El delegado del Gobierno de España, José Pablo Sabrido, ha presidido el acto organizado con motivo del Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional. En él, el representante del ejecutivo central se ha mostrado “dolorido y honrado” y ha animado al cuerpo a seguir trabajando porque “España lo merece”.
La Jefatura Superior de Policía en Castilla-La Mancha ha acogido este emotivo acto, presidido por el delegado del Gobierno y el jefe superior de Policía de Castilla-La Mancha, Francisco Herrero, en el que se ha rendido homenaje a los 188 agentes que han sido asesinados en España en actos terroristas entre 1968 y 2015.
“Quiero manifestar mi respeto absoluto, es un momento de memoria, no les podemos olvidar”, ha asegurado el delegado del Gobierno, que ha asegurado sentirse confiado de que las víctimas no pasarán al olvido porque “mientras recordemos a las personas, no mueren jamás”.
En este sentido, Sabrido ha destacado que los 188 agentes de Policía Nacional, fallecidos por terrorismo, “cada uno con nombre y apellidos y cuya vida fue vilmente arrebatada”, supone una emoción porque “eran servidores públicos trabajando por una sociedad más justa, más igualitaria y defendiendo la libertad”.
“Nunca tendré tiempo de reconocer suficientemente lo que hacéis”, ha asegurado el delegado del Gobierno dirigiéndose a los agentes presentes en el acto, ofreciendo “mi solidaridad” al Cuerpo Nacional de Policía en su labor para que los ciudadanos seamos “iguales y libres”, y “vivamos más seguros”.
Compromiso del Gobierno de España con la Policía Nacional
El número de efectivos de la Policía Nacional en Castilla-La Mancha se ha elevado desde 2018 en un 18%, lo que se traduce en 250 agentes más, además de contar con una tasa de reposición del 115% a nivel nacional.
De hecho, la nueva oferta pública de empleo para la Policía Nacional asciende este año 2026 a un total de 2.854 efectivos. 2.704 para la Escala Básica y 150 para la Escala Ejecutiva.
Un compromiso que se extiende además a las comisarías de la Policía Nacional, ya que Cuenca y Puertollano ya cuentan con un nuevo edificio en funcionamiento, las obras de la base del GEO en Guadalajara ya se encuentran en ejecución y avanzan a buen ritmo, o la próxima inauguración de la nueva Unidad de Documentación en Almansa.
Todo ello es la causa de que Castilla-La Mancha, gracias también a la labor de otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sea un región segura que se encuentra nueve puntos por debajo de la media nacional en cuanto a tasa de criminalidad, y que cada vez crece en lo referido a delitos esclarecidos.
Policías de Castilla-La Mancha
Por su parte, el jefe superior de Policía Nacional en Castilla-La Mancha, Francisco Herrero, se ha referido a los agentes asesinados que estaban vinculados a la región. Entre ellas, la inspectora jefe María José García Sánchez, primera víctima, cuyo fallecimiento es el motivo de que este día se conmemore el día 16 de junio y con vínculo familiar en la localidad toledana de Ciruelos.
“Es un día muy especial, de recuerdo de nuestras víctimas y de carácter institucional, pero que nos hace removernos”, aseguraba Herrero durante su discurso.
El jefe superior de Policía Nacional ponía el foco en que “los policías no buscamos venganza”, apostando por la confianza en nuestro sistema democrático, nuestra forma de vida y de competencias, que “se mantienen gracias a la delgada línea azul”.
En recuerdo de las víctimas, Herrero explicaba que “el paso de los años no debe hacer que desvirtuemos nuestra memoria” y “su ejemplo supone la espuela para que sigamos ejerciendo nuestra labor”.