El Ayuntamiento de Puertollano compra una silla de ruedas todoterreno que 'Corricollano' estrenará en una subida inclusiva al pico Veleta

Es el primer Consistorio de Castilla-La Mancha en poner este servicio de joëlette a disposición de clubes y colectivos

Irene, María Fran, Jaume, José Luis, Estefanía, Maria Ángeles y David, con diversas discapacidades, han encontrado en el deporte una forma de superarse. Este fin de semana se enfrentarán al reto de subir al pico Veleta de Sierra Nevada en un recorrido de 20 kilómetros y un desnivel de 1.000 metros, en una iniciativa del Club 'Corricollano' de Puertollano en la que se estrenará una joëlette, una silla de ruedas todoterreno, adquirida por el Ayuntamiento de Puertollano, primer Consistorio de Castilla-La Mancha en poner este servicio a disposición de clubes y colectivos.

A la presentación de esta joëlette han asistido componentes del Club 'Corricollano', el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, y el concejal de deportes, Javier Trujillo, que ha subrayado que el Ayuntamiento de Puertollano trabaja por la inclusión en el deporte y gracias a iniciativas de clubes como Corricollano.

Trujillo ha subrayado que sea el de Puertollano el primer Ayuntamiento de la región que cuente con una bicicleta de estas características y que se pondrá a disposición de todos los clubes que quieran usarla.

Una naturaleza más accesible

María Mohedano, presidenta del club Corricollano, agradeció al Ayuntamiento de Puertollano y al Patronato Municipal de Deportes por la adquisición de esta silla de ruedas adaptada, ya que permitirá abrir caminos y que las montañas y naturaleza sean más accesibles.

Para el club Corricollano, según Mohedano, es un privilegio poder estrenarla en la subida a pico Veleta y se convertirá en una pieza clave para el proyecto de deporte sin barreras y de una montaña para todos.

Una expedición al Veleta en la que participarán 45 personas, ocho de ellas con diferentes tipos de discapacidad, procedentes de Puertollano, Almodóvar, Miguelturra y dos atletas de Barcelona, en la que usará esta joëlette, que se convertirá en una herramienta más para que todos seamos iguales.

Una ruta de 20 kilómetros

El viernes tarde-noche llegarán a la albergue universitario de Sierra Nevada, situado a 2.000 metros para aclimatarse a esa altura, tras la cena participarán en una charla técnica para “ponernos cara a muchos de los componentes”, ha explicado Mohedano.

En la mañana del sábado se iniciará la subida de 20 kilómetros ida y vuelta sin mucha prisa, “porque lo importante es disfrutar del camino”, con las paradas que sean necesarias y el apoyo de un vehículo. Se prevé coronar el pico Veleta a media mañana y sus 3.000 metros de altitud. “Si por cualquier razón no podemos coronarlo estaremos igualmente satisfechos”.

Una silla adaptada portada por cuatro personas

La parte final será la más técnica, en especial el último kilómetro, ya que se incrementan las dificultades, como el incremento de piedras, al no haber camino, pero “estamos entrenados y no habrá problema”.

La silla será portada por cuatro personas como mínimo que permite a las que tienen movilidad reducida u otro tipo de discapacidad que puedan acceder por caminos y “a sitios donde no piensas que puedan subir, aunque dependiendo de las características del terreno o de la subida ha sido necesario que lo empujen hasta siete”.

Un proyecto que no es solo subir y bajar al Veleta, sino un fin de semana de convivencia, de cenar en albergues, explicó Mohedano. Es el colofón de una iniciativa que finalista en unos premios sociales del club Balonmano Caserío, “que nos dio un empujón económico y que se ha convertido en algo más grande”.

Entretanto se ha formado en el uso de estas sillas y en barra direccional, con algún entrenamiento conjunto en Fuencaliente “para irnos conociendo”. Con los conocimientos que tenemos, buscamos fomentarlo, darlo a conocer y transmitir lo que nosotros sabemos a diversos colectivos y centros educativos”.

 

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