El CNH2 de Puertollano ensaya sistemas de pilas de combustible de hidrógeno para la incubadora de tecnologías de Airbus
La APU de un avión de pasajeros suele funcionar con combustible de aviación convencional y alimenta muchas de las funciones no propulsoras de la aeronave, como el aire acondicionado, la iluminación a bordo y la aviónica. A diferencia de las aplicaciones de propulsión de potencia principal, que requieren varios megavatios de potencia constante y, por tanto, una cantidad significativa de hidrógeno, los sistemas de energía no propulsiva presentan una oportunidad a corto plazo para apoyar la descarbonización de la industria aeroespacial.
El CNH2 ha desarrollado un banco de pruebas específico en el que pueden ensayarse pilas de combustible de hasta 200 kWe en condiciones de vuelo. El banco de pruebas suministra al sistema hasta 300 kilos de hidrógeno verde certificado e inclina este hasta 40⁰ hacia diferentes ángulos. Está equipado con bancos de carga disipativos y regenerativos, así como con todos los instrumentos de control, seguridad y enclaves necesarios para realizar pruebas de larga duración sin problemas.