El lenguaje de las apuestas: cómo los términos anglosajones están redefiniendo el habla hispana
Muchas industrias, catapultadas por el avance de la dimensión en línea, se han visto beneficiadas por la adopción de los términos anglosajones en países de habla hispana. Una de ellas es la industria de las apuestas deportivas; un sector que, desde hace cuatro años, no ha parado de crecer, sobre todo en España y América Latina, en donde esta modalidad de entretenimiento encontró un enorme caudal de aficionados.
En el mundo de las apuestas, expresiones como "over/under", "handicap", o "moneyline" son ahora comunes entre los apostadores hispanohablantes, y su adopción refleja la globalización del lenguaje del juego. El hecho de que se utilicen las mismas palabras en países de diferente habla beneficia enormemente al sector de las apuestas, dado le permite sostener una oferta identificada mundialmente.
Los anglicismos más comunes en el universo de las apuestas
Existen muchísimos anglicismos en el ámbito de las apuestas deportivas. Los más comunes son aquellos que refieren a los mercados, es decir, los tipos de apuesta que los usuarios pueden realizar en un mismo evento deportivo. Los de mayor alcance en la industria hispanohablante son los siguientes:
“Over/under” que en español significa “encima/debajo”, es un tipo de apuesta en la cual los usuarios deben apostar por debajo o por encima de un valor arrojado por el operador de juego.
“Handicap” se traduce al español como “desventaja”, aunque no tiene una traducción oficial. Se utiliza para proporcionar una ventaja ficticia a los equipos o jugadores más débiles.
“Moneyline” tiene que ver con las apuestas de “todo o nada”, se apuesta por la victoria de un único equipo. Su traducción al español significa “lluvia de dinero”.
“Orsai” es un término se corre de los mercados de apuesta, es la adopción hispanohablante de la palabra “offside”; la regla que indica una posición adelantada en el fútbol. Aquí, la fonética juega un rol importante en la transformación del lenguaje. La palabra tiene su origen anglosajón, pero es deformada por la fonética y emerge como un vocablo nuevo.
El escritor argentino Hernán Casciari, creador de la Comunidad Orsai, que surgió como efecto de lo que comenzó como un blog, siguió como una revista literaria y hoy es un punto de encuentro para los interesados en el cruce del fútbol y la literatura, dijo en una entrevista al medio Página12: “Siempre le pongo el mismo nombre a diferentes proyectos que tienen que ver con la narrativa”.
La declaración de Casciari arroja luz sobre una premisa: que el traslado de las palabras a los diferentes ámbitos concentra a los interesados en la materia. La misma lógica es tomada por la industria de las apuestas que astutamente promueve las mismas palabras en contextos diversos. Parece haber una operación de éxito que no falla.
Anglicismos: ¿Un empobrecimiento del castellano?
La adopción de palabras anglosajonas en el vocabulario de los hispanohablantes empuja a las empresas al desafío de tener que ser muy claros con los significados de dichos conceptos. Sobre todo, si la industria busca abarcar distintos segmentos de la población; su ávida búsqueda por expandir su negocio en el mapa mundial evidencia que así es.
Mientras los hablantes nativos de inglés pueden llegar a reconocer la terminología, incluso aunque no estén vinculados con el mundo de las apuestas (por películas, series o incluso por cultura general), los hispanohablantes se topan con palabras de las cuales, si no están interiorizados con su familia léxica, desconocen su significado.
Pero al rubro de las apuestas deportivas nada se le escapa. Sus plataformas despliegan un menú que explica el glosario de terminologías y palabras ligadas a los distintos mercados de apuesta, como los mencionados anteriormente. De esta forma, los términos se insertan con fuerza en el habla hispana. Aunque este viraje puede pecar de ingenuo, la RAE afirma que el uso de anglicismos empobrecen el castellano.
El hecho de que la audiencia hispanohablante haya adoptado estos términos habla muy bien de la estrategia de marketing implementada por las casas de apuestas. El camino ya estaba allanado para las empresas del rubro; la misma palabra “fútbol” proviene del inglés “football” que en su traducción significa “balón pie”.
Sin embargo, nadie piensa en el origen anglosajón de la palabra cuando se es pronunciada, dado el fútbol ya es un significante que opera y circula naturalmente en países hispanohablantes en donde, de hecho, el fútbol ha pasado a ser más que un significante y más que un deporte; es una pasión identitaria.