Un puertollanense participa en un hallazgo que puede reescribir parte de la historia visigoda
Lo que comenzó hace unos meses como un paciente trabajo de documentación fotográfica de piezas arqueológicas poco conocidas ha terminado convirtiéndose en una investigación con proyección internacional. Las responsables del Museo de Historia Local de Villanueva de Córdoba e investigación en Historia y Arqueología junto con Alejandro López de las Heras, miembro de la Asociación de Amigas y Amigos del Arte Rupestre de Fuencaliente, y el profesor Michael P. Speidel, de la Universidad de Hawái, en el estudio de una extraordinaria hebilla visigoda cuyo análisis está aportando nuevos datos sobre la iconografía de este periodo histórico.
Días antes de hacerse público el trabajo, López de las Heras ya adelantaba con entusiasmo el alcance de la investigación. Explicaba que había comenzado a documentar fotográficamente piezas "poco estudiadas y desconocidas" en equipo, integrado por las responsables del museo, María Victoria Rosique Rodríguez( iniciadora del proyecto) Eva Garcia Leon , el profesor Speidel y él mismo— para estudiar una hebilla visigoda que calificaba como "una pieza única e invaluable por sus grabados y su traducción". Aseguraba entonces que, una vez contextualizado el estudio, compartiría los resultados porque estaba convencido de que sorprenderían.
Y así ha sido. El profesor Speidel detectó en la pieza posibles rastros de inscripciones o epigrafía que habían pasado desapercibidos hasta ahora y concluyó además que varias hebillas visigodas españolas representan dioses y mitos paganos germánicos, como Odín o Loki. Unas conclusiones que cuestionan la idea tradicional de que la cultura material visigoda de la Península apenas conservaba iconografía pagana tras la cristianización del reino visigodo.
Las piezas analizadas, datadas entre los siglos V y VII, proceden de la comarca cordobesa de Los Pedroches y fueron fabricadas en bronce mediante la técnica de fundición a la cera perdida. Sus motivos decorativos y su función como parte del cingulum, el cinturón de prestigio militar o social de la época, convierten estas hebillas en valiosos testimonios de la sociedad visigoda.
Más allá del interés científico del descubrimiento, este trabajo pone de relieve la importancia de la colaboración entre museos, especialistas internacionales e investigadores locales. En ese contexto, la participación del puertollanense Alejandro López de las Heras adquiere un especial significado, ya que su labor en la documentación fotográfica que hizo posible el análisis del profesor Speidel demuestra cómo el rigor, la constancia y la pasión por el patrimonio pueden situar a un investigador de nuestra tierra en el origen de un estudio que podría contribuir a ampliar el conocimiento sobre la cultura visigoda.