Concentración este domingo en Puertollano por la salud de las mascotas
La Concha de la Música de Puertollano acogerá una concentración este domingo, 23 de marzo, a las 12:00 horas 'Por la salud de nuestras mascotas'.
Los manifestantes señalan que está concentración es "por una causa justa y necesaria ante un ilógico exceso legislativo que ya ha acarreado la muerte de algunos animales poniendo en peligro la de otros muchos y por eso lo comparto".
El Real Decreto 666/2023 ha generado un importante "cambio a peor" en la forma en que se regula la prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios en España desde su aprobación en julio de 2023 y más aún desde su entrada en vigor el pasado 2 de enero.
Según la comunidad veterinaria la nueva ley "pone en riesgo la salud y la vida de los animales al limitar la dispensación de medicamentos y complicar los tratamientos. De hecho, las consecuencias de esta regulación ya han sido fatales, con la muerte de algunos animales debido a los retrasos en la administración de antibióticos. Por todo ello exigen su derogación y una regulación más justa".
Por otra parte, en la mayoría de los países europeos, los veterinarios pueden proporcionar directamente los medicamentos a los propietarios, garantizando la continuidad de los tratamientos. En España, sin embargo, la normativa "obliga a los dueños a recorrer farmacias sin garantía de encontrar el medicamento adecuado".
Principales quejas del sector:
Restricciones en la dispensación de medicamentos
Los veterinarios ya no pueden proporcionar directamente los tratamientos a sus pacientes. Ahora, los propietarios deben comprar los fármacos en farmacias, lo que genera retrasos en los tratamientos y, en muchos casos, dificultades para encontrar el medicamento necesario.
"Si recetamos 10 días de antibiótico, el cliente va a la farmacia y, si no lo tienen en stock, debe esperar varios días o comprar una caja entera de 100 pastillas", denuncia Víctor Fernández Fraile, presidente de Amvac.
Sistema de prescripción escalonada
La normativa establece una "cascada de prescripción", que obliga a los veterinarios a seguir un orden estricto en la administración de antibióticos:
Primero deben recetar fármacos de tipo A. Si no funcionan, pasar al tipo B, luego al C y finalmente al D. El problema es que algunas enfermedades requieren tratamientos "más potentes desde el inicio. Al aplicar este protocolo, los veterinarios deben esperar a que los antibióticos menos efectivos fallen, lo que pone en peligro la vida de los animales".
"Si seguimos la cascada de prescripción a rajatabla, el animal puede morir", advierte Fernández Fraile.
Burocracia excesiva y sistema PresVet
Desde enero, los veterinarios deben reportar al Ministerio de Agricultura cada receta de antibióticos, especificando dosis, cantidad y paciente. Este proceso se realiza a través de la plataforma PresVet, lo "que aumenta la carga administrativa y resta tiempo a la atención de los pacientes".
"Cada registro nos lleva 15 o 20 minutos, lo que es una eternidad en casos de urgencia", explica Rocío Hidalgo, veterinaria del Hospital de Urgencias HURVET.
IVA veterinario al 21%
Los veterinarios también exigen "la reducción del IVA de los servicios veterinarios, que actualmente tributan al 21%", el tipo más alto en España.
"Salvar la vida de una mascota no debería ser un lujo ni un delito", reclaman desde el sector.