Postales del Puertollano de los 60: un monumento desaparecido y la Fuente Agria

Unas imágenes para el recuerdo

Un amigo ha tenido la gentileza de regalarme hoy dos postales para el recuerdo de Puertollano. Dos postales que tienen su historia porque una de ellas, la de la Fuente Agria, tiene que ver con mi familia y otra, la del malogrado monumento al Marqués de Suances en la que podemos ver su busto, tiene que ver con el devenir de la historia industrial de Puertollano en la primera mitad del pasado siglo. Como complemento, yo he añadido una fotografía que he tomado esta misma tarde en la que podemos ver, a través de una palmera y de un almendro en flor, la silueta del monumento al minero, como fiel reflejo del inicio de la industrialización y del despegue de Puertollano como gran ciudad a finales del siglo XIX tras el descubrimiento y posterior explotación del carbón.

F.I.T.E.R

Pero en contraposición a la actualidad de la foto del monumento al minero está la historia intrínseca de las dos postales con la Fuente Agria y el monumento al marqués de Suances que ahora les detallo. En primer lugar he de decir que las dos postales fueron realizadas por F.I.T.E.R. una empresa con sede en Gerona, ya desaparecida, y cuyas siglas según he podido saber significaban "Fotografías Industriales sobre Tejidos y Especialidades de la Reproducción" que hizo excelentes trabajos por toda la geografía española con materiales de tanta calidad que les han permitido llegar prácticamente intactos hasta nuestros días.

Fuente (1965) Suances (1968)

La fotografía de la Fuente Agria tiene fecha del año 1965 y la intrahistoria personal que me afecta tiene que ver con la chica que está a la izquierda de la imagen con un vestido blanco. Pues es mi prima hermana, Silvia, quen prácticamente a diario bajaba desde la zona de los Salesianos, donde residía, hasta la Fuente Agria para rellenar las botellas enrojecidas por impregnación del hierro de estas aguas ferruginosas y con tapones de corcho que era lo que entonces había para taparlas, pero que presentaban el problema de que iban saltando cada cierto tiempo empujados por la 'fuerza" que entonces tenía el agua. Y entonces no había más remedio que ir haciendo sucesivas paradas a lo largo del camino para recoger una y otra vez el tapón saltarín y volverlo a colocar de nuevo en la botella. Quiero destacar también de esta fotografía que se puede apreciar un jarrillo de agua agria colgado en el poste, que muy posiblemente algún día lo volvamos a ver ahi y hasta ahí puedo escribir ya les contaré más adelante. Además de otra curiosidad de aquel entonces, y me refiero a una especie de cajón de madera que podemos ver, uno a cada lado del monolito de la fuente, convertidos en soporte de dichos envases. Más de uno se veía en esta época dentro de la Fuente Agria o fuera de ella mientras lo portaban las personas que habían ido a surtirse de este bien tan preciado en Puertollano.

Un busto desaparecido

He querido poner en un lugar relevante la postal del monumento al Marqués de Suances porque ya no existe, después de que desapareciese su busto en una noche de verano.

Una mala mañana Juan Antonio Suanzes Fernández ya no presidía el monumento erigido en su honor colocado en el Paseo de San Gregorio, en uno de los pasillos que llevan a la Fuente Agria, entre los años 1967 y 1978. Horacio de Eguía Quintana, hizo por encargo esta estatua al Marqués, ministro e ingeniero, artífice de la creación de la Empresa Nacional Calvo Sotelo (ENCASO) y principal responsable de que está empresa recalase en Puertollano a principios de la década de 1940. Constituyéndose formalmente el 21 de noviembre de 1942 para la producción de carburantes a partir de pizarra bituminosa. Las instalaciones principales fueron inauguradas el 19 de mayo de 1952 y son el germen de las actuales empresas Repsol y Fertiberia.

15.000 pesetas

Por otra parte, y según el historiador José Domingo Delgado Bedmar, la iniciativa de la instalación de este monumento partió del ayuntamiento presidido por Millán Aguilar Mazarro para conmemorar el 25 aniversario de la creación de la Calvo Sotelo. Así, en sesión plenaria celebrada el 16 de septiembre de 1966, se acordó perpetuar la memoria del marqués con la colocación de un busto suyo, con un presupuesto de 15.000 pesetas. Lamentablemente no he podido confirmar esta información pero en mi recuerdo está que en un momento determinado el busto apareció y su familia vino a Puertollano para recogerlo y poder llevarlo a un lugar digno donde guardarlo con el cuidado que se merece. Creo que los hechos fueron así pero si en la memoria me traiciona y no se dio el caso sería de justicia que tuviese ese final.