UNICEF, OIM y ACNUR celebran los últimos traslados de niños no acompañados desde Grecia, y piden más acción y solidaridad
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), celebran el traslado de 49 niños migrantes no acompañados desde Grecia a Portugal y Finlandia.
Veinticuatro niños no acompañados solicitantes de asilo abandonaron Grecia y llegaron de manera segura a Finlandia ayer por la tarde. El martes, 25 niños llegaron a Portugal. Todos ellos están en buen estado de salud.
Los 49 niños han vivido durante meses en centros de recepción e identificación masificados en las islas de Lesbos, Samos, Quíos y Cos.
Para Mehrang*, de 16 años y procedente de Afganistán, ha sido la primera vez que montaba en avión. “Estoy muy nervioso”, aseguraba antes de coger el vuelo en Atenas.
“No sé mucho acerca de Portugal, pero soy optimista sobre este nuevo comienzo. Estoy deseando llegar y entrar en la escuela local. Sé que aprender el idioma es importante. Después, espero poder ir a la Universidad. Quiero ser psicólogo y comunicarme con los demás. Tomé la decisión en mi país y estoy seguro de que es lo que quiero”, cuenta.
Los niños salieron de Grecia como parte de un proyecto de reubicación apoyado y financiado por la Comisión Europea. El objetivo es trasladar a unas 3.300 personas, incluidos 1.600 niños separados y no acompañados, así como otras personas vulnerables, desde Grecia hasta otros países europeos.
Portugal prevé recibir a un total de 500 niños no acompañados procedentes de Grecia, mientras que Finlandia se ha comprometido a reubicar a más de 175 niños y otros solicitantes de asilo vulnerables que se encuentran en Grecia, Malta y Chipre.
Las tres agencias de Naciones Unidas reciben estas llegadas como una continuidad esperanzadora de este proyecto, que hasta ahora ha llevado a Alemania y Luxemburgo a 65 niños no acompañados, trasladados entre abril y junio.
“Seguimos en las fases iniciales, pero las reubicaciones se acelerarán a través de estos esfuerzos colaborativos entre Grecia, los Estados europeos, las agencias de Naciones Unidas y la Comisión Europea”, asegura Ola Henrikson, director regional de la OIM para el Espacio Económico Europeo, la Unión Europea y la OTAN. “La reubicación es un acto de solidaridad efectivo y humano, que funciona. Funciona para los niños más vulnerables y otros que lo necesitan, funciona para Grecia y para otros países europeos”.
“Nos agrada ver que el compromiso de los países de la Unión Europea se traduce en acciones concretas. Esto demuestra que la solidaridad europea puede funcionar. Esfuerzos colectivos como este deben continuar y fortalecerse”, afirma Pascale Moreau, director regional de ACNUR para Europa. “En Grecia todavía hay cientos de niños refugiados no acompañados, que se encuentran en condiciones desesperadas y de inseguridad. Asegurar su futuro y su bienestar debería ser nuestro objetivo común”.
“Europa está ofreciendo a estos niños un nuevo comienzo en la vida”, explica Afshan Khan, directora regional de UNICEF para Europa y Asia Central, y Coordinadora de la Respuesta a Refugiados y Migrantes en Europa. “Con las adecuadas atención sanitaria y oportunidades para aprender y adquirir habilidades, así como con el amor y apoyo de familias y comunidades en sus nuevos países de acogida, podrán finalmente construir el futuro de sus sueños. Podemos y debemos movernos más rápido por los niños que han quedado atrás”.
Los traslados fueron organizados por los gobiernos de Portugal, Finlandia y Grecia, y coordinados por la Comisión Europea, con el apoyo de la OIM, ACNUR, UNICEF y la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO, por sus siglas en inglés).
Hasta la fecha, once Estados Miembros están participando en el proyecto. Los siguientes traslados tendrán lugar las próximas emanas en Bélgica, Francia, Alemania, Lituania y Eslovenia.
A principios de julio había en Grecia casi 4.700 niños separados y no acompañados, que necesitan urgentemente soluciones duraderas, como su registro urgente, reunificaciones familiares y reubicaciones. De ellos, más de 1.100 están expuestos a graves riesgos –como explotación y violencia- y se encuentran en condiciones precarias en los centros masificados de las islas del Egeo.