Javier Merino, presidente de 'Quantum Minería': “Con la monacita gris, Ciudad Real tiene un tesoro en su tierra”

La empresa ha presentado en rueda de prensa su proyecto de investigación y explotación minera del Campo de Montiel

El presidente de la empresa 'Quantum Minería', Javier Merino, ha explicado este jueves en rueda de prensa los detalles de los proyectos que esta compañía pretende llevar a cabo en Campo de Montiel, donde trabaja en torno a la monacita gris desde 2013.

Los yacimientos de monacita de la zona se caracterizan por "un alto porcentaje de neodimio, un metal, considerado ‘tierra rara’, clave para la transición energética, ya que es necesario para la fabricación de los imanes permanentes que utilizan, entre otros, los motores de los vehículos eléctricos y las turbinas de los aerogeneradores. Un reglamento de la UE, aprobado el pasado mayo, obliga a los Estados miembros a aumentar su producción de ‘tierras raras’ para evitar la excesiva dependencia de China, que prácticamente monopoliza el mercado mundial".

Por tanto, “tras once años de trabajos de investigación, sabemos que Ciudad Real tiene un tesoro en su tierra”, afirmó Merino, “yacimientos que, más allá de la explotación minera, puede dar lugar a toda una cadena de valor, con plantas para el tratamiento, la separación y el refino de la monacita e incluso de fabricación de imanes permanentes”.

Acompañado por el geólogo Enrique Burkhalter, responsable técnico de Ǫuantum, Merino ha detallado el estado de la solicitud de un permiso de investigación que la empresa solicitó en noviembre de 2022, que comprende 292 cuadrículas mineras correspondientes a tres términos municipales: Valdepeñas, Santa Cruz de Mudela y Torrenueva.

Pero más allá de este solicitud de investigación, recalcó las posibilidades de la explotación minera de la monacita gris para todo Campo de Montiel. “La minería, en el siglo XXI y en España, genera riqueza y empleo; es compatible con la actividad agrícola y ganadera; revitaliza el comercio y la industria; mejora las infraestructuras y los servicios, atrae y fija población y utiliza técnicas profundamente respetuosas con el medio ambiente. En algunas comunidades autónomas lo tienen bastante claro, como estamos viendo en Andalucía, Extremadura, Castilla y León y Galicia. Y en Abenójar, en la propia Ciudad Real, están muy satisfechos con la mina de wolframio”, recalcó Merino.

Frente a estas realidades cercanas, el presidente de Ǫuantum Minería lamentó que se demonice la monacita gris manchega comparándola con otras explotaciones mineras que no tienen nada que ver, entre otros motivos por las propias características de los minerales. “Mostrar imágenes de malas prácticas en países como China, como ejemplo de lo que pasaría aquí, es un insulto a la inteligencia y a instituciones que regulan la minería en España”.

Porque “la monacita gris no solo no perjudica, evidentemente, el medio ambiente: lleva en esta tierra miles de años. Además, es esencial para la transición energética, que no es otra cosa que una economía menos contaminante”, explicó Merino. En esta línea, el empresario rebatió los argumentos sobre los presuntos peligros de la explotación minera de la monacita: “no supondría ningún peligro para la salud ni para los cultivos de la zona, ya que no se disuelve en las aguas, no se respira y no supone riesgo de radioactividad”. Merino lamentó la campaña de desinformación y bulos al respecto: “¿A quién beneficia negarse a valorar el desarrollo de proyectos integrales como éste, que tiene capacidad de crear empleo, fijar población y atraer nuevas inversiones, siendo una actividad perfectamente compatible con la agricultura y con la ganadería?”, se preguntó.

Respecto al consumo de agua, el presidente de Ǫuantum Minería explicó que “la minería de la monacita gris apenas necesita agua. Nadie va a quitar agua a los cultivos, ni por supuesto al consumo humano”. Es la Confederación Hidrográfica del Guadiana, en este caso, la que establece los usos del agua, con una jerarquía en la que el uso industrial -como es el minero- está supeditado al consumo humano y al agrícola. El consumo que necesitaría una posible explotación minera en la zona equivaldría al consumo anual del cultivo de doce hectáreas de alfalfa.

En definitiva, “hay pocos proyectos de minería tan inocuos como éste”, aseguró Merino, y Ǫuantum Minería “está dispuesta a cumplir con todos los requisitos medioambientales y compromisos sociales que se determinen” para empezar a desarrollar un proyecto industrial que supone una enorme oportunidad para todo Campo de Montiel.

Comentarios