Fue ayer tarde, alrededor de las seis, cuando cayeron aproximadamente 25 litros de agua en esta zona acompañados de pedrisco. Principalmente sensibles a estos daños son las viñas, por el momento de floración en el que se encuentran. De hecho, hay producciones en esta zona que ya son insalvables y la afección puede tener consecuencias también en año que viene.
Se están evaluando daños en el viñedo en otras zonas de la provincia como en la localidad de Daimiel. Al mismo tiempo, los agricultores que tienen asegurados sus cultivos frente al pedrisco ya han comenzado a dar los primeros partes.
Otras zonas de la provincia han corrido mejor suerte porque la tormenta solo dejó agua, como en localidades como La Solana (10 litros), Calzada de Calatrava (30 litros, según zonas), Membrilla (30 litros de forma desigual), Manzanares (25 litros, según zonas) o en Castellar de Santiago (40 litros, según zonas).