Las vidrieras de Castro y un asesinato en Burkina Faso (Africa Occidental)
José Antonio Castro Torres es un creador plástico: pintor, escultor, diseñador y maestro vidriero. Iglesias y edificios de Ciudad Real y provincia han incorporado arquitectónicamente sus vidrieras. Atractivas sinfonías de colores, luces atrapadas por mágicos cristales que orientan su mensaje hacia una luz principal, Cristo. Un misionero salesiano se enamoró de las vidrieras de Castro y las llevó a una aldea africana. Tiempo después lo asesinaron unos yihadistas.
De José Antonio Castro Torres (Moral de Calatrava 1943) ya nos ocupamos con motivo de su última exposición “Síntesis” -19/09/2025- que realizó con éxito en el Museo Municipal Elisa Cendrero. Muestra de pintura que fue ponderada por el público asistente que reconoció la sensibilidad y emoción que siempre ha trasmitido en sus obras. Pero una de las actividades de este exprofesor de la Escuela de Arte Pedro Almodóvar poco conocida, son sus vidrieras que decoran algunos templos y edificios de Ciudad Real y provincia. Estas vidrieras causaron sensación y motivaron a un misionero salesiano. No disponía de dinero para ello ¡Pero se ilusionó con estos trabajos de Castro! Pensó incluir algunas de estas vidrieras en una sencilla iglesia de un humilde poblado de Burkina Faso, allá en el África Occidental. Su atracción por estas obras le originó un episodio cruento, se enamoró de las vidrieras de Castro, las llevó a un rincón olvidado del África profunda y allí lo mataron unos miserables.
Un misionero salesiano
Antonio César Fernández fue un misionero salesiano que un día vino a Ciudad Real y se entusiasmó con las vidrieras de José Antonio Castro. Un sacerdote los puso en contacto. Antonio César Fernández le encargó con timidez, titubeando a Castro unas vidrieras para una sencilla iglesia que construía en un lugar perdido de África, un depauperado poblado donde la pobreza secularmente se había enquistado. No se habló de dinero, el misionero no lo tenía y sí, era portador de un mensaje de paz, el evangelio. Las vidrieras eran para aquel misionero una luz esperanzadora de fraternidad y amor al prójimo que se manifestaba a través de aquellos vidrios de colores. José Antonio -consciente de que no habría disponibilidad económica para ello- preparó unas vidrieras con entusiasmo, se contagió de la ilusión que tenía aquel misionero. Vidrieras que acondicionó en unos embalajes especiales de madera y se enviaron a Pamplona en una furgoneta. Una ONG las llevó hasta el África Occidental y allí se colocaron. Los embalajes de madera después fueron aprovechados por los nativos para hacer muebles.
En el 2019 unos yihadistas asesinan al misionero en Burkina Faso
Antonio César Fernández (Pozoblanco, Córdoba, 7/07/1946) murió a tiros con 55 años en un ataque yihadista a aquel poblado de Burkina Faso. Ejerció como misionero en varios países de África durante 46 años y en Togo tuvo su primer destino. Tiempo después de su muerte, se trasladaron sus restos a Pozoblanco y recibió a título póstumo una condecoración del Gobierno de España la “Gran Cruz del Reconocimiento Civil” como víctima del terrorismo. El acto del homenaje fue acogido por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, aquella sencilla iglesia que creó Antonio César Fernández fue una verdadera obra de arte por los principios que simbolizaban. Su hermano Juan Carlos Fernández al recibir la medalla lanzó un sentido beso al cielo.
Las vidrieras de Castro
Tiempo después, los familiares del misionero Antonio César Fernández se pusieron en contacto con José Antonio Castro Torres. Querían pagarle su trabajo de Burkina Faso. José Antonio les dijo que aquel trabajo “Ya estaba pagado”. Aquellas vidrieras habían llevado la luz del evangelio a un humilde poblado y a su iglesia pobre y perseguida. ¡Allí están al igual que en cualquier otra iglesia de Ciudad Real! Vidrieras que, como arte, trascienden a cualquiera manifestación plástica. Llevan un mensaje de religiosidad, aportan esperanza a la levedad del alma, sugieren mundos sutiles, fe y misticismo. José Antonio Castro es un maestro vidriero, una actividad que él domina con profesionalidad ¡Hay que ver sus vidrieras! se podría hacer una visita guiada por ellas. Ahí están desafiando la inexorabilidad del tiempo ¡Sus luces de colores siempre serán eternas, como el mensaje de amor y espiritualidad que transmiten!