El golpe final a un edificio que pedía desaparecer en Puertollano (galería fotográfica)
La pala de una retroexcavadora para golpear con fuerza sus muros, un pequeño camión para transportar los escombros y varios operarios han sido más que suficientes para dar el golpe de gracia a una demolición que se ha hecho mucho más rápidamente que los preparativos y la burocracia necesarios para poder llevarla a cabo en Puertollano.
Frente a los ayuntamientos
El edificio de la esquina de los pares de la calle La Tercia con la plaza de la Constitución, a un lado del nuevo Ayuntamiento y justo enfrente del antiguo, estaba ya en ruinas y hoy por fin deja de ser una amenaza para los transeúntes y también una preocupación de día y de noche para sus propietarios. Fue el edificio de Los Saldistas, entre otros establecimientos, y finalmente del Bar Mohatar y Electrónica Puertollano, hasta que quedó como una sombra del pasado, un vestigio de los pocos que ya nos quedan, de lo que un día hubo en Puertollano. Y que ahora permanecerá como un solar con cerramiento hasta que se le dé alguna utilidad que sin duda la tendrá a pesar de que el obligado retranqueo reduzca considerablemente sus dimensiones.
Y hoy, a pesar de ser un día oscuro y lluvioso, ha dejado de ser lo poco que le quedaba por ser y entre sus heridas paredes ya deja entrever los dos edificios históricos de la plaza. Uno, el más moderno, en el que está ubicado el nuevo Consistorio y el otro, con porte más clasico, lo que fue su predecesor y que hoy forma parte del Museo Cristina García Rodero.
A veces, los tiempos avanzan a golpe de grúa y de demoliciones.
Texto y fotos de Julián Gómez