Los bomberos forestales vuelven a concentrarse para exigir la mejora de sus condiciones laborales
Respondiendo a la convocatoria del Comité Intercentros de Geacam, bomberos y bomberas forestales se han concentrado esta mañana en la Plaza de Zocodover de Toledo para denunciar la situación en la que se encuentra la plantilla del dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales de Castilla La Mancha y recordar a la consejera de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades, con quien todavía no se han reunido, cuáles son sus reivindicaciones.
Entre las reivindicaciones planteadas, no solo para mejorar las condiciones laborales sino también la calidad del servicio que se presta de cara a evitar y prevenir incendios, figura que las campañas de extinción sean como mínimo de 122 días y que las unidades operativas funcionales vuelvan a tener el mismo número de bomberos forestales que tenían previamente a los recortes que se realizan desde 2012. Asimismo, se solicita que la tasa de reposición sea del 120 por ciento conforme establece la Ley de Presupuestos Generales para estos servicios y no del 100 por ciento como pretende imponer la empresa.
También se pide la estabilización en el empleo, convirtiendo al personal fijo discontinuo en indefinido; que haya Bolsas de sustitución de las personas trabajadoras durante todo el año; la aplicación de la Ley 5/2024 del Estatuto Básico de Bombero Forestal en lo que se refiere a coeficientes reductores, tiempos de trabajo en emergencias y enfermedades profesionales; y el cumplimiento del Convenio Colectivo.
En declaraciones a los medios, la representación sindical recuerda que hay salarios que rondan el SMI y contratos de solo 96 días en muchos casos. También se denuncia que existen Unidades sin cubrir en su dotación mínima, así como deficiencias en el avituallamiento y falta de dotación de EPIs en condiciones, cuestiones calificadas como "inadmisibles" y "un riesgo injustificable".
El Comité Intercentros achaca el deterioro progresivo del dispositivo a la "insuficiente y precaria inversión pública en prevención y extinción de incendios" y también a una "gestión fragmentada que resulta ineficaz y obsoleta".