El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha presidido hoy en el Palacio de Fuensalida la celebración del primer Día regional del Pueblo Gitano de Castilla-La Mancha, una conmemoración que reconoce la presencia histórica de la comunidad gitana en la región desde hace más de cinco siglos y que proyecta un mensaje de memoria, igualdad, convivencia y futuro compartido.
El acto ha contado también con la participación del presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido; la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano; el presidente de la Federación Regional Gitana, Jesús Cano; la viceconsejera de Servicios y Promoción Social, Guadalupe Martín; el director general de Acción Social, Santiago Vera; la directora general de Inclusión Educativa, Mariam Marchante; miembros del Consejo Regional del Pueblo Gitano; representantes de entidades sociales y personas reconocidas por su trayectoria en favor del pueblo gitano.
Durante su intervención, la consejera de Bienestar Social ha subrayado que la celebración de este día “cumple con la palabra dada, la del Gobierno regional con el Pueblo Gitano”, al tiempo que ha remarcado que Castilla-La Mancha da este paso “para identificar al pueblo gitano con nuestra tierra común”.
“Porque la historia, nuestra historia, es compartida”, ha afirmado García Torijano, quien ha señalado que el Palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia de Castilla-La Mancha, “alberga hoy con orgullo al Pueblo Gitano de Castilla-La Mancha”.
El Día regional del Pueblo Gitano de Castilla-La Mancha se celebra por primera vez este 5 de junio, fecha fijada por acuerdo del Consejo de Gobierno tomando como referencia la primera presencia documentada del pueblo gitano en la región, en Guadalajara, en el año 1488, con motivo de las fiestas del Corpus.
García Torijano ha recordado la figura del historiador toledano Francisco García Martín, ‘Paco’, autor de la obra ‘Historia del Pueblo Gitano en Castilla-La Mancha’, fallecido el pasado 20 de agosto de 2025, y ha puesto en valor que su trabajo permite conocer con mayor profundidad “esa primera presencia del pueblo gitano en nuestra región”.
La consejera ha señalado que la historia del pueblo gitano ha sido, en muchas ocasiones, “una historia contada desde los ojos de otros”, lo que ha generado visiones sesgadas y estereotipadas. Por ello, ha defendido la importancia de reconocer la voz propia de la comunidad gitana, su memoria, su cultura y su contribución a Castilla-La Mancha.
“Hoy, 538 años después, miramos al pasado, porque pobre del pueblo que olvide sus raíces, pero miramos con más esperanza al presente y al futuro”, ha remarcado.
Una estrategia para avanzar en igualdad real
La celebración del primer Día regional del Pueblo Gitano llega acompañada de una política pública concreta: la Estrategia Regional de Igualdad, Inclusión y Participación del Pueblo Gitano de Castilla-La Mancha 2026-2030, que fue tomada en consideración por el Consejo de Gobierno el pasado 7 de abril.
Esta estrategia se articula en cuatro ejes, 42 objetivos y 103 medidas, distribuidas en nueve áreas de actuación, con el objetivo de avanzar en educación, empleo, vivienda, salud, participación social, igualdad de trato y lucha contra la discriminación.
La responsable regional de Bienestar Social ha destacado que Castilla-La Mancha no plantea una aproximación asistencial, sino “una política pública compartida, evaluable y orientada a resultados”, desarrollada junto a las entidades representativas del pueblo gitano, las administraciones locales y el tercer sector social.
En este sentido, García Torijano ha asegurado que “mayor participación social e institucional, mayor compromiso económico y proyecto de futuro también es historia”, y ha vinculado esta conmemoración con una forma de hacer política social basada en derechos, participación y reconocimiento.
Casi 1,6 millones de euros para proyectos dirigidos a la población gitana
La Consejería de Bienestar Social destina en 2026 un total de 1,58 millones de euros a proyectos dirigidos específicamente a la población gitana, a través de la Orden de Inclusión Social, la convocatoria del IRPF y los convenios del Plan Concertado con ayuntamientos.
Esta financiación permite desarrollar 31 proyectos en toda la región, impulsados por entidades representativas del pueblo gitano y orientados a favorecer la inclusión social, la igualdad de oportunidades, la promoción educativa, la participación comunitaria y la lucha contra la discriminación.
García Torijano ha recordado que en 2011 se colaboraba con entidades sociales del pueblo gitano en 12 proyectos por valor de 1,1 millones de euros, mientras que en 2012 esa colaboración se redujo a tres proyectos y apenas 242.409 euros. Frente a ello, ha resaltado que en 2026 Castilla-La Mancha supera por primera vez los 1,5 millones de euros de financiación directa.
“Es muy fácil recortar, es muy fácil hacer daño; es más complicado olvidar, porque la historia, como bien sabéis desde el pueblo gitano, siempre se queda marcada. Y es muy difícil construir, pero aquí lo hemos conseguido juntos, de la mano”, ha añadido la consejera.
Participación y reconocimiento social
Durante el acto se ha puesto también en valor el papel del Consejo Regional del Pueblo Gitano, órgano de representación, participación y asesoramiento en el diseño y desarrollo de las políticas dirigidas a la población gitana en Castilla-La Mancha.
La consejera ha destacado que en estos años se ha reforzado “de manera muy significativa” este Consejo, convirtiéndolo en “un auténtico órgano de participación, debate y toma de decisiones”.
La celebración ha incluido el reconocimiento a tres personas referentes por su trayectoria social, asociativa y comunitaria: Manuel Saavedra Maya, Ana Bustamante y Enrique Montañez Molina.
Manuel Saavedra Maya, nacido en Cuenca y vinculado durante más de 40 años a la localidad de Huete, ha sido fundador de la asociación gitana ‘Ciudad de Luna’ e impulsor de proyectos de inclusión, promoción educativa, rehabilitación de barrios e igualdad de oportunidades. Al no poder asistir por motivos de salud, ha recogido el reconocimiento en su nombre su hijo, Álvaro Saavedra.
Ana Bustamante, también nacida en Cuenca, cuenta con una larga trayectoria como maestra y como referente del tejido asociativo, con una especial implicación en el ámbito de las mujeres gitanas, la participación social y la acción comunitaria.
Enrique Montañez Molina, natural de Ciudad Real, ha dedicado más de 30 años de vida al movimiento asociativo gitano y a la defensa de los derechos de su comunidad, especialmente desde el ámbito del voluntariado y la representación de colectivos sociales.