Valverde reclama "soluciones" que garanticen el agua para la provincia ante el "descenso progresivo" del 'Acuífero 23'
El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha compartido esta mañana con los medios de comunicación las conclusiones del estudio hidrogeológico promovido por la institución provincial para conocer con rigor científico el estado de las masas de agua subterránea en la provincia y disponer de una base objetiva, que ha calificado de “independiente”, desde la que reclamar soluciones que garanticen el futuro económico y social de la provincia.
Valverde ha explicado que el trabajo confirma que el Acuífero 23 se encuentra en mejores condiciones que en 1995, cuando la prolongada sequía provocó importantes restricciones tras su declaración de sobreexplotación en 1990. Sin embargo, también evidencia un descenso paulatino de los niveles freáticos que, de mantenerse las actuales tendencias pluviométricas, se acentuará durante los próximos años y podrá afectar a la viabilidad de explotaciones agrícolas y ganaderas, así como al conjunto de la industria agroalimentaria de la provincia.
Ha dejado claro que no se trata de generar alarma ni de plantear un escenario de agotamiento inmediato del acuífero, que sigue habiendo agua y que un ciclo húmedo prolongado permitiría recuperar parte de las reservas, como ocurrió con las abundantes precipitaciones de 2010. No obstante, ha advertido de que las administraciones no pueden confiar exclusivamente en la llegada de nuevos periodos lluviosos y deben anticiparse a escenarios cada vez más irregulares asociados a la climatología en el momento actual.
“El estudio nos dice cómo estamos, ahora corresponde buscar las soluciones”, ha resumido Valverde, quien ha comparado el trabajo realizado con el diagnóstico previo que necesita cualquier facultativo antes de aplicar un tratamiento. Hasta ahora existían mediciones y estudios de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y de las propias comunidades de usuarios, pero no se disponía de un análisis global y actualizado que integrase la evolución de los niveles piezométricos y la capacidad de transmisión del agua en las diferentes zonas del acuífero.
El documento, elaborado por Tragsatec en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Guadiana y las comunidades de usuarios de aguas subterráneas, se encuentra pendiente de la validación definitiva del IGME. Actualiza parámetros hidrogeológicos que, en algunos casos, procedían de investigaciones realizadas en 1979 y permite conocer con mayor precisión el comportamiento de las masas de agua subterránea de la provincia.
Valverde ha indicado que el estudio refleja una realidad diferente según las características geológicas de cada territorio. Las zonas más afectadas por el descenso se localizan en la masa de agua del Campo de Calatrava y en el sector oriental de Mancha Occidental II, mientras que la mayor concentración de reservas se encuentra en la zona central del acuífero, aproximadamente entre Daimiel y Tomelloso.
El trabajo también analiza la transmisividad, es decir, la forma en la que el agua circula entre las distintas formaciones geológicas y captaciones. Aunque todas las masas están conectadas, el agua no se desplaza con la misma velocidad ni facilidad en todos los puntos. Asimismo, identifica importantes acumulaciones en acuíferos jurásicos más profundos, situados a cientos de metros, cuya posible utilización o conexión con niveles superiores requeriría estudios específicos e inversiones.
Ha subrayado, no obstante, que estas conclusiones deben servir para superar los debates basados en interpretaciones parciales y afrontar la situación desde una evidencia científica compartida. En este sentido, ha asegurado que el estudio proporciona a las organizaciones agrarias y a las comunidades de usuarios una mayor capacidad para reclamar inversiones concretas.
Del tiempo de las restricciones al de las soluciones
Valverde ha afirmado que, después de décadas marcadas por la confrontación territorial, los litigios administrativos, las restricciones y las prohibiciones, ha llegado el momento de abrir una etapa centrada en las soluciones.
Ha reconocido que la gestión responsable de los recursos puede exigir medidas de control, pero ha señalado que no resulta suficiente mantener durante décadas una política basada exclusivamente en reducir dotaciones, limitar derechos o imponer sanciones. A su juicio, las administraciones deben acompañar el esfuerzo realizado por los agricultores, que han modernizado sus sistemas de riego, sustituido cultivos menos eficientes y financiado con recursos propios técnicas agronómicas que se encuentran entre las más avanzadas.
En concreto, ha señalado cuatro líneas principales de actuación: la recarga de los acuíferos, la reutilización de aguas regeneradas, la construcción de infraestructuras hidráulicas y la movilización de recursos procedentes de otras masas o cuencas.
En materia de recarga, ha defendido que se investigue la posibilidad de utilizar las reservas existentes en acuíferos profundos para reforzar las capas más superficiales allí donde técnica y ambientalmente sea viable. También ha apuntado la necesidad de inversiones para aprovechar las aguas de periodos de lluvias intensas, que actualmente discurren por cauces sin que existan infraestructuras suficientes para almacenarlas y utilizarlas posteriormente.
