Cáritas ha atendido a lo largo del año en Puertollano a 191 familias, de las cuales 142 son inmigrantes
Cáritas Interparroquial de Puertollano ha atendido a lo largo de este año a 191 familias, de las cuales 142 son migrantes y 49 españolas. Todas ellas han recibido 833 ayudas para cubrir necesidades básicas de alimentación, productos de higiene y limpieza, gastos de vivienda, medicamentos, vestido, libros, butano o gafas. Además, se ha facilitado formación mediante la participación en talleres a 35 personas y en el proyecto de Empleo se ha atendido a 103 personas. De ellas, 36 han recibido orientación laboral y doce se han preparado para el examen para adquirir la nacionalidad española.
Así lo ha hecho público Cáritas durante la presentación de su lema de cara a la campaña de Navidad, ‘Hagamos que tener una vida digna deje de ser cuestión de suerte’, el cual nos recuerda que tener una vida digna, acceder a los derechos humanos, vivir en paz y con seguridad, tener un hogar y un empleo y acceder a una buena educación y a la protección de la salud “no debería ser una cuestión de suerte”.
Por ello, al prepararnos para vivir estos días de Navidad y de fiesta, Cáritas pide “que seamos coherentes con la dignidad, la nuestra y la de todas las personas a las que acompañamos y apoyamos desde todas las parroquias, los proyectos, los centros y las iniciativas que ponemos en marcha cada día para que muchas personas logren una vida más justa y digna, porque de ninguna forma esto debería ser cuestión de suerte”.
En el recién presentado 9º Informe ‘Foessa’ se ve que la exclusión social en Castilla-La Mancha afecta al 20% de la población, “presente en la soledad, el problema de la vivienda, la precariedad en el empleo o la realidad que viven las personas migrantes, que se convierten en talón de Aquiles de una sociedad fragmentada e individualista”.
“El camino a la esperanza, así, no es fácil. Generar esperanza en esta nueva Navidad supone un compromiso y una responsabilidad personal y también comunitaria. Por ello, Cáritas nos invita a realizar gestos que siembran signos de esperanza y dignidad a nuestro alrededor para vivir una Navidad con sentido. Alumbremos las sombras. Convirtámonos en luz para poner paz y armonía a nuestro alrededor. Seamos personas que escuchamos, que expresamos calidez, generosidad, que acoge al diferente”, afirman.
“Jesús nace para toda la humanidad. Hoy, como los pastores, vayamos a presentarnos ante Él, recién nacido, con sencillez y humildad, con los empobrecidos, los que están al margen, con el deseo profundo de que nos cambie la vida y nos transforme el corazón para vivir una auténtica revolución de la esperanza. Mientras haya personas hay esperanza”, han finalizado.