La Junta de Personal Funcionario de Ciudad Real rechaza la Ley de Simplificación: "es una amenaza directa al empleo público"

"Pese a que somos plenamente conscientes de que esta ley está a punto de aprobarse, no podemos ni vamos a permanecer en silencio ante una norma que pone en entredicho tanto la estabilidad del empleo público como la calidad, universalidad y garantía de los servicios públicos que recibe la ciudadanía", señalan

La Junta de Personal Funcionario de Ciudad Real acordó, en Pleno celebrado el día 18 de junio, seguir reiterando su rechazo a la 'Ley de Simplificación', "una amenaza directa al empleo público y a los servicios esenciales".

La Junta de Personal Funcionario de la Administración de la Junta de Ciudad Real, que ya convocó una concentración el pasado 26 de febrero y apoyó activamente la movilización regional del 30 de mayo, ha acordado "volver a manifestar con rotundidad su oposición a la inminente aprobación de la llamada Ley de Simplificación, Agilización y Digitalización Administrativa, impulsada por el Gobierno Regional".

"Pese a que somos plenamente conscientes de que esta ley está a punto de aprobarse, no podemos ni vamos a permanecer en silencio ante una norma que pone en entredicho tanto la estabilidad del empleo público como la calidad, universalidad y garantía de los servicios públicos que recibe la ciudadanía", señalan.

Y es que, "lejos de representar una modernización de la Administración, esta ley podría suponer un ataque sin precedentes a la estructura pública. Lo denunciamos en febrero, lo repetimos en mayo y lo ratificamos nuevamente: esta norma abre la puerta a una privatización encubierta de funciones públicas esenciales a través de la figura de las llamadas Entidades Colaboradoras. Estas entidades podrían asumir competencias en materias tan sensibles como los servicios sociales, la sanidad, el medio ambiente, el urbanismo o el patrimonio cultural, entre muchas otras, a cambio de una contraprestación económica sufragada por la propia ciudadanía".

"El demoledor dictamen del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha ha sido un varapalo institucional sin paliativos. Este órgano independiente proponía modificar el 59% del articulado y la mitad de las disposiciones finales, denunciando graves carencias jurídicas, técnicas y democráticas. Se cuestiona también la falta de participación, al elaborarse la ley de espaldas al funcionariado y sin atender apenas a ninguna de las alegaciones presentadas durante el trámite de consulta pública. Este dictamen respalda punto por punto lo que se ha venido advirtiendo desde el primer día y esta Junta de Personal viene a subrayar hoy en este texto: esta ley no simplifica, precariza; no agiliza, desregula; y en definitiva lejos de modernizar, hacia donde apunta es a privatizar", critican. 

"Pareciera que para el Gobierno Regional es buena idea simplificar mediante el vaciamiento de competencias del personal funcionario y una externalización de funciones propias que sin duda supondrán una clara desprotección de lo público y de quienes lo sirven con profesionalidad y compromiso diario. Aun sin que se vea afectada la potestad de supervisión", critican.

"Por supuesto que no renunciamos a una Administración más ágil, pero sí nos oponemos frontalmente a que esa agilidad se logre a costa de sustituir garantías por intereses privados. Por eso, reiteramos nuestro firme rechazo a esta ley. Y seguimos insistiendo: Los servicios públicos no se venden: se defienden. Porque la protección del empleo público no es un obstáculo: es, y ha de seguir siendo, la garantía de los derechos de todas las personas", finalizan.

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