Se convierte así en la primera aerolínea de carga en España que usa SAF

Repsol suministra combustible sostenible a 'Atlas Air' e 'Inditex' para uso regular en los vuelos de carga

Repsol ha comenzado a suministrar combustible sostenible para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés) a Atlas Air para los vuelos de carga que esta compañía realiza para Inditex desde el aeropuerto de Zaragoza. Desde principios del mes de noviembre, Atlas Air utiliza un 5% de SAF en todos sus vuelos.

El acuerdo convierte a Atlas Air, con sede en Nueva York, en la primera aerolínea de carga en utilizar SAF de forma regular en sus vuelos de carga en España, marcando un nuevo hito en el sector aéreo. La iniciativa está en línea con los compromisos de las compañías para alcanzar sus respectivos objetivos de reducción de la huella de carbono, y también las posiciona para cumplir anticipadamente con las medidas de la normativa ReFuelEU Aviation, que exige el uso de un 2% de combustibles renovables en 2025, un 6% en 2030 y un 70% en 2050, respectivamente.

“Con este acuerdo damos un paso más en la descarbonización de la aviación. Demostramos que el SAF es el futuro, pero también el presente. Con la próxima puesta en marcha de nuestra nueva planta de biocombustibles avanzados en Cartagena, estamos listos para suministrar al sector el SAF que necesita para hacer realidad sus ambiciones de descarbonización”, comenta Óliver Fernández, Director de Aviación Internacional de Repsol.

“Estamos comprometidos a contribuir a la sostenibilidad del sector de la aviación y apreciamos esta oportunidad de trabajar con nuestros valiosos socios Inditex y Repsol”, ha comentado Richard Broekman, Director Comercial y de Sostenibilidad de Atlas Air Worldwide. "Es fundamental para nuestro sector trabajar juntos para impulsar una mayor adopción y disponibilidad de SAF, lo que en última instancia tendrá un impacto positivo en nuestra industria y en el medio ambiente".

El acuerdo también pretende impulsar la producción local de SAF, tanto en términos de capacidad de refino, como en el abastecimiento de materias primas cercanas, con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector de la aviación. Aena, responsable de la gestión del Aeropuerto de Zaragoza, participa proactivamente en la promoción e integración de los combustibles de aviación sostenibles (SAF) para impulsar su producción y fomentar su consumo.

Repsol es pionera en la fabricación de combustibles renovables para todo tipo de transporte en España. La compañía multienergética fabrica biocombustibles desde hace 25 años en sus complejos industriales y ya cuenta con más de 30 estaciones de servicio en la Península Ibérica que suministran estos combustibles renovables 100% a sus clientes. Los combustibles renovables son una alternativa disponible ya para todos los segmentos de transporte y representan la principal solución para la aviación, el transporte marítimo y el transporte pesado por carretera que no tienen actualmente una alternativa viable en la electrificación.

En las próximas semanas, Repsol pondrá en marcha en Cartagena (Región de Murcia) la primera planta dedicada exclusivamente a la producción de biocombustibles avanzados en la Península Ibérica y una de las primeras de Europa. Repsol ha invertido más de 200 millones de euros en la construcción de esta planta. Tendrá una capacidad anual de producción de 250.000 toneladas de SAF y diésel renovable, producidas a partir de varios tipos de residuos, principalmente aceite de cocina usado y residuos de la industria agroalimentaria, y permitirán reducir 900.000 toneladas de CO2 al año.

En 2022, la producción total de SAF a nivel mundial fue de 240.000 toneladas, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés). En 2025 serán necesarias en España unas 120.000 toneladas para cubrir la obligación del 2% de RefuelEU Aviation. Por lo tanto, con la producción de la nueva planta de Repsol en Cartagena, será posible cubrir la totalidad de la demanda de SAF en la Península Ibérica, cumpliendo con la obligación hasta que el mandato europeo suba al 3%.