Puertollano: El Cerrú se viste de gala para la Segunda RFEF
El ascenso del Calvo Sotelo de Puertollano a Segunda RFEF no solo ha supuesto un gran éxito deportivo largamente esperado. También representa una magnífica oportunidad para que Puertollano recupere el orgullo de uno de sus principales símbolos deportivos: el estadio del Cerrú.
Notables mejoras en El Cerrú
En los últimos meses el Ayuntamiento ha intensificado las actuaciones para que el campo presente la mejor imagen posible. El cuidado del césped, imprescindible para competir en una categoría nacional, se ha complementado ahora con la restauración y limpieza de los asientos de las gradas. Un trabajo tan minucioso que el propio Calvo Sotelo ha querido agradecer públicamente en sus redes sociales el esfuerzo de los operarios municipales por el cuidado de unas instalaciones que disfrutan miles de aficionados con una publicación que transcribo textualmente y que dice así: "Gran labor del @aytopuertollano, están tratando con mimo cada asiento del Cerrú. Gracias por el trabajo que hacéis cada día por cuidar las instalaciones que tanto disfrutamos!
Pero a estas mejoras se suman otras realizadas recientemente en el entorno del estadio, como la creación de nuevas plazas de aparcamiento y la mejora de los accesos, actuaciones que contribuyen a hacer del Cerrú un recinto más cómodo y funcional para jugadores, aficionados y equipos visitantes.
Hazte socio, hazte socia
Aunque quiero recordar que un estadio no lo hacen solo el césped, las gradas o el hormigón. Lo llena de vida su gente. Por eso, ahora que las instalaciones se están poniendo a la altura del reto deportivo, también es el momento de que la afición responda.
La campaña de abonados ofrece opciones para prácticamente todos los bolsillos, con carnés desde 25 euros para niños y socios simpatizantes, modalidades especiales para jóvenes, jubilados y personas con discapacidad, y abonos de adulto entre 110 y 160 euros, además de otras fórmulas para empresas y colaboradores.
Objetivo: 2.000 socios
La respuesta, además, invita al optimismo. El pasado 25 de julio, el propio club anunciaba en sus redes sociales que ya estaba muy cerca de alcanzar los 700 socios, aunque el gran objetivo de la temporada es llegar a los 2.000 abonados, una cifra que convertiría al Calvo Sotelo en uno de los clubes con mayor respaldo social de toda la Segunda RFEF.
El Ayuntamiento está haciendo su parte para que el Cerrú luzca como merece. Ahora la pelota está en el tejado de los aficionados. Hacerse socio no es solo comprar un carné para ver fútbol; es apoyar un proyecto que vuelve a situar el nombre de Puertollano en el panorama nacional. Porque un estadio bien cuidado transmite una buena imagen, pero un estadio lleno transmite algo mucho más importante: la ilusión y el orgullo de toda una ciudad que espera llegar del Cerrú al cielo.