Rubén Cañamaque, 'Troncha de Honor' en Puertollano: La pasión por el patrimonio convertida en acción colectiva

Es pura movilización social y una máquina de hacer adeptos

Hay personas que hacen historia. Otras consiguen que la historia camine o vaya en bici. Cuando buscas a Rubén Cañamaque en Internet aparecen tres etiquetas: profesor, activista del patrimonio y Peñarroya-Pueblonuevo. Pero ninguna de ellas explica quién es realmente.

Porque Rubén posee una virtud que ningún algoritmo sabe medir: es un agitador de voluntades.

Rubén es pura movilización social y una máquina de hacer adeptos. Alguien que no guarda el patrimonio ferroviario en una vitrina ni en debates teóricos, sino que la transforma en causa colectiva en músculo vecinal.

Es presidente de la Asociación 'La Maquinilla' de Peñarroya, frente ciudadano que defiende la identidad minera y recupera con pasión el patrimonio de su municipio y comarca, la del Guadiato.

Puertollano causa común

Su vínculo con Puertollano trasciende la geografía. Es familiar pero también identitario, moldeado por la misma memoria y orgullo minero que compartimos con Peñarroya.

Rubén no contempla Sierra Morena como una frontera entre Córdoba y Ciudad Real, sino como una cicatriz común que cruzaba un antiguo ferrocarril que unía personas, pueblos y oportunidades; que exige ser reeditado como vía verde para que todos disfrutemos esa potente infraestrutura caminando o pedaleando.

'Troncha Cerros' encontró un aliado para soñar

En mayo de 2022, con motivo de #Sueñounavíaverde donde nos propusimos unir Peñarroya y Puertollano a zancadas, descubrimos que compartíamos mucho más que un antiguo trazado ferroviario: compartíamos una misma forma de entender el territorio. Rubén asumió la logística en el Valle del Guadiato, aportó el rigor histórico al proyecto y, desde aquel día, se convirtió en un compañero de viaje imprescindible para poner en valor la antigua línea ferroviaria como camino natural o vía verde.

Este año culminó el proyecto educativo EntreRaíles, se echó al camino sobre dos ruedas junto a un grupo de profesores, voluntarios y 60 alumnos y alumnas de su instituto el IES José Alcántara de Bélmez. Repitiendo la hazaña, sorteando tramos interrumpidos, trincheras olvidadas y comprobando las dificultades reales del trazado.

La aventura en bici finalizó en la plaza del Ayuntamiento de Puertollano ante los alcaldes de ambas comarcas, de nuevo bajo el lema #sueñounavíaverde, reconociendo públicamente el impulso de Troncha Cerros y los esfuerzos del Club Cicloturista Caminos y Cañadas, demostrando que la conexión entre Córdoba y Ciudad Real se conquista usándola.

Hay quien imagina caminos sobre un mapa. Rubén llena el antiguo trazado de jóvenes a pedales, de voluntarios que recuperan memoria y de amigos que entienden el patrimonio cuando se comparte, tejiendo alianzas.

El sábado 25 de julio, al finalizar la tradicional Quedada Nocturna de 'Los Juncos', se le rendirá un pequeño homenaje.