente de evaluación y mejora.