Así es la 'Big Fucking Party', la gigantesca 'rave' que ha atraído a miles de personas a las inmediaciones del Aeropuerto de Ciudad Real
En 2023 fue en la localidad granadina de La Peza. Al año siguiente, en 2024, el lugar escogido fue Fuente Álamo, en Murcia. Y en este Año Nuevo de 2025, los alrededores del Aeropuerto de Ciudad Real. La ‘Big Fucking Party’ ha llegado a su tercera edición movilizando de nuevo a miles de personas que, tras difundir la convocatoria por redes sociales y sin que las autoridades puedan hacer nada para evitarlo, se congregan en un lugar remoto para pasar días y días de ‘rave’ a modo de macrofiesta ilegal por Nochevieja.
Este gran evento celebrado sin autorización saturó este pasado martes por la noche la Autovía A-41 que une Puertollano y Ciudad Real después de que, pasada la medianoche, la enorme acumulación de vehículos provocase retenciones pocas veces vistas en esta vía, situación que se unió a una intensa niebla con el consiguiente peligro para los conductores. Cientos y cientos de caravanas se lanzaron a la carretera con destino al Aeropuerto de Ciudad Real, acampando cerca de esta infraestructura con una inaudita estampa. Un mar de vehículos con la torre de control aéreo de fondo.
La pregunta ahora es cuántos días durará esta enorme fiesta. En La Peza, en la primera edición, el evento se alargó seis días, con varios detenidos y centenares de denuncias. En Fuente Alamo, igualmente, la ‘rave’ se mantuvo durante cinco días, con un detenido y unas 200 multas. Sin embargo, en ambos casos, todo acabó de forma más o menos organizada y sin excesivos incidentes pese a la enorme cantidad de gente congregada fuera de la legalidad. De hecho, en ambos casos, pueblos pequeños vivieron un movimiento, un dinamismo y una actividad que pocos podían imaginar por esos lugares, pidiendo incluso en algunos casos que esta ‘rave’ vuelva a ellos en el futuro.
¿Pasará lo mismo en este caso? Nunca se sabe, lo que parece claro es que quedan por delante varios días de fiesta y que, aunque en las dos últimas ediciones no se registraron demasiados problemas, el hecho de celebrarse sin autorización y sin las debidas condiciones de seguridad resulta siempre un riesgo que podría desembocar en tragedia en caso contratiempo inesperado. Esperemos que no sea así.