A este respecto se ha referido a construir balsas, presas y embalses que permitan retener agua durante los episodios de precipitaciones abundantes, reducir los riesgos de inundaciones aguas abajo y disponer de reservas cuando lleguen los ciclos secos. Ha puesto como ejemplo el proyecto del embalse de Montizón, acordado y presupuestado hace más de una década, pero que aún no se ha ejecutado. Según ha explicado, la actuación contemplaba una capacidad de 15 hectómetros cúbicos, cuatro destinados al abastecimiento humano y once a regadío.
Ha lamentado que esa infraestructura no se haya realizado, especialmente en una comarca como el Campo de Montiel, donde la falta de agua limita las posibilidades económicas y contribuye a la pérdida de población. Aunque ha considerado que pueda retomarse el proyecto, también ha reclamado explicaciones sobre los motivos por los que no se desarrolló cuando existía financiación.
Regeneración de aguas residuales
Otra de las medidas apuntada por el presidente de la Diputación de Ciudad Real es la reutilización de aguas residuales depuradas para complementar las disponibilidades destinadas al regadío. Ha citado los elevados porcentajes de regeneración alcanzados en otras comunidades autónomas como Murcia y Valenciana, donde se han llevado a cabo las inversiones necesarias.
En Ciudad Real, ha puesto como ejemplo la iniciativa desarrollada por los propios agricultores de Tomelloso para aprovechar aguas regeneradas y ha reclamado que sean las administraciones las que den ahora un paso adelante.
Valverde ha incidido en que los productores han asumido durante años el coste de la modernización de sus explotaciones y ha considerado que corresponde al sector público invertir en infraestructuras que permitan conservar una actividad esencial para la economía provincial.
Por otro lado, se ha mostrado partidario de analizar sin prejuicios la movilización de recursos entre territorios y cuencas. Ha explicado que no se puede rechazar de forma general cualquier transferencia de agua cuando la propia Tubería Manchega se abastece de recursos procedentes del sistema Tajo-Segura.
Y ha añadido que la Tubería Manchega constituye una solución para garantizar el abastecimiento humano y permite liberar recursos subterráneos que antes se destinaban a este fin, pero no resuelve por sí sola el problema general del agua en la provincia. Por ello, ha defendido una combinación de actuaciones adaptadas a las necesidades de cada comarca.
“No habrá una única solución, sino varias”, ha afirmado Valverde, quien ha reclamado un debate nacional riguroso que determine cómo garantizar el acceso al agua en todos los territorios y establezca como prioridad que las cuencas cedentes puedan atender previamente sus propias necesidades. Se ha mostrado partidario, igualmente, que se tengan en cuenta las singularidades de cada cuenca.
En este contexto, ha lamentado que el Plan Hidrológico Regional, que contemplaba actuaciones y compromisos en esta materia, permanezca sin desarrollar, y que España carezca de una planificación hidrológica nacional capaz de abordar de forma integral los desequilibrios que existen en la actualidad.
Valverde ha defendido que las políticas europeas y nacionales deben tener en cuenta que los problemas de Ciudad Real no son equiparables a los de otros territorios con condiciones climáticas, económicas y geológicas diferentes. La provincia, ha recordado, depende en gran medida de aguas subterráneas para sostener la agricultura, la ganadería, la industria agroalimentaria y otras actividades económicas emergentes que también requieren recursos hídricos.
Un problema económico y social
El presidente de la Diputación ha advertido de que la reducción de las disponibilidades no afecta únicamente al campo, sino al conjunto de la sociedad provincial. Numerosos municipios dependen directa o indirectamente de la agricultura, tanto por el empleo que genera como por las actividades auxiliares, industriales y comerciales que se desarrollan a su alrededor.
Ha señalado, asimismo, que la escasez de agua está acelerando un proceso de concentración de las explotaciones. La reducción de las dotaciones obliga a disponer de más superficie para mantener la misma cantidad de agua, lo que dificulta la continuidad de pequeños y medianos agricultores y favorece la entrada de grandes operadores y fondos de inversión.
Por este motivo, ha insistido en que se trata también de un problema social, puesto que amenaza el modelo de agricultura familiar, limita las oportunidades de las rentas más modestas y puede incrementar la despoblación.
Valverde ha reiterado que los agricultores no son responsables de la falta de agua y que tampoco deben asumir en solitario sus consecuencias. “La falta de agua es un problema de todos”, ha afirmado antes de reclamar una respuesta conjunta por parte de las administraciones, las organizaciones agrarias, las comunidades de usuarios y el conjunto de la sociedad.
