El Sindicato de Trabajadores (STR) ha enviado una carta formal al president de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, en la que expresa su "profunda preocupación" ante "el reciente anuncio de Repsol de trasladar dos inversiones estratégicas previstas para Tarragona a Portugal". Esta decisión, según la compañía, "sería una respuesta directa a la imposición del impuesto extraordinario aplicado a las empresas energéticas por parte del Gobierno central".
El STR advierte de que esta situación "tendría consecuencias devastadoras para los trabajadores directos de Repsol y para el tejido industrial de Cataluña, afectando también a los numerosos puestos de trabajo indirectos que dependen de la actividad industrial de la compañía". Además, el sindicato destaca que este impuesto "está generando un clima de inseguridad jurídica que afecta gravemente la competitividad de la región, en contra de las recomendaciones de la Unión Europea".
El secretario de Acción Sindical del STR, Toni Carmona, ha pedido al president Illa "que interceda ante el Gobierno central para reconsiderar esta medida fiscal, y ha subrayado la importancia de contar con una política industrial clara que asegure un marco fiscal estable, competitivo y atractivo para las inversiones".
El STR sigue comprometido en "defender los derechos de los trabajadores y garantizar un futuro industrial prometedor para Cataluña. Hacemos un llamamiento a todas las partes implicadas a abrir un diálogo constructivo para evitar la pérdida de inversiones que pondrían en riesgo el futuro de nuestra industria”, ha declarado Carmona.