Alarcos y sus espacios para la muerte
En 1936 unos republicanos extremistas fusilaron en el Puente de Alarcos a 15 personas de Piedrabuena que se enterraron en la pedanía de Valverde. En 1979, apareció muerta una joven en el santuario ibérico de Alarcos. Pero no se trata de conocer fallecimientos extraños relacionados con Alarcos, ni el descalabro del ejército de Alfonso VIII ante Almanzor en julio de 1195. A este respecto, rememoramos los sepelios en la protohistoria y la breve etapa medieval ¡Más de mil años de distancia de unos a otros!
Lakurris/Alarcos. La ciudad ibérica de la Oretania
Alarcos nos ha descubierto infinidad de documentos arqueológicos para realizar una cronología de ocupación en sus distintos momentos históricos. El oppidum de Lakurris se inicia con un poblado de la Edad del Bronce y le sigue un segundo momento en la 1ª Edad del Hierro, con la aparición de urnas de incineración orientalizantes (Siglo VII a. de C.) para continuar con el pleno desarrollo de la cultura ibérica en la 2ª Edad del Hierro y protohistoria así: Ibérico antiguo (Siglos VI/IV a. de C.), Ibérico pleno (siglos IV/III a. de C.) e Ibérico tardío (Siglos II/I a. de C.). De la etapa ibérica han aparecido varios Campos de urnas de incineración, el sistema operante en los poblados ibéricos y de otras culturas europeas en la protohistoria y coincidiendo con la Edad del Hierro (Hierro I y II). En estos últimos años se han descubierto cremaciones protohistóricas e inhumaciones medievales. Más de un milenio de distancia entre unas y otras.
¡Una joven se suicidó en el santuario ibérico de Alarcos!
En 1979 conocí a un hijo del guarda-santero de la ermita de Alarcos, el Sr. Pica. Fue en la fábrica Land Rover Santana de Manzanares. Aquel operario de dicha fábrica, al conocer mis inquietudes arqueológicas me habló de su padre y de los restos arqueológicos que este guardaba en un cuartillo de la ermita. Su familia ocupaba unas dependencias anexas a la ermita que años después se eliminaron. Una mañana, aquel joven muy alterado abandonó el trabajo. Se pensó en una indisposición, pero alguien difundió la información de que le habían dado una mala noticia: el fallecimiento de un familiar. Cincuenta años más tarde y siendo responsable de las visitas guiada al Parque Arqueológico de Alarcos, supe por distintos testimonios el suceso que aquel joven le afectó, la aparición de una joven muerta en el santuario ibérico. Aquella joven era hija del Sr. Pica y al parecer su hermana ¡Óbito lamentable del que he oí diferentes versiones! Aquel suicidio sigue sin aún sin esclarecerse.
Los campos de urnas
Los Campos de urnas de incineración comenzaron en Europa al principio de la Edad del Hierro (entorno a los años 800/750 a. de C.). Se caracterizaban por un nuevo rito funerario: la incineración del cadáver, cuyas cenizas, junto a cenizas vegetales y tierras se guardaban en una urna cerámica y se enterraban en hoyos simples, a veces bajo un sencillo túmulo o bien en una cista. Estas urnas se acompañaban con objetos del incinerado, armas, joyas… Por otro lado, en Alarcos con motivo de la batalla de Alarcos (19 de julio de 1195), se utilizaron zonas de la muralla inconclusa y otros espacios para “arrojar” cadáveres de la fatídica derrota antes las tropas almohades de Almanzor. Los musulmanes vencedores ocuparon el castillo en fase de construcción durante 17 años y en la ladera sur, crearon una necrópolis de inhumación o maqbara para enterramientos islámicos orientados hacia la qibla (la Meca). Tumbas de adultos y niños en dos sistemas: cubierta de maqabriyas (cerramiento escalonado de la tumba con aspecto “sección piramide”) o cubierta del enterramiento realizada con lajas de piedras y señalada por un “cipo” o breve monolito indicativo. No es correcto decir “cementerio islámico” y sí “necrópolis” o “maqbara islámica” ¡cementerio y campo santo son conceptos cristianos!
¡El ADN poderosa razón para diferenciar un Campo de urnas de una Necrópolis!
Hay una poderosa razón científica para diferenciar un Campo de urnas de incineración de una Necrópolis (Necro=muerto y polis=ciudad) de inhumación, el ADN. La calcinación de un cadáver destruye su ADN y es sumamente difícil conocer algunos datos: sexo, edad, enfermedad o muerte cruenta, vinculación familiar con otros incinerados próximos. Una inhumación permite a la vista de los restos óseos -esqueleto- determinar el sexo, la edad, su óbito por enfermedad o muerte cruenta, si sufrió desnutrición, su orientación religiosa. También su vinculación -parentesco- con otros enterrados próximos, su ADN lo determina. Además, el ritual es diferente en la protohistoria de Alarcos (cultura ibérica) y en la etapa medieval (cultura islámica). Por estas razones NO hay que denominar “Necrópolis” a todos los espacios para la muerte de Alarcos. Unos son Campos de urnas de incineración y el otro una Necrópolis de inhumación (maqbara islámica). Hacia el sur y en terrenos de labor de Poblete, apareció otro Campo de urnas de incineración y que también alojó algunas inhumaciones extemporáneas. No es correcto decir “Necrópolis ibérica” y sí “Campo de urnas de incineración, protohistoria, 2ª Edad del Hierro, cultura ibérica”.