El trabajo del esparto, pieza del mes en el Museo Etnológico de Puertollano

Tal y como ha explicado la Asociación Cultural 'Portus Planus' en una magnífica disección

Un curso sobre el tratamiento y el trabajo del esparto es la pieza del mes en el Museo Etnológico de Puertollano, tal y como ha explicado la Asociación Cultural 'Portus Planus' con esta magnífica disección:

Continuamos en agosto con los cursos sobre oficios tradicionales que se impartieron en nuestro museo durante la primavera de este 2024, con la colaboración económica de Repsol. Fueron cuatro, algunos ya con muy poca presencia en la sociedad actual.

Los cursos fueron: fabricación de zambombas, trabajos con esparto, apicultura y costura. En todos hubo una amplia participación y como no podía ser de otra manera, a todos se le dio un enfoque tradicional.

Los traemos a nuestra sección del “artículo del mes” con la idea de que nuestros mayores recuerden y nuestros jóvenes aprendan de nuestra historia.

El mes pasado recreamos el curso de costura, como ya dijimos, el de fabricación de Zambombas lo dejaremos para diciembre, este mes lo dedicamos al ESPARTO y queda para septiembre la APICULTURA. 

Para impartir el curso encontramos a SALVADOR, vecino de El Villar de Puertollano que con mucha maestría hizo que los participantes disfrutaran del arte de trabajar el esparto, desde aquí lo saludamos y le agradecemos su trabajo.

Esparto es el nombre con el que se conoce en España a unas fibras obtenidas de diversas plantas silvestres del grupo de las gramíneas, así como a las plantas mismas. Crece en terrenos secos sobre suelos pobres y calizos, donde forma pastos perennes de media y baja montaña. Los campos de esparto se llaman espartales o atochares, es muy tolerante a la sequía y a las elevadas temperaturas, la mejor época para su recolección es al final del verano.

Su uso es variado, para la elaboración de calzado o alpargatas, canastos, esteras, forrado de recipientes, cuerdas, aperos de labranza o atalajes de caballerías, etc., de todos ellos tenemos bastante representación en nuestro museo.

El esparto, fue empleado desde el neolítico, exportado por todo el Imperio Romano, generalizado durante la edad media, y hasta la década de los años 60 o 70 del pasado siglo, siguiendo su uso, en zonas rurales, poco pobladas, formando parte de una sociedad de autoconsumo, como complemento de la economía familiar, o en algunas zonas, se formaron verdaderas industrias como en Cieza (Murcia), siendo denominada a principios del siglo XX como “la fibra nacional”.

Como Salvador explicó con toda paciencia y cercanía, el esparto, una vez seco, recolectado, remojado y machacado para darle flexibilidad, se trenza, en tiras, llamadas pleitas, normalmente de 3, 5 o 7 ramales, aunque pueden llegar a 13 o 21 para usos específicos, como la prensa de quesos.

Una vez realizadas las pleitas, dándoles diferentes formas, y cosiéndolas entre si con cuerdas o el mismo esparto, se elaboran los diferentes utensilios mencionados, en el caso de este curso, los asistentes forraron una MACETA, que, con las limitaciones de ser su primera obra, gracias al maestro Salvador, no pudo ser más satisfactorio.

Como ya hemos dicho, en el museo tenemos muchas piezas de esparto, la mayoría de ellas relacionadas con las caballerías y otras curiosas como una huevera y pleitas para la fabricación de quesos. Incluimos algunas fotos de las mismas. 

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