Puertollano, Argamasilla de Calatrava y la Diputación se visten de rojo por la seguridad laboral

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

Puertollano, Argamasilla de Calatrava y la Diputación se han iluminado de color rojo en la noche de este pasado martes con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se instituyó a  instancias de la Confederación Sindical Internacional, avalada por la Organización Internacional del Trabajo.

Una iniciativa de la delegación de Avaela en Puertollano  de concienciación y reflexión sobre los efectos en cuanto a pérdida de la salud que los accidentes y enfermedades laborales conllevan para las y los trabajadores y que, en muchos casos, pueden llegar a invalidarles de por vida o lo más trágico e irreversible, perder la vida a consecuencia de ellos.

El artículo 40.2 de nuestra Constitución, dentro de los principios rectores de la política social y económica, encomienda a los poderes públicos el mandato de velar por la seguridad e higiene en el trabajo. La Ley establece las diversas obligaciones que, en el ámbito indicado, garantizarán este derecho, así como las actuaciones de las Administraciones públicas que puedan incidir positivamente en la consecución de dicho objetivo.

En Españadurante 2025 se notificaron 1.163.047 accidentes laborales (3.186 al día) de los cuales 620.386 lo fueron con baja. 4.650 graves (87 a la semana) y 735 mortales que, aunque han descendido un 7,67% siguen siendo más de dos muertes diarias.

En la provincia de Ciudad Real se produjeron 5.408 accidentes de trabajo con baja (casi 5 diarios), 52 fueron graves (1 por semana) y 13 con resultado de muerte (7menos que en 2024). Aunque han mejorado los siniestros mortales, las cifras siguen siendo insoportables. Tenemos el triste honro de ser la segunda provincia de Castilla la Mancha con mayor índice de incidencia (6,84) en accidentes mortales y la quinta de España.

Estos datos están relacionados con la precariedad laboral y con la falta de derechos laborales de la economía informal que conlleva mayor externalización, sobrecargas de trabajo, estrés, largas jornadas laborales, bajos salarios, etc.  y son, sin duda los detonantes de la falta de seguridad vital y de la siniestralidad laboral.

Es imperdonable que tengamos que sufrir tanta pérdida en nuestra tierra, en pleno siglo XXI. Estadísticas que se podrían disminuir drásticamente si cultivamos una sincera y efectiva cultura preventiva en nuestras empresas, en sus procesos productivos.

La celebración de este significado día nos proporciona a todas las Instituciones, organizaciones políticas, sindicales y sociales la ocasión de reconocer y homenajear a aquellos trabajadores, que, queriéndose ganar la vida con su trabajo, la han visto truncada o la han perdido y el aldabonazo necesario para erradicar esta situación injusta y apostar porque la persona sea el centro de las relaciones laborales y de la acción política, y desarrollar un trabajo decente. Sólo así potenciará la vida y la salud de las personas trabajadoras.

Es imprescindible la implicación de todos, a nivel individual y colectivo, para poner fin a estas tragedias en su mayor parte evitables, con concienciación, compromiso y firmeza en la exigencia del cumplimiento de las normas, a todos nos va la salud y la vida en ello, porque todos somos trabajadores.