La Diputación de Ciudad Real impulsará el debate
La Diputación de Ciudad Real trasladará las conclusiones del estudio y la necesidad de adoptar medidas a las instituciones europeas, al Gobierno de España y al Gobierno de Castilla-La Mancha. Valverde ha asegurado que la institución provincial no tiene las competencias ni los recursos para ejecutar por sí sola las soluciones necesarias, pero sí la responsabilidad de impulsar el debate y defender los intereses de la provincia.
“El problema del agua solo se solucionará si vamos juntos”, ha manifestado el presidente, quien ha apelado a la cooperación institucional para evitar que la situación se agrave durante los próximos años.
Ha insistido en que todavía existe margen para actuar y que no se está ante un ultimátum, pero ha advertido de que las infraestructuras hidráulicas, los sistemas de regeneración y los proyectos de recarga requieren planificación, financiación y tiempo. Por ello, ha pedido que se empiece a trabajar antes de que el descenso de las reservas comprometa gravemente las explotaciones, el empleo y el futuro de numerosos municipios.
Reunión previa con regantes, organizaciones agrarias y grupos políticos
Con carácter previo a la comparecencia ante los medios de comunicación, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha mantenido una reunión de trabajo con representantes de las comunidades de usuarios de aguas subterráneas (CUAS), organizaciones agrarias, administraciones y técnicos con el objetivo de difundir el “Estudio hidrogeológico para la mejora del conocimiento de las masas de agua subterráneas de la provincia de Ciudad Real y elaboración de herramientas para la identificación y predicción de afecciones a pozos de abastecimiento urbano y otros aprovechamientos”, elaborado por Tragsatec por encargo de la institución provincial.
Valverde ha explicado que promovieron este trabajo ante la necesidad de disponer de una radiografía actualizada del estado de las masas de agua subterráneas de la provincia, teniendo en cuenta que muchos de los estudios de referencia partían de información obtenida hace varias décadas, en concreto de 1979.
Ha añadido que contar con un conocimiento más preciso de la realidad hidrogeológica constituye una herramienta imprescindible para adoptar decisiones presentes y futuras relacionadas con la gestión del agua y con la planificación de los recursos hídricos.
Según ha comentado, una vez presentado el estudio a la propia institución provincial, la Diputación cree necesario compartir sus resultados con todos los grupos políticos de la Corporación, las organizaciones agrarias y las comunidades de usuarios de aguas subterráneas de la provincia, favoreciendo así el acceso a una información que considera de interés general para todos los sectores vinculados al agua.
Valverde ha recordado la colaboración del Gobierno de España, representado en el encuentro por el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, por su participación en la financiación del proyecto a través de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Igualmente, ha explicado que la Confederación Hidrográfica del Guadiana ya conoce el contenido del estudio, puesto que participó en la presentación técnica previa.
Tras la intervención de Valverde, el geólogo de Tragsatec, David Moraga, ha ofrecido una explicación técnica sobre los principales aspectos del estudio. Durante su exposición ha señalado que el trabajo actualiza los parámetros hidrogeológicos de los principales acuíferos de la provincia mediante nuevos ensayos de bombeo, lo que permitirá mejorar el conocimiento de su comportamiento y disponer de información más precisa para la gestión de las masas de agua subterránea. Asimismo, ha explicado el funcionamiento de los acuíferos y el alcance territorial del estudio, centrado en las masas de agua integradas en la cuenca del Guadiana.
En el encuentro han participado, junto al presidente de la Diputación, el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño; la vicepresidenta segunda y responsable del Área de Impulso Económico y Territorial a la Provincia, Sonia González; la vicepresidenta quinta, Patricia Saldaña; y las diputadas provinciales Begoña Martín y Noelia Serrano. Por parte de Tragsatec han asistido el geólogo David Moraga y los técnicos Francisco Greores y Pablo Bada.
En representación de ASAJA han estado presentes Lola Ruiz de la Hermosa, secretaria general de la organización, Emilio Benito, Alejandro Cañas y José María Rodrigo. Por FERGUALT han participado Ramón Martín y Ángel Bellón. La CUAS Rus-Valdelobos ha estado representada por Ruperto Mesas y Pedro Bonillo; la CUAS Mancha Occidental I, por Eladio Gómez y José Miguel Jiménez; la CUAS Mancha Occidental II, por José Joaquín Gómez y Antonio Ortiz; y la CUAS Campo de Montiel, por Juan Vázquez y Antonio Zafra. También han asistido Miguel Montoya y Santiago Calcerrada, en representación de SEPRIMAN.
La sesión ha permitido a los asistentes conocer, de primera mano, el contenido del estudio, intercambiar impresiones con los responsables de su elaboración y plantear cuestiones técnicas sobre unas conclusiones que servirán de base para mejorar el conocimiento y la planificación de los recursos hídricos subterráneos de la provincia de Ciudad Real.