El Ciudad de Puertollano FS despide la temporada con un injusto castigo ante el Villarrubia (1-3)
El IPC Servicios/Ciudad de Puertollano FS ha cerrado el curso con una derrota por 1-3 frente al Algesa Villarrubia FS en un encuentro muy disputado en el que el marcador final no reflejó, ni mucho menos, los méritos de unos y otros sobre la pista. El conjunto azulón cuajó un notable partido de despedida, pero topó con la falta de fortuna y la máxima efectividad de su rival.
Desde el pitido inicial, los mineros asumieron el peso del partido. Con una circulación fluida y una posesión dominante, el Ciudad de Puertollano llevó la iniciativa y logró desbordar la defensa visitante de forma constante. Sin embargo, la falta de pegada se convirtió en el principal enemigo de los locales. Los azules generaron innumerables ocasiones claras de gol, pero la pelota se resistió a entrar en una tarde en la que faltó esa pizca de lucidez en los metros finales.
Por su parte, el Algesa Villarrubia F.S. demostró por qué el fútbol sala es un deporte que no perdona. Tirando de oficio y una tremenda frialdad en las áreas, el cuadro villarrubiero supo madurar el choque y castigó con extrema dureza cada mínimo parpadeo local. En este deporte los errores se pagan muy caros, y esa efectividad visitante acabó decantando la balanza a pesar del buen juego desplegado por el IPC Servicios/Ciudad de Puertollano F.S.
El definitivo 1-3 deja un sabor agridulce por el resultado, pero la sensación generalizada de que el equipo compitió con la identidad y el orgullo que le ha caracterizado a lo largo del año. Con el pitido final se cierra un curso de mucho esfuerzo y aprendizaje. Ahora toca levantar la cabeza, descansar y asimilar los detalles para volver con más fuerza de cara a la próxima temporada.